El jazz contemporáneo es una caja de sorpresas. Cuando parece que ya todo está inventado y que no hay manera de encontrar un nuevo hilo negro, surgen proyectos como Sons of Kemet que nos dejan con el azoro en la boca.
El jazz contemporáneo es una caja de sorpresas. Cuando parece que ya todo está inventado y que no hay manera de encontrar un nuevo hilo negro, surgen proyectos como Sons of Kemet que nos dejan con el azoro en la boca.