Sónicamente, Magnética V 2.01 es estrepitoso, demoledor, tórrido, punzante, en total ebullición. Si algo le da su distinción a ese momento que conecta la vieja escuela de la electrónica mexicana con otros de sus hilos —junto con álbumes como Back Up e Irradiador forma una importante cadena histórica— es que funciona como una continuidad, pero es también la postal de un instante en el cual las agrupaciones, a pesar de andar por la misma vereda, eran capaces de establecer una identidad propia.
David Cortés
Oxomaxoma y amigos, una celebración de cuatro décadas
Hace tres décadas, enfrentado a la música de Oxomaxoma, hacía una pregunta que aún me parece pertinente: ¿De cuál Oxomaxoma hablamos cuando hacemos mención del grupo? ¿Es el Oxomaxoma de hoy el mismo que escucharemos mañana? A treinta años de ese cuestionamiento, a 42 de la formación de la banda, la contestación es aún válida.
Adriana Camacho y el sonido de Loope
Adriana Camacho es una de las mujeres más activas en la escena de la improvisación libre, la experimentación y el free jazz en México; no sólo eso, podemos decir sin rubor alguno que es una de las mejores contrabajistas no del momento, sino de la historia del jazz mexicano.
Sunset Images, de sueños hechos realidad
He olvidado el número de veces que me he topado a Samuel Osorio (alias Sunset Images) tocando en directo. La más reciente fue hace un par de semanas, en Rabioso, un antro del centro de CDMX, donde el grupo fue a vaciar esa descarga de sicodelia, kraut y stoner tan característica de él.
El último unicornio de Arturo Meza
Recientemente apareció El último unicornio (Ala Ediciones), libro cuyo objetivo, escribe su autor Mario Alquicira, es “detenerse en la obra de Arturo Meza”. Se trata de un trabajo que en 450 páginas busca abarcar la obra musical, literaria y pictórica de uno de los músicos más elusivos del rock mexicano y que, confiesa Alquicira, cuando sentía tenerlo “se me volvía a escapar”.
MXTX, destruir muros y construir puentes
2017: Graham Reynolds y Felipe Pérez Santiago se conocen desde hace tiempo; ambos, además de ser amigos, forman parte del proyecto Golden Hornet. Sin embargo, en esta ocasión Reynolds propuso al mexicano hacer una colaboración diferente; no entre ellos, sino con músicos de ambos lados de la frontera.
Café Tacvba (y de responsabilidades) en el Auditorio Nacional
Café Tacvba arriba al Auditorio Nacional y abre una serie de cuatro presentaciones bajo el título de “Un segundo, concierto acústico” (una versión extendida de su paso por la Sala Nezahualcóyotl, de la UNAM, en marzo de 2019 y registrado en el disco Un segundo. MTV Unplugged), además de cumplir 33 años como grupo.
Reynols, un proyecto sin explicación racional
Aunque no llevo el registro de la totalidad de lo escrito en este país acerca de la música de avanzada, el caso de los argentinos Reynols me sorprende constantemente. En 30 años de trayectoria, han forjado una cauda de logros impresionante. Se trata de una agrupación formada por Roberto Conlazo, Alan Courtis (guitarras) y liderada por el baterista-cantante Miguel Tomasín, quien cuenta con síndrome de down.
Desde la pandemia, Banda Elástica genera un pandemónium
Banda Elástica, ese combo mitad rock, mitad jazz, habituado a vivir en el limbo —“Hay una situación difícil para Banda Elástica en el sentido de no hallarse con las etiquetas, porque finalmente los jazzistas tampoco te dan cabida en sus movimientos; los músicos contemporáneos tampoco”, decían ya en 1997—, nos ha acostumbrado a largos silencios, a sus intermitencias.
La palabra de Luis Pérez Ixoneztli
Luego de grabar En el ombligo de la luna, Pérez Ixoneztli (la palabra náhuatl ixoneztli significa en español “el que hace la música) viajó a Estados Unidos y, como es conocido por muchos, después de varias estancias en distintas agrupaciones, en 1993 finalmente se integró a la compañía Cirque du Soleil.