Hay en la música de todas las latitudes una historia oficial y otra oculta. Elijah Wald cuenta en How the Beatles Destroyed Rock ‘n’ Roll como la difusión excesiva a la música del cuarteto de Liverpool, en el mejor de los casos opacó el trabajo de otras agrupaciones impidiendo su desarrollo o, en otros, propició su muerte.

Este país, con sus peculiaridades, no se encuentra exento de una historia semejante y esta se construye desde la óptica de las discográficas transnacionales, siempre empeñadas en narrar los hechos desde una visión comercial.

Gus Santana es guitarrista y en sus inicios formó parte de 3er Acto y después de Los Ángeles del Infierno, grupo que tuvo que abandonar por cuestiones de salud. Inactivo, con el ocio acuciante y preguntándose qué debería hacer, ideó junto con otro amigo grabar un disco con canciones que les gustaran a ambos. Una de esas composiciones fue “Nadie”, original de Coda y hasta entonces inédita, la cual una vez grabada fue enviada al cantante Xava Drago (Coda) quien, contento con el resultado, decidió registrarla con su voz.

Entonces, cuenta el guitarrista, “se me ocurrió trabajar como lo hacen en los tributos gringos, invitar a cantantes y guitarristas” y así nació Por los buenos tiempos. Tributo al rock nacional Vol. 1. Aparecido originalmente en 2011 y reeditado en 2015, ese álbum incluye, entre otros, temas de Enigma (“El llamado de la hembra”), Megatón (“Con los brazos abiertos”), Ultimátum (“Llegaré por ti”), Kerigma (“Esquizofrenia”), Cristal y Acero (“Veneno”) y El Ritual (“Easy Woman”), interpretados respectivamente por Arturo Huízar (Lvzbel) y Jesús Corona (Isis), Elena Cocker y Julio Revueltas, Fabiola Paz (Isis) y César Calderón (Huízar), René Torash (Sistema) e Icar Smith (Cristal y Acero), Kenny y Javier Bátiz y Manuel “Fucking Metal (Psicofonía) y Raúl Greñas (Luzbel).

“Si escuchas el original —cuenta Santana— y la reedición, hay una gran diferencia, porque regrabé todo, excepto a los invitados; inclusive cambié a algunos de ellos, corregí errores, hice canciones nuevas. Por ejemplo, El Ritual aparece a raíz de que invité a Raúl Greñas y él me pidió hacer ‘Easy Woman’”.

Recientemente comenzó a circular Por los buenos tiempos, Vol. 2, en el que, como su predecesor, encontramos canciones de bandas como Argus, Lynx, Next y Sistema, interpretadas respectivamente por Dave Shaman Juárez (Shamanes) y Ulisses Mac, Perla Mondragón y Tavo Cabre, Manuel Ceja (Vigmika) y Juan Partida (Transmetal), Dave Shaman y Mosy (Ritmo Peligroso). Una propuesta incluyente que si bien reúne un mayor número de bandas afincadas en el metal, se abre  a otras tendencias.

“Crecí escuchando todo eso —dice el guitarrista, quien además grabó todos los instrumentos y se encargó de los arreglos— y nunca he etiquetado al rock como metal o pop. Me gusta el rock en general, por eso la diversidad de bandas, todas con un toque mío, un hard rock ochentero. A las canciones  pop traté de darles un sonido más ponchado y a las más metaleras, hacerlas más accesibles”.

Prosigue: “El proyecto lo hice con grupos que a mí me gustaban, el lado B del rock mexicano, bandas que crearon un movimiento y todo un sonido. Hay algunas de ellas más famosas, como Crista Galli o Coda, pero también quise incluir a grupos como Lynx o Roxxy que no tuvieron la exposición que merecían”.

Gus Santana

Todas las canciones fueron actualizadas y la producción les añadió un vigor extra en la mayoría de los casos: “Quería darles un contexto de producción grande, darles otra vestimenta. Los jóvenes de repente escuchan un disco grabado en los ochenta y lo oyen ‘feíto’ y dicen parece un demo. Mi idea fue darles un color diferente a las canciones, para que las nuevas generaciones escucharan que hubo muy buena música y regresen a buscarla”.

Sin compromiso comercial, con libertad absoluta para elegir las canciones de las agrupaciones a homenajear y sin restricciones para los invitados, los dos volúmenes de Por los buenos tiempos cuentan una historia arrinconada, pero que ahora, al ser rescatada y reactualizada, recupera su brillo. “Es un trabajo hecho con amor: juntar a los más que pudiera de la escena que tuvimos y de la escena que tenemos”, concluye Gus Santana.