• 2019: un recuento por géneros


    ¿Qué fue lo mejor, género por género, que nos trajo la música durante el año que está a punto de irse? Hagamos una revisión somera y necesariamente subjetiva, al tiempo que desde Acordes y desacordes, el sitio de música de la revista nexos, deseamos a nuestros lectores un gran 2020 (cuando menos en lo musical).

  • 12 discos imprescindibles del 2019


    El año que se va fue un ciclo de recomposición, así como un punto de encuentro intergeneracional. Sabemos que los límites entre géneros se han desvanecido y que uno de los ideales de la era after pop es encontrar al arte total. Con ese aliento, el que aparecieran combinaciones casi imposibles ahora parece el hilo conductor.

  • Who: ¿el mejor disco de 2019?


    ¿Qué es lo que pueden ofrecer musicalmente Townshend y Daltrey a sus respectivos 74 y 75 años de edad? La respuesta es clara y contundente y la dan ellos mismos en los hechos y con su nueva obra: pueden ofrecer muchísimo.

  • Expectativas
    El excéntrico Bodo Molitor


    Bodo Molitor es todo un rockero excéntrico y un excéntrico rockero. Una rareza extrema, un monstruo legítimo. Lo suyo da como resultado un buen rock perdurable. Rock mexicano y rock sin fronteras, rock contradictorio, subversivo, internacionalista. Rock de garage y punk, psicodélico y pesado, transblusero, apasionado.

  • Quadrophenia 40 años después


    Una de las películas británicas con mayor impacto cumple 40 años de haber sido estrenada. Quadrophenia, su legado, consta en retratar la década de los 60, a su juventud que no pasaba desapercibida por sentirse parte de algo. Este largometraje no va a caducar; su historia es llamativa para viejas y nuevas generaciones.

  • BLKVOLT: un recorrido por el underground


    Este fin de semana, el auditorio Francisco Breña Alvírez abre sus puertas a quince exponentes, nacionales e internacionales, que ha rato han dejado su huella en estos procelosos mares de sintetizadores, cajas de ritmo y otros artilugios.

  • Human Drama en la Nezahualcóyotl.
    El concierto que pudo ser


    La línea está tendida. Es una noche íntima, un concierto para los amigos, para quienes se mantienen fieles a una idea, a un proyecto que ha sabido ajustarse a los tiempos del mundo y de sus creadores, porque si algo caracteriza el trabajo más reciente de la dupla es su decisión de alejarse de un nicho específico para hacerse más universal, sin por ello perder un ápice de su intensidad primigenia.

  • Robertson y Young: nostalgias del presente


    En este otoño, dos rockeros canadienses que gozan (o padecen, según quiera verse) del incómodo estatus de legendarios, lanzaron un par de  obras emblemáticas de sus respectivas trayectorias. Robbie Robertson publicó Sinematic a mediados de septiembre, mientras que Neil Young lo hizo a finales de octubre con Colorado.