Fue como un augurio, un preámbulo del cambio. El 30 de noviembre, el Museo de la Ciudad de México albergó el primer día de actividades de la 13 Muestra de Música Radical; sin embargo, la jornada del segundo día se postergó por la toma de protesta del actual presidente de México.

Siete meses después, finalmente esa cita arriba y el 8 de junio se efectuará la segunda parte de la 13 Muestra de Música Radical, una sesión cuyo nombre, dice la contrabajista Adriana Camacho, no tiene “nada que ver con el Sonido 13 de Julián Carrillo. Cuando hice el cálculo de las bandas sumaban 13 y eran 31 músicos en escena. Cabalístico. Luego se canceló, todo se movió, se sumaron más músicos y se hermanó con el FÏME (Festival Internacional de Improvisación y Música Extrema) de Querétaro”.

Antes de llegar al recinto en la calle de Pino Suárez, Camacho Torres, junto con Antonio Gritón, organizó “57 exploraciones musicales en la Casa de la Cultura de San Rafael” y cuando él dejó la dirección, el Museo de la Ciudad de México les extendió una invitación para realizar algo similar en sus instalaciones.

El próximo sábado, el concierto conjunta exponentes nacionales e internacionales en varios sets en los cuales encontramos noise, free jazz, improvisación, así como electrónica y algunos de sus derivados.

El free jazz y la improvisación estarán representados por el Can Trío (Itzam Cano, contrabajo; Ernesto Martínez Andriano, sax; Gustavo Nandayapa, batería); Elliott Levin, Blaise Siwula (saxofones) e Israel Flores (batería) y los guitarristas Jeff Platz y Bill Brovold, Jorge Berumen en batería, Roberto Tercero en sax y Loope Juárez al contrabajo.

Brovold comenzó a trabajar en Nueva York con Rhys Chatham, entre otras bandas del downtown neoyorkino, durante los ochenta y luego emigró a Detroit donde inició Larval, agrupación en la cual ha cultivado el free jazz, la improvisación y el rock en una vena cercana al rock en oposición. Su trabajo, plasmado en discos como Predator of Pray, Obedience o Childish Delusions, es una muestra de ello.

Platz, por su parte, se ha presentado en múltiples festivales de jazz y cuenta con diversas grabaciones. Su trabajo fue descrito por el periodista Wolf Kampmann como “una música generosa aunque nunca accidental. El secreto de su calidad desinhibida reside más en el uso familiar de Platz donde la intuición, el sentimiento y la memoria son los instrumentos de navegación más importantes”.

Aunque Juan José Rivas trabaja con el ruido, el glitch sampling (sampleo de errores del software) y el circuit bending (modificación de los circuitos con aditamentos electrónicos), podemos ubicarlo al lado de Heraldos Negros, proyecto de Sergio Sánchez que probablemente tenga alguno de los resultados sonoros con Rivas, aunque no metodologías de trabajo.

Rivas ha compartido escenario, entre otros, con Ikue Mori, Elliott Sharp, Mario de Vega, Rogelio Sosa y su obra es descrita como “atmósferas sonoras desbordadas de una densa masa de sonidos maniáticos, relucientes, chillantes, depresivos y eufóricos. Paisajes bucólicos, espacios abismales y autopistas minadas crean un universo sonoro inquietante que nos recuerda el fracaso del futuro”.

En la parte electrónica estará Orutzakiloji, dueto que mezcla diferentes géneros como IDM (Intelligent Dance Music), digital hardcore y black metal para crear una masa sonora densa, pero al mismo tiempo bailable. Como representante del ala experimental estará Ana Trizas (Alina Hernández, violín; Daniela Falcón, voz; Shantal Saad, voz, guitarra) quienes trabajan con el sonido y el performance y dicen “desde la improvisación rescatamos aspectos rituales del quehacer sonoro como un medio para crear experiencias de comunicación colectiva”. Completa el cartel Trío de los Sueños (Toto Merino, bajo; Adbiel Rodríguez, sax y Rodo Ocampo, batería).

Festival de Música Experimental 13, 8 de junio, Museo de la Ciudad de México, Pino Suárez 30, Centro Histórico, de 16:00 a 22:00 hrs. Entrada libre.