El de la biografía (y por añadidura el de la autobiografía) es un género literario fascinante. Conocer la vida de una persona, sea o no famosa, sea escrita por terceros o por el propio personaje biografiado, siempre resulta de interés para un gran número de lectores. Toda vida tiene algo que contar, algo que mostrar, algo que enseñar.

Biografías y autobiografías de músicos de rock existen en buen número y algunas son muy recomendables. Tal es el caso de biografías recientes, como Paul McCartney: The Life, de Philip Norman, o las autobiografías (ya no tan recientes) de Keith Richards (Life) y Pete Townshend (Who I Am), por sólo mencionar algunas muy recomendables.

En el caso de David Bowie, fallecido en enero de 2016, hace un par de años apareció Bowie, de Simon Critchley, un peculiar recorrido filosófico-existencial por la vida del creador de Ziggy Stardust, y este año acaba de aparecer un curioso y encantador volumen llamado Bowie, una biografía (Lumen, 2019), con texto de Fran Ruiz e ilustraciones de María Hesse, ambos de origen español.

Aunque no se trata de una especie de Bowie para principiantes, a la manera de Rius, estamos ante un libro que recorre la existencia del músico londinense de manera por demás amena y singular, gracias a la clara narración de Ruiz, con un acompañamiento muy importante de los extraordinarios y hermosos dibujos de Hesse.

Desde la introducción, se nos advierte que no se trata de una biografía que se apegue de manera estricta a la realidad y que si bien los autores se documentaron profusamente, el hecho de que David Bowie no fuese alguien a quien le gustara mucho hablar de sí mismo y abrirse sobre su vida privada hizo que tanto Fran Ruiz como María Hesse se permitieran algunas licencias imaginarias para recrear algunos aspectos de la vida de este gran artista, pero siempre basados en hechos reales.

Ellos lo explican de mejor manera cuando escriben que “Bowie fue un maestro del artificio y la ocultación. Para contar su historia hemos decidido adoptar ese mismo enfoque. En su obra, nuestro héroe nos enseñó que mostrar las cosas desde un único prisma, por muy honesto que este procure ser, puede resultar más falaz que dar una visión fragmentada y ambigua. Por ello y porque somos conscientes de que una biografía es inevitablemente una obra de ficción, hemos decidido mezclar pasajes de la vida real de Bowie con elementos fantásticos. De este modo hemos pretendido acercarnos a la realidad de una de las personalidades más interesantes y enigmáticas que conoceremos nunca: jugando a imaginar qué pudo pensar y sentir la persona David Robert Jones en diferentes momentos de su vida. Jugar a intentar intuirlo. En esto no hay engaño alguno”.

¿Cómo funciona este modo de contar la biografía de Bowie? Como lectora puedo decir que lo hace en forma estupenda y que convierte al libro en una fábula tan llena de belleza narrativa y visual como de interés biográfico e histórico. En sus poco más de 160 páginas, Bowie, una biografía se convierte en una obra que se deja leer casi de una sentada y de la que no podemos despegar nuestra atención, al conocer muchos aspectos particulares de la vida del músico que nos hacen comprenderlo mucho mejor como creador y como ser humano sensible y vulnerable.

El libro, narrado en primera persona, como si el propio Bowie nos contara sus días en la Tierra, va desde su llegada al mundo (¿desde el espacio exterior?) hasta su partida, situaciones que el mismo personaje nos cuenta de un modo tan conmovedor que de pronto deja de importarnos qué tan apegado está todo a la realidad o a la fantasía.

Una obra, en verdad, altamente recomendable.