En agosto de este año, el grupo chileno Los Jaivas cumplirá 54 años de una azarosa vida en los terrenos del rock. En ese tiempo ha habido cambios de alineación, sinsabores y contrariedades; sin embargo, la honestidad es una cualidad que no ha variado en más de cinco décadas y ello le ha valido a la agrupación, además de muchos seguidores, respeto.

Actualmente están integrados por Juanita Parra (batería), Mario Mutis (bajo), Claudio Parra (piano), Carlos Cabezas (voz), Francisco Bosco (saxofón y otros) y Alan Reale (guitarra) y el 18 de marzo, luego de una prolongada ausencia, regresarán a la Ciudad de México.

Claudio Parra recuerda: “Nunca hemos hecho una gira nacional. Hemos estado en cosas muy puntuales, en Guadalajara, en otros estados. En el DF, la primera vez que estuvimos fue en 1984, en un festival cuyo nombre ahora no recuerdo”.

Los Jaivas son una de las primeras agrupaciones del mundo en mezclar las raíces de su folclor con el rock. A ellos les tocó vivir un momento dorado del rock chileno previo al golpe de estado de 1973; después de ese año, la banda se exilió por muchos años de su país para convertirse en trotamundos.

“En ese momento estábamos por hacer nuestra primera gira nacional que iba a ser a Argentina. Las fronteras se cerraron y a fines de septiembre se abrieron de nuevo y como ya teníamos preparada la gira, salimos en ese momento. Viajábamos con toda la familia y cuando estábamos en Argentina, decidimos quedarnos allá. Vivimos cuatro años en Buenos Aires y después de eso vino el golpe de estado en ese país y decidimos irnos a vivir a Europa, a París. Después de la muerte de nuestro baterista [Gabriel Parra], regresamos a Chile cuando ya se había terminado la dictadura y a partir del 95 estamos en nuestra tierra”, comenta Parra.

Cuando se le pregunta acerca del por qué de la vigencia de Los Jaivas, responde luego de meditarlo brevemente y dice: “La verdad, solamente nos maravillamos cuando salimos a tocar y hay mucha gente y ésta nos manifiesta su cariño porque hay reunidas varias generaciones. ¿Por qué pasa eso?  Es bastante mágico. Sentimos que hemos tratado de hacer el trabajo de la forma más honesta posible y siempre nos sentimos hijos de esta tierra, de este continente y ese espíritu continental lo hemos tratado de difundir y mantener”.

No obstante su larga trayectoria, los chilenos no han logrado la masividad. En los ámbitos del progresivo se les reconoce su trabajo, pero no han conseguido romper esa barrera impuesta por los mercados anglosajones. Al respecto señala Parra: “Nosotros por cosas del destino hemos decidido ser autogestores. Cuando empezamos a tocar, hacíamos improvisaciones, cosas muy experimentales, todo la gente, revistas, estaciones de radio y discográficas nos veían raros, les resultábamos incomprensibles. Nadie quería grabar ese tipo de música, así que lo hicimos nosotros y desde entonces la autogestión ha sido nuestro camino. Cuando vivimos  en Argentina, hicimos un contrato con la EMI Odeón y con ellos grabamos dos discos, los únicos que no nos pertenecen. El resto es autoproducido y esa misma forma de trabajar ha hecho que nos cueste manejarnos, porque nosotros tomamos todas las decisiones y las multinacionales no nos tienen a su disposición. Esa autogestión hace que nos veamos poco manejables”.

Claudio Parra señala que regresar a México es un gusto y que vienen a entregar lo mejor. “Los Jaivas tenemos un sonido, pero no nos estancamos. Seguimos a la búsqueda. Para nosotros la honestidad es muy importante, esa siempre ha sido nuestra guía”, concluye.

Los Jaivas, Festival Vive Latino, Carpa Intolerante, domingo 18 de marzo.