1969 es para muchos el año más trascendente de la llamada época dorada del rock, la que a mi modo de ver va de 1964 (con la llegada de los Beatles a Norteamérica) a 1973 (con la grabación de The Dark Side of the Moon de Pink Floyd). Situado a la mitad de esa época, en la que surgieron músicos, álbumes y canciones de enorme trascendencia y que hoy gozan de la categoría de clásicos, ese año (cabalístico, dicen algunos, por aquello del sugerente 69) fue también testigo del festival masivo más grande hasta ese momento (Woodstock), así como de uno de los festivales masivos más trágicos de la historia (Altamont). Fue el año en que el anhelo hippie de la paz y el amor llegó a sus máximas alturas, para emprender la vertiginosa caída que culminaría con la sentenciosa frase de John Lennon: “The Dream Is Over” (El sueño terminó). Año de cima y de sima. Un año musicalmente apasionante del cual nos separa medio siglo exacto. He aquí quince canciones de ese momento. No son tal vez las más populares, pero sí están entre las más emblemáticas.

Fotografía de Heinrich Klaffs, bajo licencia de Creative Commons.


15.- “Bad Moon Rising”. Creedence Clearwater Revival. Gran composición de John Fogerty. En ella están todas las cualidades de este músico: su sonido a la deep south, su facilidad melódica dentro de armonías y ritmos aparentemente sencillos, su talento letrístico y su instinto para crear piezas que se quedaban en la memoria del escucha. Por el tema que trata, la pieza ha sido muy usada en una buena cantidad de bandas sonoras, sobre todo de películas de terror como la clásica An American Werewolf in London (1981), de John Landis.


14.- “I Woke Up This Morning”. Ten Years After. Un blues de estilo clásico (hasta en el título), pero que en manos de este cuarteto inglés y sobre todo de su líder, el vertiginoso guitarrista y cantante Alvin Lee, logra momentos alucinantes. El solo es por sí mismo un clásico.


13.- “Bourée”. Jethro Tull. Contenida en su álbum Stand Up, esta adaptación de un tema de Johann Sabastian Bach puso en el candelero a Ian Anderson, cantante, flautista, guitarrista, compositor y líder sempiterno de esta fantástica agrupación escocesa. Su estilo para tocar la flauta es único y creó escuela. Un genio en toda la extensión de la palabra.


12.- “Get Ready”. Rare Earth. El primer grupo, si no es que el único, de músicos blancos que grabó para la disquera Motown. Con un sonido grasoso y muy soulero, la banda se hizo popular gracias a este gran tema cuya versión corta, adaptada para la radio de la época, presentamos aquí (la versión original ocupa todo el lado B del álbum Get Ready y dura más de 21 minutos; puede usted escucharla al final de nuestra lista de Spotify incluida al pie de esta página).


11.- “Bird Has Flown”. Deep Purple. Enorme pieza de Deep Purple y una de las primeras grandes composiciones de rock progresivo de la historia. El órgano de Jon Lord y la guitarra de Ritchie Blackmore mostraban todas sus posibilidades y Rod Evans cantaba con intensa energía, poco antes de ser despedido del grupo. Simplemente grandiosa.


10.- “Atlantis”. Donovan. A pesar de su larga introducción hablada, “Atlantis” es una de las composiciones más populares de Donovan, quizá por su carácter de himno, un himno verdaderamente generacional, con un coro tan emotivo y repetitivo como lo fue, por ejemplo, el de “Hey Jude” de los Beatles. Uno de los mejores cortes de ese magnífico álbum que es Barabajagal, con el plus de la guitarra de Jeff Beck.


9.- “Medicated Goo”. Traffic. El delicioso pop sicodélico de Traffic en un tema tan contagioso como divertido. Escrito por Stevie Winwood y el productor Jimmy Miller, esta “Pegamento medicado” (o algo así) tiene, en sus poco más de tres minutos, todo el encanto de este olvidado grupo inglés comandado por el genio multiinstrumentista de Winwood (a sus escasos 21 años) y secundado por los extraordinarios Dave Mason, Jim Capaldi y Chris Wood.


8.- “Monster”. Steppenwolf. Himno contracultural por excelencia, un canto crítico a los Estados Unidos de los años sesenta y a su pasado histórico, a su gobierno, al sistema, al conservadurismo, a la represión policiaca, a la guerra. Es John Kay, al frente del Lobo Estepario, con una de sus composiciones más impresionantes y que conserva una gran actualidad en su mensaje contestatario. Una suite desgarrada, dividida en tres partes llenas de potencia y rock n’ roll. La versión en estudio es una joya, pero en concierto adquiere todavía una mayor fuerza y es esa la que aquí presentamos.


7.- “With a Little Help from My Friends”. Joe Cocker. Recreación afortunadísima de la composición de Lennon y McCartney que cantaba Ringo Starr de manera un tanto bobalicona en el Sgt Pepper’s Lonely Hearts Club Band de 1967. Cocker hizo suya la canción al transformarla prácticamente en un una pieza de soul-blues, con un arreglo excepcional de Chris Stainton y cuya versión en concierto, en el festival de Woodstock, llevó al cantante al súper estrellato. Un clásico que se popularizaría en los años ochenta y noventa del siglo pasado, como tema principal de la serie televisiva Los años maravillosos.


6.- “Little Girl Blue”. Janis Joplin. Quizá la canción más triste jamás escrita y seguramente la más triste jamás interpretada. De una belleza escalofriante y una sensibilidad conmovedora, esta vieja composición de Rodgers & Hart, escrita en 1935, fue tomada por Janis para hacerle algunos cambios a la letra y adueñarse emocionalmente de ella por los siglos de los siglos. Todo funciona: su voz, su sentimiento, el beat lento y acompasado, el fino e inusitado arreglo orquestal. Un blues sin la estructura del blues. Una joya imperecedera.


5.- “Can’t Find My Way Home”. Blind Faith. Sutileza acústica al servicio de una canción de una hermosura absoluta, cuya letra le canta al hartazgo y al desesperado deseo de cambiar antes de que todo termine. Escrita y cantada por Steve Winwood  (quien como ya dije más arriba sólo tenía 21 años en 1969), esta “No puedo encontrar mi camino a casa” es un canto melancólico y a la vez un diamante reluciente, a pesar de su aparente modestia y de la austeridad de las guitarras desenchufadas del propio Winwood y de Eric Clapton, la rústica batería de Ginger Baker y el bajo de Ric Grech. Una composición imperecedera.


4.- “Gimmie Shelter”. The Rolling Stones. Un rock impresionante. La pieza que abre al inigualable álbum Let It Bleed. Una pieza violenta que habla de brutalidad y transgresiones, de violación y asesinato, y en la que la sin igual Marry Clayton tiene una intervención majestuosa que enchina la piel y hace sentir escalofríos. Jagger a plenitud, Richards a plenitud, Mick Taylor en su primera intervención discográfica como nuevo integrante de los Stones en reemplazo de Brian Jones. Una canción indescriptible.


3.- “Come Together”. The Beatles. Los de Liverpool publicaron en 1969 uno de sus más grandes discos: Abbey Road y uno de los temas más importantes y populares desde el primer momento fue esta composición de John Lennon (aunque apareciera acreditada a Lennon & McCartney). De letra surrealista y música envolvente de estructura parabluesera (con la figura del bajo de Paul como sello memorable), “Come Together” debe su nombre a la frase “Come together, join the party”, eslogan del gurú del LSD Timothy Leary.


2.- “Communication Breakdown”. Led Zeppelin. El corte con el cual se dio a conocer Led Zeppelin (hoy se diría “su primer sencillo”). Casi un tema punk por su cortedad, su vértigo, su contundencia y su violento embate rítmico. El riff seco y cortante de Jimmy Page, acompañado a la perfección por el bajo de John Paul Jones y la batería del gran John “Bonzo” Bonham, son el marco perfecto para que aquel cantante desconocido llamado Robert Plant asaltara al mundo con sus poderosas notas agudas. Una canción que sigue siendo emocionante 50 años después de haber sido revelada.


1.- “Pinball Wizard”. The Who. No sé si sea la mejor canción de rock del 69 (muy probablemente no), pero pienso que esta pieza de Pete Townshend, perteneciente a la ópera rock Tommy, representa y emblematiza por muchos motivos el espíritu lúdica, emotiva y emocionantemente rocanrolero de una década agitada y de enorme riqueza que se acercaba a su fin. Una década que llevo a cabo la mayor de las revoluciones del siglo 20, una revolución mucho más profunda que todas las revoluciones políticas de esa centuria, incluidas la rusa, la mexicana, la china y la cubana. Una revolución que cambió culturalmente al mundo y cuyas repercusiones aún se sienten medio siglo después. El mago del pinball es un fiel símbolo de esa época resplandeciente.


Bonus track: “Space Odity”. David Bowie. Aunque parecería pertenecer a una década diferente, esta soberbia canción de Bowie en realidad apareció en 1969 (el mismo año en que un humano puso por primera vez un pie en la Luna). Pero atención: esta que presentamos es la versión original, contenida en el álbum homónimo del 69; la versión más famosa fue rearreglada, relanzada (y, hay que decirlo: mejorada) por Mick Rock en 1972. Aun así, conocida y reconocida, sigue siendo una de las mejores composiciones del genio británico que dejó la Tierra hace tres años y una espléndida manera de cerrar esta lista de canciones de rock que cumplen 50 años.


Si el lector desea conocer una relación más amplia de temas de 1969, lo invitamos a escuchar la siguiente lista en Spotify:

 

 

2 comentarios en “15 grandes temas del rock de 1969 (más un bonus track)

  1. Buenísima selección. Claro, cada quién tiene la propia. De todo el disco de Stand Up de Jethro Tull escogió una débil. ¿Por qué no Sossity, you are a woman o cualquier otra de ese disco? Igual, muy chévere.