El diván del abuelo

Aynsley Dunbar, rudo batako zappatista

El fracaso “comercial” del LP de vinil que aquí comento para ustedes, grabado en 1970 para la marca de discos BYG por la agrupación inglesa The Ansley Dunbar Retaliation, fue uno de los principales motivos para que el asombroso Aynsley Dunbar trabajara como baterista con Frank Zappa entre 1970 y 1974, un período que sería más que decisivo para la música de ambos y para el rock en general.


El diván del abuelo

Gustav Mahler: pasión por la música

Mahler puede ser considerado como el último de los grandes románticos y el primero de los grandes modernos. Sus sinfonías sintetizan el camino recorrido desde Haydn y Mozart hasta Beethoven y Brahms, al mismo tiempo que expresan una firme voluntad de lucha individual contra las influencias, para conseguir ser un compositor original y auténtico, con un estilo inconfundible; para crear en definitiva una obra musical con personalidad propia.


El diván del abuelo

Elogio de una rebelde gótica

Fue una diosa lunar, nada la gobernó, se movía libremente, como quería. Bruja diabólica, nadie la dominó, porque nada la domó, era dueña absoluta de su voluntad soberana. Sacerdotisa pagana más allá del bien y del mal, su cuerpo era su gran templo y también era su víctima sacrificial. Ella era La Diosa Triple y la Demonio Roja.


El diván del abuelo

Un churro (y un tarro) de mostaza

Haciendo honor a su digno nombre, los de la banda El Tarro de Mostaza todavía hoy, cincuenta años después de grabar su único disco, suenan bien pachecotes, hasta cuando recurren a las rolas melosas como que de Angélica María o Emily Cranz; luego entonces, aún suenan bien pachucotes estos cuates destrampados y psicodélicos con su rock en español y descontrolan a la crítica como disco de culto, según la dominación yanqui del mercado de canciones.