• Los mariachis callaron


    Los mariachis callaron plantea un espejo en el que muchos mexicanos no quieren verse. Un espejo que oculta la pobreza y la injusticia. Un espejo en el que no cabe el disentimiento. Donde la rebeldía es vista como una clase social, no una forma de pensamiento. Donde lo que importa es estar en los círculos de poder.

  • Augusto Bracho: El diablo de las maderas ardientes


    Vemos a ese hombre que se pasea agitado por caminos deslumbrantes y ferozmente atractivos, sumergido en un traje que está indeciso entre el negro y el gris oscuro, una lucha que revela el insomnio de tantas madrugadas cantando. Sus hombros están acojinados y sus tirantes parecen articulaciones que no sostienen el pantalón sino sus piernas.

  • El campo, el camino y sus ramificaciones


    Tres proyectos que a pesar de su diversidad dan voz a sus creadores y en los cuales, finalmente, las etiquetas resultan innecesarias. Dice Tudón: “La música es música y a la hora de componer no hago ninguna distinción. Para mí, todos mis proyectos son de igual importancia, cada uno con su dificultad y personalidad, pero siempre de igual importancia”.

  • Art Blakey: la mejor escuela de jazz


    A mediados del siglo pasado, el jazz tenía que evolucionar. No podía pasar demasiado tiempo estancado. La radio y las recientes técnicas de grabación iban a aportar mayores ingredientes para su difusión masiva. Por parte de los músicos, fue necesaria la creatividad y potencia musical de uno de ellos: Art Blakey.

  • Encuentro de cumbia y free jazz


    Felipe Deckers es guitarrista y fundador de La Chiva Gantiva, agrupación con la cual ha grabado tres placas que expiden fuego similar al de la piedra volcánica. El colombiano es egresado del Conservatorio Real de Lieja, Bélgica, y de 2009 a 2016 fue profesor en la Academia Real de Música de Bruselas.

  • Rabia Sorda: la música agresiva como calmante


    Desde Berlín, Alemania, ciudad donde reside hace varios años, Erick habla de los 17 cortes que integran el álbum, composiciones rudas, agresivas, minas a punto de ser detonadas y que hablan, como el nombre de su proyecto, de una rabia que está allí, lista para estallar en cualquier momento, una fusión de electrónica y metal que suena radical.

  • Al rescate de Belafonte Sensacional


    En un puente desde dónde se ve el Cerro de la Estrella, Israel se despide: tiene que cruzar para llegar a su barrio actual, Las Peñas; después de pasar una temporada viviendo en el Centro Histórico, hace poco regresó a Iztapalapa para cuidar a Jovita, su mamá.

  • Hillel Slovak a 30 años de su muerte


    Siendo ya un adolescente, a fines de los años setenta conoció en la secundaria Fairfax a tres jóvenes muy particulares: Jack Irons, Michael Balzary y Anthony Kiedis. Para entonces, Slovak ya tocaba la guitarra y formó parte de una banda llamada Anthym, con Irons como baterista y otros dos compañeros de escuela, Alain Johannes y Chris Hutchinson.