La vida del compositor Fausto Palma está marcada por la movilidad. El periplo inició en 1993, cuando tomó sus primeras lecciones en la guitarra. Desde entonces, ya sea en La Habana, El Cairo, Nueva Delhi, el Distrito Federal, Londres o Ámsterdam, se ha encontrado con el sarangi, el oud y el cabaquinho, instrumentos a los cuales ha tratado de robar sus misterios.https://www.youtube.com/watch?v=0P2Nf3WLFco