Ahora que acaba de darse a conocer “Now and Then”, una hermosa composición inédita de John Lennon retomada por Paul McCartney, Ringo Starr, Peter Jackson y Giles Martin para convertirla en una especie de nueva y última canción virtual de los Beatles, no está por demás recordar una decena de temas del propio Lennon compuestos cuando aún era parte del llamado Cuarteto de Liverpool.
Como se sabe, hasta 1965, cuando apareció el álbum Help!, la mayoría de las canciones del grupo eran escritas al unísono por John y Paul y así aparecían acreditadas. Sin embargo, a partir de aquel año cada uno de ellos empezó a escribir en solitario sus propias composiciones (aunque por obligación legal siguieron apareciendo como de Lennon y McCartney).
Veamos y disfrutemos diez de las canciones elaboradas por John Lennon entre aquel 1965 y 1970, año de la disolución oficial de los Beatles. El orden no es jerárquico sino aleatorio. Que las disfrute usted, estimado lector.

1.- “Come Together” (del álbum Abbey Road, 1969). La canción que abre el último disco grabado por The Beatles (aunque el penúltimo en ser publicado) es una joya inconmensurable, con ese ritmo entre siniestro y fascinante que le imprime el bajeo de Paul McCartney y una letra absolutamente surrealista y hermética. La primera frase (“Here come old flat top”) está tomada de la canción “You Can’t Catch Me”, de Chuck Berry, por lo que hubo un intento fallido de acusar de plagio a Lennon, quien declararía que simplemente quiso homenajear a su ídolo, uno de los pioneros del rock n’ roll. Como sea, es uno de los grandes temas clásicos del cuarteto (bueno, ¿cuál no lo es?).
2.- “In My Life” (del álbum Rubber Soul, 1965). Una de las canciones de remembranza más bellas de la historia en cualquier género musical. John tenía 25 años de edad cuando compuso esta belleza sobre su pasado y ese tiempo en el que la gente, los lugares y las cosas eran de otra manera. Melancólica, con una belleza y una ternura incomparables, “En mi vida” es un himno a la nostalgia que sigue haciéndonos sonreír y suspirar (falsete final de Lennon y solo de clavecín de George Martin incluidos).
3.- “Tomorrow Never Knows” (del álbum Revolver, 1966). Un tema que sigue sonando vanguardista a pesar del tiempo transcurrido desde que fue grabado. Asombrosa utilización del estudio de grabación (¡en 1966!) con el uso de loops, cintas giradas al revés, instrumentos indios, voces en doble pista, guitarras distorsionadas y delays, todo condensado en poco menos de tres minutos. Sin duda, el álbum Revolver representó un giro trascendente en la discografía de los Beatles y John Lennon tuvo mucho que ver en ello.
4.- “Strawberry Fields Forever” (del álbum Magical Mystery Tour, 1967). Una joya absoluta de Lennon (para muchos su mejor canción). “Strawberry Fields / Nothing is real”: el onirismo y la irrealidad dentro de una música inspiradísima y, en su momento, revolucionaria. Un arreglo fantástico y una interpretación sublime (“Living is easy with eyes closed / misunderstandig all you see”) en este breve viaje parapsicodélico que nos sigue alucinando a más de medio siglo de distancia.
5.- “Happiness Is a Warm Gun” (del álbum The Beatles, 1968). Una especie de mini medley con tres temas fundidos en uno. Fue en el llamado Álbum blanco que cada integrante de la agrupación pudo dar rienda suelta a su creatividad, lo que reflejaba el deseo de libertad individual, pero también el mal ambiente que ya reinaba entre los cuatro músicos. “La felicidad es un arma caliente” es otra genialidad de John Lennon, una fusión de blues eléctrico, psicodelia y un gran doo-wop final, con una letra delirante (“Mother superior jumps the gun”). Paul McCartney ha dicho más de una vez que se trata de su canción favorita de todo el álbum.
6.- “Yer Blues” (del álbum The Beatles, 1968). Un blues en toda la línea. Duro, desolado y rabioso, como un antecedente de lo que sería el primer disco como solista de Lennon dos años más tarde. “Yes I’m lonely / Wanna die / If I ain’t dead already / Oh, girl, you know the reason why”, canta John con voz desgarrada en este lamento crudo y estremecedor que desconcertó a más de uno de los seguidores del grupo.
7.- “You’ve Got to Hide Your Love Away” (del álbum Help!, 1965). Una de las primeras canciones escritas por Lennon después del encuentro canábico de los Beatles con Bob Dylan, quien cuestionó al cuarteto por las letras bobaliconas de sus anteriores discos. La irrupción del folk en el repertorio de los de Liverpool significó el inicio del cambio y de la apertura musical, aspectos que se harían más evidentes en su siguiente álbum, el portentoso Rubber Soul del mismo año.
8.- “Accross the Universe” (del álbum Let It Be, 1970). “Las palabras fluyen como lluvia interminable en un vaso de papel” dice (canta) John Lennon en esta bellísima y más que conocida canción, escrita en sus primeros esbozos desde 1967, aunque fue grabada en su forma final hasta un par de años después, en las complicadas sesiones del álbum Let It Be. Lennon consideraba la letra del tema como la mejor y más poética que escribió jamás, al menos en sus años con los Beatles. Musicalmente, como dijera el legendario crítico musical Richie Unterberger, la canción fue “una de las baladas más delicadas y cósmicas del grupo”.
9.- “Norwegian Wood (This Bird Has Flown)” (del álbum Rubber Soul, 1965). Contrario a lo que mucha gente piensa, la primera canción de los Beatles en que se utilizó el sitar no fue una composición de George Harrison, aunque la idea de emplear dicho instrumento en el arreglo sí fue de éste. Me refiero a esta preciosa pieza, quizá no totalmente de Lennon, ya que Paul McCartney siempre ha alegado que él contribuyó con algunos detalles de la música y la letra. Aún así, la idea original y la estructura armónica y melódica de “Bosque noruego” –como se le llamaba en la radio mexicana de los años sesenta, si bien la traducción más correcta, dado el contexto de la letra, sería tal vez “Madera noruega”– son de John. La canción habla sobre la infidelidad en una relación y está basada en una efímera vivencia del propio Lennon (ocurrida en Suiza y no en Noruega), al serle desleal una noche a su entonces esposa Cynthia. De ahí la línea inicial: “una vez tuve a una chica / ¿o debería decir que ella me tuvo a mí?”. Como sea, se trata de una canción espléndida, de escasos dos minutos de duración, que originalmente iba a llamarse sólo “This Bird Has Flown”.
10.- “I Am the Walrus” (Magical Mystery Tour, 1967). “I am he as you are he as you are me / and we are all together”, la famosísima frase inicial de “Soy la morsa” da pie a una de las canciones más estrambóticas y al mismo tiempo más fascinantes de cuantas compuso John Lennon para los Beatles. Con imágenes literarias extrañísimas (Sitting on a cornflake / waiting for the van to come” o “Yellow matter custard / dripping from a dead dog’s eye” o “Semolina Pilchard / climbing up the Eiffel tower / Elementary penguin singing Hare Krishna / Man, you should have seen them kicking Edgar Allen Poe” para no hablar del inmortal puente con referencias a Lewis Carrol (“I am the egg man / They are the egg men / I am the walrus / Goo goo g’joob”). Poesía lennoniana pura. Musicalmente, es un portento, con una progresión continua, cambios y rupturas, mientras que el arreglo de cuerdas enmarca a la perfección el delirio del tema. Una absoluta obra maestra con un cuasi shakespereano poema final prácticamente oculto detrás de los coros y del muro instrumental:
Slave
Thou hast slain me
Villain, take my purse
If I ever
Bury my body
The letters which though find’st about me
To Edmund Earl of Gloucester
Seek him out upon the British Party
O untimely death
I know thee well
A serviceable villain, as duteous to the vices of thy mistress
As badness would desire
What, is is he dead?
Sit you down, Father, rest you
Esclavo
Me has matado
Villano, toma mi bolsa
Si alguna vez
Entierro mi cuerpo
Las cartas que encuentres sobre mí
A Edmund Conde de Gloucester
Búscalo en el Partido Británico
Oh muerte prematura
Te conozco bien
Un villano servicial, tan dócil a los vicios de tu señora
como la maldad desearía.
¿Qué, está muerto?
Siéntese, padre, descanse.