El siete de enero acudí, con excelente compañía, al concierto que abre la agenda de este año del dueto Niño Van (folk porteño). La primera vez que lo vi fue en mi natal Ensenada, Baja California, en marzo del 2012, cuando presentó su opera prima Pequeño Folk en el Ceart.

Aquella ocasión en el puerto fue espectacular. Al estar sentada en las gradas no pasó por mi mente que nos volveríamos a ver, pero esta vez en la grande y bella urbe que es Ciudad de México, al ser el dueto y yo ahora residentes en la misma.

Fotografías: Estefania Ibáñez

Esta noche de enero fue diferente: plácida, inesperada, liberadora. En el Salón Pata Negra (el bar de moda de la Condesa), un público nutrido, esparcido en los asientos y en el zona de baile, aplaudió más de diez canciones.

Los presentes quedaron hipnotizados con Niño Van. Para ser un grupo nuevo en las tabernas de la ciudad, varias personas corearon sus canciones y ello me dio gusto. Karina Niño (acordeón y voz) y José de la Rocha (guitarra y voz), acompañados de dos músicos, gozaron de estar en el escenario (es bueno saber que como artistas saben divertirse creando y cantando su música al mundo).

En la velada interpretaron canciones de sus dos producciones discográficas. El programa incluyó “El pequeño folk” y “Di que sí”, del disco Pequeño folk; “Gato ciego”, “Gala” y “El pez”, del disco Del color al blanco y negro; los sencillos “Qué bonito”, “Bonita”, “Corazón de cristal”, “Quiero dibujarte”, “Para esta noche” y “Canción de coche” (esta aún sin grabar).

Arriba del íntimo proscenio, Karina —con su sonido peculiar de soul rasposo— y José —con su ritmo tenue— lograron sacar de su rutina a los asistentes, presentando nuevas canciones y dejando escapar chistes y anécdotas agridulces entre las piezas.

Dejar lo que todo músico debe dejar

Niño Van se fundó en 2009. Karina, nativa de Tijuana, y José, de Ensenada, han creado una personalidad dual bastante simpática, aunque ello no les quita lo profesional. Es un dueto que ha dejado lo que todo músico debe dejar, incluido su lugar de origen.

Desde esa fecha se ha abierto camino en los escenarios mexicanos. Fue nominado en el 2012 a los Indie Music Awards, como “Mejor disco popular” con Pequeño folk.

Han compartido escenario con Carla Morrison, Siddartha, Natalia Lafourcade, Caloncho, Mon Laferte y el argentino Marcelo Ezquiaga.

Pero también tienen colaboraciones interesantes con Las Acevedo, de Republica Dominicana, y agregaron su folk porteño a los discos La Chamana (homenaje a Chavela Vargas) y Querido (tributo a Juan Gabriel). 

Niño Van para rato

El año pasado, Niño Van pisó lugares como Foro del Tejedor, Caradura, Bataclán, Acústicos del Parque, Arte Acústico, Pan y Circo y Foro 246.

Sus tres nuevas canciones son “Corazón de cristal”, “La muerte coqueta” y “Para esta noche”, éstas dos en alusión a los festejos tradicionales de Día de Muertos y Nochebuena, respectivamente.

Decidieron hacer esas piezas porque consideran que la muerte es parte de la vida y creen que no le deben temer y por las festividades decembrinas y de Año Nuevo, ya que es grato compartir con la persona que se tiene al lado y despojarse de las cosas materiales, pues lo relevante es compartir y disfrutar juntos.

Para este 2020, el único plan que tienen es seguir creando música, sin preocuparse mucho en los géneros musicales por explorar. Niño Van se dejará llevar por lo que dicten las letras, construya la melodía y enlace la armonía.

Contacto:
Facebook: Niño Van
Instagram: ninovanoficial
Soundcloud: Niño Van
Youtube: Niño Van