“Nuestra experiencia no es más que un cortocircuito de luz entre dos eternidades de oscuridad”, escribió Vladimir Nabokov en Habla, memoria (1967). Las dos eternidades de oscuridad en Naiv son Ximena Bahena y el resto de la agrupación (Esteban García y Bastián Thompson), porque a veces falta oscuridad para ver mejor las cosas (o en este caso, escucharlas).

Naiv está en la búsqueda de ese sonido oscuro que despeje las constante mundanas del mundo plástico y entonces brille la verdad de la música, tan clara y tan nítida como la luz del día. A la sazón, su destreza vocal y de ejecución correrán un velo sobre lo que percibimos como música y volveremos a la oscuridad, casi tan densa, pero más pura aún…, como al principio.

Hablé con Esteban García respecto a eso y otras cosas.

Fotografía: Naiv

Naiv se traduce como ingenuo, cándido o inocente, sobre todo, hablando dentro de los esquemas del arte. ¿Por qué bautizar así a la banda?
El nombre surgió por la personalidad de Ximena. Ella es muy dulce y por momentos infantil. Su voz al hablar contrasta mucho con su voz al cantar. Es un personaje muy interesante, ya que ha logrado conservar esa esencia inocente a pesar de haber tenido experiencias muy difíciles durante su vida que ha logrado superar con gran fuerza y sabiduría.

¿Cómo llegó Ximena Bahena a The Naiv?
La conocimos en una fiesta por pura casualidad. Comenzamos a platicar con ella y posteriormente tomó una guitarra acústica y nos cantó “Suck It and See” de los Arctic Monkeys. Unos meses después, nos volvimos a ver en casa de Bastián. Le escribí en un cuaderno la letra de una de las primeras canciones que compuse y la cantó. Inmediatamente, supimos que tenía una voz muy especial y que queríamos trabajar con ella.

¿Qué tipos de géneros musicales caben en The Naiv, además del pop, el progresivo y el trip hop?
En el disco The Quest hay muchas influencias de metal.
Actualmente estoy tratando de encontrar sonidos más oscuros y pesados en otros géneros musicales que normalmente no están asociados con esos calificativos. Hay muchas bandas excelentes de metal progresivo, por lo que quiero encontrar otras formas de sonar pesados e interesantes sin recurrir al metal. Si escuchas a artistas como Tanya Tagaq y Scott Walker o algunas piezas de Django Reinhardt como “Fleche d’or" o “Rhythm futur”, te puedes dar cuenta de que hay muchas maneras de sonar pesados además de la distorsión y los riffs metaleros. No tengo nada en contra del metal. Al contrario, muchas de mis bandas favoritas pertenecen a ese genero y varias de las personas que mejor han reaccionado a nuestra música son metaleros. Únicamente me he puesto ese reto para forzarme a encontrar nuevos sonidos. De trip hop tenemos poco realmente, ya que no hemos incorporado elementos electrónicos a nuestra música. Creo que lo único trip hop que tenemos es una atmosfera similar a algunos de nuestros grupos favoritos del género.

Háblenme de su primer LP, The Quest. ¿Cómo fue ser masterizados por Julián André, el hijo de Cecilia Toussaint y Alfonso André?
El disco lo grabamos durante cuatro días y medio, a finales del 2016, en Estudios Noviembre, al norte de la Ciudad de México. Julián es un amigo de toda la vida de nuestro guitarrista Jorge Chacón. Ellos dos tenían una banda llamada Nubia. Estoy seguro de que volveremos a trabajar con él. Es muy bueno en todo lo que hace.

Gamaliel de Santiago ha trabajado en películas como 007: Spectre (2015), Dame tus ojos (2014) y Blue of Noon (2016). ¿Cómo fue trabajar con él para el video musical de “Intrusion”?
Trabajar con Gamaliel fue una gran experiencia y espero que podamos volver a colaborar con él pronto. Nuestro amigo Octavio Macchetto le envió nuestra canción y él dijo que le gustaría dirigir el video. En ese momento no teníamos el dinero, pero nos apresuramos a conseguirlo para aprovechar la oportunidad. Algunas de sus ideas me resultaron descabelladas y no podía imaginar cómo se llevarían a cabo. El día de la filmación, me asombré al ver que las escenas que Gama llevaba días imaginado e intentando describirnos se desenvolvían frente a todos nosotros. Estoy muy feliz con el resultado, creo que se plasmaron imágenes muy bellas.

¿Cómo es el proceso de composición entre Esteban García y Bastián Thompson?
Normalmente comienzo buscando sonidos y acordes que suenen interesantes en la guitarra. Algunas progresiones invitan a cantar  melodías encima de ellas. En ese momento es cuando entra Ximena y entre los dos definimos la melodía vocal y la letra. Posteriormente le presentamos la canción al resto de la banda. Bastián Thompson aterriza la canción y al definir el ritmo, también se define la identidad y personalidad de la misma. Por lo menos así fue como fuimos armando la mayoría de los temas del disco. En los últimos meses Ximena ha escrito varias canciones muy buenas que estamos comenzando a montar. Jorge Chacón también aportó un tema  de su autoría con gran calidad.

¿Cómo definirían la voz de Ximena?
Ximena tiene una voz versátil. Es dulce, pero también imponente. Últimamente he tocado algunos estándares de jazz con ella y su voz también destaca en ese genero. Si se lo propone, puede sonar muy similar a Dolores O’Riordan de los Cranberries, pero ella prefiere imitar a Arthur Brown.

¿Por qué el inglés?
Yo crecí escuchando rock en inglés de los 60 y 70, ya que eso era lo que escuchaban mis papás. No me preocupaba si esos discos habían sido hechos en otras partes del mundo o si el idioma en el que cantaban no era el de mi país y no lograba comprender lo que decían. Para mí, simplemente era la música que se escuchaba en mi casa y con la que me identificaba. Cuando empecé a tocar la guitarra y a componer, la música que comencé a producir siguió la línea de los artistas que había escuchado durante mi infancia y el idioma que comencé a cantar de forma natural y espontánea fue el inglés. Creo que es importante que los mexicanos sepamos que podemos hacer lo que queramos en el idioma que se nos antoje y eso no debe poner en duda si nos sentimos orgullosos o no de nuestro país y nuestros orígenes. Esa idea me parece ridícula y nociva. Artistas como Can, Scorpions, Opeth, Björk, Air, Gojira, Sepultura, Descartes a Kant, entre muchos otros, han cantado en ingles sin ser su idioma materno. Eso no les ha impedido encontrar una identidad artística propia. Reconozco la riqueza y belleza del español. Admiro mucho a quienes escriben en este idioma, pues creo que es muy complejo. El inglés es más maleable y permisivo. Se puede alterar su pronunciación o su gramática y no hay mucho problema. El año pasado compuse mi primera canción en español. Los acordes que utilicé en ese tema nos son muy comunes dentro del rock, por lo que el inglés no encaja bien y se siente antinatural.