• Par Ásito, en dirección al space rock


    En uno de los muchos viajes por el subterráneo, una de las escalas imprevistas se dio en Guadalajara, ciudad en donde reside Par Ásito, banda que en la actualidad cuenta con doce registros discográficos en los cuales se han dado a la exploración de la electrónica, el noise y la experimentación.

  • Claudio Simonetti: “Nunca pensé hacer música para cine”


    Goblin se formó en 1972 y tres años después comenzó su época dorada, cuando Dario Argento le encargó la banda sonora de la cinta Profondo Rosso, a la que siguió en 1977 el soundtrack de Suspiria. Desde entonces, el nombre de Goblin ha estado asociado al director de cine italiano y de paso al terror.

  • Humus: una vida en breve


    Tiene toda la vida en la música, aunque hubo un momento en el cual el silencio lo dominó. No obstante, el guitarrista Jorge Beltrán, cuyo apelativo de batalla es Humus, tiene la ambición de que su proyecto “sea la banda underground más prolífica del orbe”, aunque luego de pensarlo un poco recula: “Bueno, al menos de México”.

  • Al abrirse el baúl, surgió el Queso Sagrado


    Los años setenta, se ha dicho hasta la saciedad, fueron difíciles para el rock hecho en México y, desafortunadamente, los registros discográficos son exiguos para el número de grupos que por esos años pulularon en la escena. Por ello, cuando alguno de los baúles fuertemente custodiados se abre —no sólo para dejar salir los recuerdos, sino también para mostrar por primera vez lo que existió en esa época—, hay que estar de plácemes.

  • Las Nubes: ¿The Stooges femeninas?


    Se llaman Las Nubes, pero no pregunte usted por qué. Escuche y déjese llevar. Lea y déjese iluminar. Baile slam y déjese golpear por ese retumbe, el retumbe de Las Nubes, bautizadas por la mismísima “Iguana inmortal” alias James Osterberg, alias Iggy Pop. como la primera versión femenina de The Stooges. ¿Le parece poco? No lo creo.

  • Sr. Swing, predicando la palabra del jazz


    Sr. Swing —o Sr. Swing Hot Jazz Band— es un quinteto mexicano de jazz de gran calidad, cuyo sonido remite a los inicios del género, a aquellos años veinte, treinta y cuarenta en que la música Dixieland y el swing reinaban y cuando destacaban músicos como Sidney Bechet, Jelly Roll Morton, Ben Webster y Louis Armstrong.

  • .Documento: los nuevos románticos


    .Documento no es un grupo común y corriente. Demasiada experiencia, demasiada música escuchada, demasiados duros gastados en ecuménicos acetatos que decoran el desorden en sus casas; sin embargo, son unos punks irredentos aunque no lo parezca, aunque no suene: los senderos de la anarquía musical son extraños y para muestra una nota, un beat, un arreglo sincopado, un documento sónico histórico.

  • Staalplaat: cómo manipular a los pájaros para que canten


    Hobijn es músico experimental, artista sonoro y restaurador de la electroacústica. Con Staalplaat Soundsystem, proporciona un soplo de aire fresco al arte conceptual, recordándonos esa arcaica tradición de cien años de las máquinas al hacer ruido. Staalplaat es la plataforma en la que inventores locos y varios tipos de artistas desenfadados, que operan en los más bajos márgenes del mundo del arte, se encuentran.