• Draco Rosa: vagabundo por el mundo


    En Vagabundo, Draco no es músico sino poeta, por una necesidad de reintegrarse al seno del que ha partido: la obscuridad, aquella que lo separa temporalmente del mundo presente, ese mundo que él descubriría con terror cuando su fantasía lo encaminaba hacia el estado privilegiado de la infancia, donde no existía la enfermedad.

  • 10 temas básicos de los Pixies


    La noticia de que Pixies se presentará en el Zócalo de la Ciudad de México, el próximo 10 de noviembre, ha hecho felices a sus miles de seguidores en el país. Para festejarlo junto con ellos, he aquí una decena de sus temas fundamentales.

  • Feliz cumpleaños 65, Mr. Zorn (I)


    Han tocado tanto en directo que el sonido es amarrado, sólido; la alquimia es evidente, la fusión de klezmer y jazz es caliente, derrite cualquier posible reticencia. Sí, el lugar esta perlado de fans, pero las composiciones son majestuosas edificaciones que en directo adquieren otra belleza, una exuberante vitalidad.

  • Van Morrison: todo vuelve


    En medio de la interpretación, el viejo león se retiraba discreto del escenario, caminando lentamente al backstage, perdiéndose silencioso entre  penumbras por los pasillos que conducen a los camerinos del auditorio. Nunca saludó, nunca se despidió: pura coherencia irlandesa. 

  • Boz Scaggs y el blues


    Boz Scaggs destacó a fines de los años sesenta y mediados de los setenta del siglo pasado con algunos éxitos como “Lido Shuffle” o “Lowdown” y algunos buenos álbumes, en especial el Silk Degrees de 1976 y el excelente aunque poco advertido Come on Home, de 1997.

  • Diez solos impuros


    Una de las consecuencias de este purismo es que, en materia musical, el solo únicamente se atribuya erróneamente a una banda de rock. Sobre todo, en la guitarra. Es cierto que el rock ha cultivado con rigor esa sección de cada pieza. Pero lo cierto es que, en muchos casos, se desdeña a una interpretación de ese tipo sólo porque no es rock.

  • La Barranca y Lo eterno en concierto


    Tal vez hay cosas que pueden romper el dique de la mortalidad y pasar a la categoría de imperecedero. Una de ellas es la música y en ese amplio universo, en el que algunas expresiones sonoras lo merecen más que otras, La Barranca ocupa un lugar preponderante.