Para Nahib Zelev

La noticia conmocionó al mundo del rock, pero sobre todo a los fanáticos del grupo: a partir de este 1 de agosto,  toda la música de Tool ha quedado disponible en las diversas plataformas de streaming del planeta. Hasta ahora, ninguno de los cuatro álbumes del grupo liderado por Maynard James Keenan podía escucharse en las diversas plataformas que difunden música, como Spotify, Apple Music/iTunes, Amazon Music, Pandora, TIDAL, Google Play y otros. La formación musical había vetado a los medios digitales y sus trabajos sólo estaban disponibles en YouTube y en formato físico. Sin embargo, hubo un cambio de opinión entre los integrantes del cuarteto y hoy ya es posible tener acceso a los discos Undertow (1993), Ænima (1996), Lateralus (2001) y 10,000 Days (2006), junto al primer EP de la agrupación, Opiate (1992). Como una manera de homenajear a los angelinos, he aquí una decena de grandes composiciones de Tool, con su incomparable, denso y sofisticado (y muy pesado) art rock. Que las disfrute usted, querido lector, en estricto orden cronológico.

Fotografía de fotobriggs bajo licencia de Creative Commons.


1.- “Sweat”. Del EP Opiate. La primera pieza jamás grabada por Tool (o cuando menos la que abre su primera obra discográfica, un extended play de seis canciones). Aquí está ya el estilo en ciernes que el grupo habría de desarrollar a lo largo de catorce años. Un corte espléndidamente estruendoso en su combinación de metal, rock progresivo y grunge.


2.- “Sober". Undertow. Aunque se trata es una de las composiciones más sencillas (si es que se puede decir eso) de Tool, también es una de las más poderosas. Lanzado como sencillo en el álbum debut de la agrupación, “Sober” habla sobre alguien que sólo puede alcanzar su pico artístico mientras está bajo la influencia de las drogas. El grito de Maynard James Keenan de “¿Por qué no podemos estar sobrios / sólo quiero comenzar de nuevo?” resulta impresionante. El video muestra el escalofriante estilo audiovisual del grupo.


3.- “Forty Six & Two”. Ænima. Un tema lleno de referencias junguianas, incluida la idea de que los seres humanos evolucionarán en la dirección de adquirir un total de 48 cromosomas, en lugar del número normal de 46. Los cromosomas adicionales nos darían un total de 46 autosomas y dos cromosomas sexuales, por lo tanto, “cuarenta y seis y 2”. El beat casi a la King Crimson es hipnótico. El video, clásico de Tool.


4.- “Stinkfist”. Ænima. Una absoluta maravilla. El tema abridor del disco de 1996 toma mucho de la mejor música que se estaba haciendo en ese momento (Faith No More, Alice in Chains, Soundgarden, Nine Inch Nails, Rage Against the Machine) para llevarlo a nuevas alturas. Sus secos y golpeantes acordes crean una impenetrable pared de sonido en medio de una atmósfera oscura y ominosa. Impresionante.


5.- “Ænima”. Ænima. La composición que da nombre al disco. Un sentido y tremebundo homenaje de Keenan al legendario comediante Bill Hicks y una de las canciones más importantes en la trayectoria del grupo desde su riff inicial.


6.- “Lateralus”. Lateralus. En su primer disco del siglo XXI, Tool produjo el que algunos especialistas consideran como el mejor tema de metal escrito en lo que va de esta nueva centuria. Puede ser una gran exageración, aunque ciertamente se trata de una enorme composición, una especie de antecedente del math rock, ya que su estructura está basada en la Secuencia Fibonacci, un patrón matemático existente en la naturaleza y al que Keenan adaptó el fraseo de la letra (o eso cuenta).


7.- “Parabol / Parabola”. Lateralus. Luego de una larga y tranquila introducción, en la que la voz de Keenan reza frases como “Tan familiar y abrumadoramente cálido”, todo estalla para conducirnos a un viaje de nueve minutos en un doble tema dedicado en buena parte a los abrazos y la importancia del acto de abrazar. En serio.


8.- “Schism”. Lateralus. ¿La canción más popular en la historia de Tool? Posiblemente. Incluso recibió un premio Grammy como mejor pieza de heavy metal de 2002. Lo cierto es que es un tema grandioso y uno de los más importantes de Tool durante los años que duró la agrupación.


9.- “Vicarious”. 10,000 Days. “Vicariamente, vivo mientras todo el mundo muere”, dice la letra de esta pieza, primer sencillo del álbum de 2006 de Tool y su último opus discográfico. Estamos ante una composición precisa y compleja de siete minutos, aunque su letra es bastante sencilla, con comentarios sociales sobre el sensacionalismo y la violencia en los medios, mientras Keenan canta: “Todos nos alimentamos de la tragedia / Es como sangre para un vampiro”. Un corte lleno de virtuosismo musical.


10.- “Wings for Marie (Pt. 1) + 10,000 Days (Wings Pt. 2)”. 10,000 Days. Diecisiete minutos de intensidad, profundidad, añoranza y dolor. Aunque técnicamente se trata de dos canciones separadas, “Wings for Marie” y “10, 000 Days” no son una sin la otra. Se trata de una de las composiciones más emotivas de Tool dentro de su catálogo. La difunta madre de Maynard James se llamaba Judith Marie y la canción es un recuerdo de su muerte, debida a complicaciones por un derrame cerebral que sufrió en 1976, aproximadamente 10,000 días antes de su fallecimiento, en 2003. La interpretación de Keenan es desgarradora, mientras la sección instrumental de Tool crea en todo momento una atmósfera tan exacta como inquietante.