Hay sonidos que los mexicanos reconocemos como parte de nuestra identidad histórico-cultural. Uno de ellos es el soplo de una trompeta que durante varias mañanas tocase la banda de guerra durante nuestra infancia. ¿Qué pasa cuando tomamos estos sonidos y los mezclamos con cantos mexicas, les añadimos distorsión, coros poderosos y un sonido rockero furioso? Tenemos ante nosotros una de las propuestas de rock mexicano más interesantes de los últimos años: Los Cogelones

Banda originaria de Ciudad Nezahualcóyotl, Los Cogelones son la integración de talentos de cinco hermanos: Vicogelón Chicoei Miquiztli (compositor, guitarrista y vocalista), Gabogelón Nahui Cuauhtli (instrumentos bélicos y coros), Betojelón Ce Cuetzpalin (instrumentos pre-cuahutémicos y coros), Marcogelón Chicoace Ollin (baterista y coros) y Adrialón Chicoace Tochtli (bajista y coros). Con una reciente gira por Europa y un disco nuevo en puerta, hace unas semanas tuvimos la oportunidad de escuchar su potente show en el Multiforo 246, ocasión que aprovechamos para entrevistar a los recién llegados del viejo continente.
Vienen de una gira en Europa, ¿cómo les fue por allá?
Fue muy chido conocer el Viejo Continente. Siempre es una aventura salir y conocer y ahora pudimos compartir también parte de nuestra cultura, no sólo con la música sino también con la danza.

Los Cogelones tienen una propuesta que rescata mucho de la identidad mexica. ¿Cómo los recibieron en Europa?
Allá nos percibieron con extrañeza, pero más con curiosidad. Como fuimos parte de la exposición mexica en un museo, la onda iba más allá de tocar sólo en un bar, era más cultural y eso también le dio más credibilidad a nuestro proyecto. Esa curiosidad los llevó a escuchar nuestra música en el concierto del Museo Quai Branly.
Hay mucha migración en Europa, mucha gente que migra desde países que colonizaron los propios europeos, hay migrantes no reconocidos, migrantes que mueren en el mar, también conocimos eso. Fue bonito estar por allá, porque los pusimos en perspectiva. Hay muchos que siguen teniendo un pensamiento muy colonialista, pareciera que los salvajes somos nosotros y luego resulta todo lo contrario. Independientemente de todo eso, la gente se acercó al arte, el arte rescata a esas ciudades, la gente que andaba en la música era gente muy consciente, muy chida, muy comprometida, muy profesional, y entendimos que ya no se trata de echar pedo, sino de hacer alianzas, pero también tienen que entenderlo ellos. Los artistas lo entienden y esperamos que esa conciencia siga llegando a más gente justo a través del arte. El arte es el medio para que no nos partamos la madre los unos a los otros.

¿Cómo se sintieron representando el sonido mexicano en el extranjero?
Muy bonito, porque no entendían ni puta idea de lo que decíamos. Cantábamos en español y algunas partes en náhuatl y ellos hablaban en francés e inglés, pero cuando terminaba el show y nos bajábamos, se acercaban y nos decían “oh, beautiful world music”, entonces eso estaba chido, que se refieran a nosotros como música del mundo, el sentirnos parte no de un país sino del mundo.
¿Ustedes consideran que son herederos o sucesores del rock mexicano?
No sé si herederos o sucesores pero somos rock hecho en casa, rock mexica. Desde morros escuchamos mucha música y por eso tenemos muchas influencias, si bien el género que más nos gustó fue el rock n’ roll, fue el que se nos hizo el más honesto con la vida, con el mundo y con nuestra forma de ser. Claro que hay influencias del rock en español, a tal grado que consideramos que El equilibrio de los jaguares, de 1996, es el primer álbum de rock mexica experimental.
Hoy tocaron canciones nuevas. ¿Dirían que fue complicado tocar nuevo material? Ya ven que el público luego quiere escuchar lo que ya se sabe.
Algo que hemos defendido es que nos vale madre lo que piense la gente de nosotros. Creemos que lo importante es lo que uno siente y si a la gente le gusta, pues qué chingón. Claro que gracias por sus aplausos, por su entrada, por adquirir su playera, por su sudor, por su eslam, pero creemos que todo debe empezar desde uno mismo, antes de compartirlo con el público. Nosotros fuimos muy felices al tocar las nuevas rolas, nos gusta no seguir el manual.

Platíquennos del nuevo material que viene en camino.
Viene un EP con cuatro temas: “Cosmos”, “Dualidad”, “Cascabel” y “Yólotl”. Luego le daremos la bienvenida al nuevo disco, con nueve canciones más.
En su concierto se pudo apreciar cómo retoman mucho de la parte ritual de la cultura mexica, ¿proviene esto de su familia?
Asistíamos al temazcal, a las danzas mexicas y eso nos despertó el voltear a ver más a nuestros abuelos. Íbamos al pueblo y veíamos a nuestros tíos hablar en náhuatl, los veíamos sembrar, veíamos que le hablaban a las semillas, pero no los comprendíamos. La danza y el temazcal nos ayudaron a contemplar esas raíces con más conciencia, entonces agradecemos mucho que esas prácticas espirituales nos abrieran la puerta a esto que hoy trabajamos y procuramos.
Algo muy importante de los rituales es la creación de comunidad, que siento que ustedes transmiten mucho desde el hecho de ser todos hermanos.
Y también desde el mismo nombre, todos somos cogelones y que levante la mano el que no sea cogelón. Nos pusimos un nombre que nadie quiso agarrar, pero al que todos pertenecemos.

En sus letras hay incluso fragmentos que están en náhuatl.
Sí, se conoce como mexicano. En España hablan español, en Inglaterra inglés, en Francia francés, en México hablamos español, pero tendríamos que hablar mexicano, idioma que se conoce como náhuatl. Es el idioma que hablaban mis abuelos allá en Puebla y en muchas comunidades. Hay aproximadamente tres millones de hablantes. Nosotros hemos estado trabajando para intentar volver a hablarlo, aunque todavía nos falta profundizar más. Son sonidos de la naturaleza, del alma, del sentir. En el náhuatl no se habla de lo que no se siente. La misma palabra náhuatl significa armonía y nahuatlahtolli (como se conoce al idioma) significa “palabra armoniosa en movimiento”.
Iván Gutiérrez