• Un clásico del metal


    Ahora que en México ha estado tan de moda el metal, debido al frustrado festival Hell & Heaven, no está por demás rememorar a un álbum clásico del género.

  • Higinio Ruvalcaba (1905-1976)


    En 1916, apareció en los diarios de Guadalajara un anuncio que decía: “Higinio Ruvalcaba. Joven de once años de edad, se ofrece a sus amistades y al público en general como violinista. Ejecuta solos de violín o con acompañamiento de piano. Propio para ceremonias, actos y audiciones en casas particulares”.

  • Rodríguez y el ocaso del éxito. De Mandela a Detroit


    A Rodríguez lo escuchamos en el sur de Francia el verano pasado. A sus 70 años de edad, nos tuvo en vilo durante más de dos horas. En el escenario la figura es irreal. Sostiene la guitarra muy baja, con dificultad, canta encorvado. De vez en cuando, el guitarrista y arreglista a su lado le guía la mano hacia el vaso. Sombrero negro de ala, gafas oscuras, su rostro apenas se ve. Es posible que esté quedando ciego. A cada sorbo una canción y la timidez del músico al que aclama un mundo que sólo existía en tinieblas. A Sixto le gritaron “I love you!”

  • Sutra, con voz propia


    Sutra -el nombre proviene del poema “El sutra del girasol” de Allen Ginsberg- se formó en 1999, por iniciativa del guitarrista Andrés Orozco y el bajista Balter Ruiz y al año siguiente debutaron con un disco epónimo.

  • El etno rock de Luis Pérez


    Luis Pérez no es un músico común. Su interés lo ha llevado a explorar, a buscar instrumentos precolombinos para usarlos en una música con regusto al pasado; sus notas son una evocación de tiempos perdidos, pero majestuosos.