• Diciembre y la música (I)


    Bach se sentía en deuda de Dios. Era un hombre de pensamiento diáfano. Sabía que la gratitud era piedra de toque para alcanzar estados de gracia. No perseguía nada más que ser grato a los ojos del Señor.

  • El código rojo de Screaming Headless Torsos


    Hace casi una década, Screaming Headless Torsos no editaba producción alguna. Ahora, luego de diecinueve años de trayectoria, aparece Red Code. No se trata de un álbum esperado, pues el trío hace una música que no se inscribe en ninguna de las tendencias imperantes. Su mayor desafío radica allí, en no ceñirse a estrategia mercantil alguna, en proponer desde la fusión un lenguaje propio.

  • Pink Floyd: un interminable río de nostalgia


    Hay cosas que se agradecen en el nuevo lanzamiento. Que Pink Floyd siga existiendo en 2014, para empezar. O que Gilmour tenga a sus casi 70 años la voz que tenía en 1968, con una guitarra que va más allá de una simple progresión de acordes. Se escucha en Nick Mason, aunque sea por momentos, una batería audaz, una exploración de su instrumento como no lo había hecho en treinta años. El exquisito piano póstumo de Wright en The lost art of conversation y su exploración de vibráfonos, sintetizadores, órganos y pianos eléctricos en cada pieza es también algo que merece celebrarse. Incluso un órgano (de tubos, pues) que Wright tocó en el otoño de 1968 antes de un concierto suena por algunos segundos en Autumn ’68.

  • Koko Taylor: fuerza de la naturaleza


    Para escuchar a las mujeres en el blues no bastan las expectativas o los manierismos en el dibujo de lo esperado. Ellas generan con sus historias ese placer impagable del desarrollo histórico argumentado y cifrado en sus intersticios creativos, en los relatos biográficos, en las obras conseguidas.

  • Decibel y su regreso


    Desde la década de los setenta, el grupo Decibel ha trabajado en la línea de la experimentación sonora. Aunque su presencia ha sido intermitente, debido a cambios de integrantes y abandono momentáneo, el grupo, ahora convertido en un trío, regresa a los escenarios y las grabaciones.

  • Los Lobos y los aullidos del bagaje


    Los Lobos son el grupo musical que mejor sintetiza y representa al ser chicano. Durante cuarenta y cinco años desde su fundación y cuarenta de grabaciones y conciertos, han dado cuenta del devenir de una comunidad que se ha desarrollado entre dos formas de ser y de pensar.