Si este disco fuera un vinil, ahora tendría bastante scratch de tanto escucharlo; si fuera un CD, alguien —totalmente desconsiderado— ya lo hubiera usado como cenicero porque con toda seguridad lo habría presumido en una reunión. Tal vez por eso es mejor que The Quest, el debut de Naiv, solo exista en formato digital: siempre impoluto, siempre listo, siempre disponible.

Fotografías: Cortesía Naiv

El grupo se formó en 2015.  Le dieron vida el guitarrista Esteban García y Bastián Thompson, baterista de origen chileno, pero radicado en CDMX hace rato. Cuenta el último: “Decidimos hacer unas canciones que Esteban  tenía guardadas hace tiempo, comenzamos a trabajar primero a la distancia, cuando él vivía en USA, y a su regreso comenzamos a montarlas; en una fiesta conocimos a una chica (Ximena Bahena, voz) y luego la buscamos por Facebook. Así se fueron dando los ensayos entre los tres, después entró Ian Thompson (bajo) y luego Jorge Chacón, quien se unió a la banda justo una semana antes de grabar el disco”.

“El nombre lo tomamos de la palabra naïve en inglés. Como lo escribimos, también significa ingenuo en otros idiomas y nos decidimos por él porque cuando tratas con Ximena tiene una actitud muy infantil que contrasta con su voz al cantar; cuando ella canta, su voz es imponente, pero cuando habla su voz es bastante dulce”, dice Esteban García.

The Quest se grabó en 2016, a finales, pero si bien la grabación fue rápida, la posproducción, mezcla final y  masterización les tomó mucho tiempo, al grado de aparecer a unos meses del cierre de 2018. El trabajo se enmarca en el progresivo, el pop y el trip hop y arranca con “Ben”, un tema de inicio vigoroso, con un bajeo pulsante, guitarras con tendecia progresiva y en momentos cercanas al metal y luego de un minuto establece una pausa que permite el ingreso de una hermosa voz femenina y que en buena medida define la música de Naiv, una tendencia hacia un pop fino y muy cuidado, con incesantes impulsos de prog rock.

“La voz de Ximena lleva la música a otro lado, por uno menos progresivo y sí por uno más alternativo, más digerible en la actualidad. Y ese equilibrio me gusta bastante, me gusta estar entre lo progresivo y lo alternativo, aunque el disco  está más del lado del progresivo por  la longitud de las canciones”, continúa García.

“¿Trip hop? Sí lo hay, aunque no desarrollado como las bandas que sí lo hacen, porque no hay elementos de electrónica en el disco; hay una parte de ‘Intrusion’ [séptimo track] donde sólo permanece la batería y la voz que yo definiría como trip hop muy primitivo, como tratando de imitarlo con elementos orgánicos, pero la gente nos ha dicho de todo, para ellos somos muchas cosas”, comenta Bastián Thompson.

Naiv, a pesar de su corta existencia, funciona como pieza de relojería. La producción de The Quest no está saturada, la sección rítmica de los hermanos Thompson se beneficia de los lazos filiales y suena no sólo sólida sino también imaginativa y aceitada, lo cual les permite adentrarse por la dureza del metal en algunos pasajes (“Frozen Roads”) o allegarse ligeramente al jazz-fusión (“Frank”).

En realidad, The Quest es una obra que debe escucharse continuamente, porque no deja de revelar sus matices. Ximena en la voz es una sílfide en cada una de sus apariciones y a ella le corresponde “suavizar” y “transportar” la canción a otros parajes y entre esta inclinación al pop y el trabajo instrumental que se encarga de proponer otras rutas, otros páramos, se gesta una deliciosa tensión en la que hay también momentos etéreos (“The Quest”).  Esa voz tiende la pátina de pop sobre un lienzo tejido por bajo y batería que luego adornan las guitarras y una de ellas toma el liderazgo con energía (“To Belong”) para luego remitirnos a un poco de groove y swing ligero en “Keep Pushing”, un jazz vigoroso con una ligera capa de metal que introduce una guitarra desbocada en su parte final.

Si bien las letras (en inglés) básicamente plasman emociones, Bastián Thompson cree que “Esteban cuenta una  historia muy directa con las letras, pero yo creo en contar otra a partir de un instrumento y de cómo se conectan entre ellos. En ‘Ben’ además de lo que dice la letra, los instrumentos cuentan algo más, crecen, generan tensión, hasta que después todo se transforma en una cosa totalmente diferente de lo que era al principio para después regresar al intro”.

¿Qué es Naiv? ¿Progre, pop, trip hop? Turno de Esteban García: “Lo interesante es que aún no sabemos cuál es nuestro público. Como antes tocábamos en una banda de metal [Unholy Allelujah], teníamos la idea de que Naiv es muy fresa a comparación de lo anterior; pero cuando sacamos el disco, nos dimos cuenta de que quienes mejor reaccionaban eran metaleros o gente muy clavada en el rock progresivo, para nada hipsters; nos sigue gente muy clavada en la música”. Y remata: “Tratamos siempre de tocar cosas nuevas, en vivo siempre hay material inédito. Atentos para que vayan a vernos”.

¿Que es The Quest? Uno de los mejores discos de este 2018, un álbum al que además de palparlo, me gustaría llenarlo de scratch e incluso arriesgarme a que un bárbaro lo utilice como cenicero.

 

 

Un comentario en “Naiv: progresivo, pop y trip hop

  1. Mi álbum mexicano favorito de 2018. Una banda con un talento bárbaro y sonido de grandes. Gracias por escribir sobre ellos.