No me atrevo a decir que son los diez mejores. En todo caso lo son para mí. Cada quien tendrá sus predilectos y sus propios criterios para hacer una selección. En mi caso, privilegio el sentimiento y el alma por sobre la técnica o el virtuosismo. Prefiero solos que me digan cosas, que me transmitan algo, aunque no sean dechados de velocidad en los dedos. Así pues, con toda la subjetividad del mundo y contra la segura oposición de muchos lectores (no están todos los que son, pero sí son todos los que están), presento mis diez solos favoritos, en estricto orden decreciente.


10.- Carlos Santana. “Jingo”. Santana tiene solos muy sofisticados y llenos de finura. Elegí este justo por lo contrario: por su crudeza, su aspereza, su salvajismo. Contenido en su álbum debut de 1969, el tema muestra una guitarra quizás un tanto primitiva pero a la vez filosa y osada. Era el amanecer del gran músico de Autlán, Jalisco.


9.- Neil Young. “Cortés the Killer”. Del disco Zuma (1975). Una de las primeras muestras de Young como guitarrista de altos vuelos, capaz de crear solos en jam sessions que podían alargarse hasta el infinito. El de este tema es uno de los mejores y ejemplifica a la perfección el sonido del Neil Young electrificado.


8.- Joe Walsh y Don Felder. “Hotel California”. Imposible no mencionar el solo a dos guitarras (vaya paradoja) de esta pieza clásica. Los dos músicos dialogan con su respectivo instrumento, mientras el resto de los Eagles acompaña con armonías en tono menor. Sin duda uno de los solos más populares de la historia.


7.- Eric Clapton. “Sunshine of Your Love”. Aunque su solo con Cream, en la versión en concierto de “Crossroads”, es un portento, me incliné por “El brillo de tu amor” (como se le llamaba en la radio mexicana de los sesenta) por la perfección de la parte de guitarra, tanto en el riff como en el propio solo. Jack Bruce en el bajo y Ginger Baker en la batería conformaban, con Clapton, a este legendario supergrupo.


6.- Alvin Lee. “I Woke Up This Morning”. Al frente de Ten Years After, Alvin Lee fue uno de los más grandes guitarristas de todos los tiempos, aunque hoy es uno de los más olvidados. Como gran ejemplo de su capacidad, vaya este tema extraído de su gran álbum Ssssh de 1969 con un solo inigualable.


5.- Frank Zappa. “Cosmic Debris”. Solos de Frank Zappa hay muchos y en su enorme mayoría excelentes. Los hay de todos los estilos, todos los colores y todas las duraciones. Algunos son verdaderamente largos. No es el caso. La parte de guitarra en esta pieza de influencia bluesera es corta, pero de una perfección asombrosa. Del álbum Apostrophe, de 1974.


4.- Mike Bloomfield. “Albert’s Shuffle”. El corte abridor de esa maravilla absoluta del blues blanco que es el álbum  Super Session, de 1968. Una guitarra clara, limpísima, preñada de sentimiento. Bloomfield estaba llamado a ser uno de los mejores guitarristas de la historia (de hecho lo fue), pero su temprana muerte no le permitió proseguir su brillante carrera.


3.- Jimi Hendrix. “All Along the Watchtower”. Difícil tarea la de escoger el mejor solo del que tal vez sea el mejor guitarrista de la historia del rock. Debo confesar que iba a poner “Voodoo Child (Slight Return)”, pero finalmente me incliné por esta composición de Bob Dylan que Hendrix supo recrear de manera fantástica y cuyo solo resulta extraordinariamente inventivo, innovador y lleno de recursos, no sólo para su época sino aun hoy día. Un corte clásico de un disco clásico: el Electric Ladyland de 1967.


2.- David Gilmour. “Shine on You Crazy Diamond”. Aun cuando muchos opinan que el mejor solo de Gilmour está en “Comfortably Numb”, del álbum The Wall de Pink Floyd (1979), yo me inclino por la guitarra de esta composición, contenida en el disco Wish You Were Here (1975), del mismo grupo, en la que encuentro una perfección suprema en cada nota, en cada fraseo, en cada caricia del gran guitarrista sobre las cuerdas. 


1.- Jimmy Page. “Stairway to Heaven”. Del álbum Led Zeppelin IV (1971). Un solo majestuoso, conmovedor, sensible, emocionante. Perfectamente construido por Page desde la improvisación, ya que jamás lo escribió o lo ensayó antes de grabarlo. “Fue tomado del cielo”, como él mismo dijo alguna vez. Aún no conozco un solo que lo supere.