Rodrigo y Gabriela, el dueto mexicano de guitarras acústicas que ha triunfado en el mundo, mientras en nuestro país prácticamente se le ignora, acaba de anunciar la aparición de su próximo disco, Mettavolution (que saldrá el próximo 26 de abril), y lo hizo de una manera muy original, presentando un video nada menos que con una imponente versión de 19 minutos del tema “Echoes” de Pink Floyd, la pista que ocupa todo el lado B del álbum Meddle de 1971 y que puso a la agrupación británica en una nueva trayectoria.

Fotografía: Julio Enriquez bajo licencia de Creative Commons.

La pareja no es ajena a las versiones del grupo, pues hace tiempo realizaron una de “Wish You Were Here”, como también lo han hecho con “Stairway to Heaven” de Led Zeppelin y con canciones de Metallica, Radiohead y Rage Against the Machine. Pero con “Echoes”, Rodrigo y Gabriela alcanzaron nuevas alturas.

En una entrevista para el sitio allmusic.com, Gabriela Quintero compartió algunos detalles sobre cómo se realizó el arreglo:

“Somos grandes fanáticos de Pink Floyd. Un día, sólo por diversión, mientras estábamos en el estudio, Rodrigo decidió que tocáramos “Echoes”. Al principio para mí fue difícil, pero después de hacerlo con las dos guitarras, sin voces, fue casi como un juego. Luego lo tomamos más en serio y comenzamos a pulirla en los ensayos, hasta que decidimos incluirla como parte del repertorio de nuestra reciente gira por los Estados Unidos. Ya en el escenario,  duraba aproximadamente 20 minutos. Pero en un principio nunca pensamos que íbamos a poner “Echoes” en el álbum, hasta que Rodrigo me dijo: ‘Realmente deberíamos incluirla’. Me pareció una locura, más aún cuando me dijo que incluso debería ser el primer sencillo. No obstante, luego de pensarlo un poco, respondí: ‘Demonios, ¿por qué no?’”.

La insólita versión de “Echoes” ha sido muy bien recibida por los seguidores de Rodrigo y Gabriela, a pesar de tratarse de un tema sin la explosividad rítmica habitual de la música del dúo, sino de una música que tiende a lo introspectivo y la guitarrista mexicana lo explica así:

“La idea es que las personas se pierdan mientras escuchan. Eso es algo importante, perderse en ello. Hoy en día necesitamos más música como esa, música que nos puede hacer profundizar un poco más. Esa es la música que amo, la música con emociones profundas. Ahora todo es rápido, corto y liviano y creo que es importante contrarrestar todo eso”.

Respecto a la manera como en algún momento de la pieza las guitarras toman el papel de las armonías vocales de David Gilmour y Richard Wright, Gabriela cuenta que fue Rodrigo quien se hizo cargo de ambas partes y luego recuerda la primera vez que la escuchó con Pink Floyd.

“Hace unos diez años que descubrí “Echoes”, por medio de un amigo que amaba el video de Pompeya. Me impresionó mucho cómo este grupo, en 1971, podía crear algo tan genial”.

Finalmente, la guitarrista cuenta que dado que ellos no escriben música, todo lo hicieron con la cabeza.

“Se trata de una composición muy larga, por lo que nos tomó un buen tiempo dominar todas las secciones. Algunas veces nos perdíamos en la propia pieza, pero ambos sabíamos hacia dónde volver. Es como un mapa. Ninguno de los dos escribe música, aunque espero que algún día lo hagamos, creo que sería más fácil; pero por el momento, sólo usamos nuestras cabezas.