10 grandes arias de Mozart

Wolfgang Amadeus Mozart nació el 27 de enero de 1756 en Salzburgo, ciudad que en aquel entonces formaba parte del Sacro Imperio Romano Germánico (actualmente en Austria), y falleció en Viena el 5 de diciembre de 1791, a la temprana edad de 35 años. Para nadie es un secreto que se trata de uno de los compositores más influyentes y prolíficos de la historia de la música (para muchos el más grande de todos). Por lo que toca en específico al género operístico, su contribución fue especialmente significativa. Compuso más de veinte óperas en varios estilos, incluyendo la opera seria, la opera bufa y la singspiel, una forma alemana de ópera breve con diálogos hablados.

La habilidad de Mozart para combinar la música con el drama escénico y desarrollar personajes complejos y realistas es algo que distingue a sus óperas. Por medio de sus arias, dúos, tríos y conjuntos, logró profundizar en las emociones y motivaciones de sus protagonistas, creando obras de una profundidad psicológica y emocional sin precedentes.

El compositor austriaco compuso su primera ópera, Apollo et Hyacinthus (K. 38), en 1767, cuando era un niño de apenas once años. Fue estrenada el 13 de mayo de ese mismo año en el Collegium Nobilium de Salzburgo. Se trata de una ópera en latín, cuyo libreto fue escrito por el sacerdote católico Rufinus Widl, basado en la mitología griega, y fue parte de una obra teatral escolar llamada Clementia Croesi.

A lo largo de las siguientes dos décadas, Mozart escribiría óperas tan bellas y famosas como El rapto en el serrallo (1782), Las bodas de Fígaro (1786), Don Giovanni (1787), Così fan tutte (1790) y La flauta mágica (1791). Su última obra en este género fue La clemencia de Tito (K. 621), también en 1791, año de su muerte. Cabe mencionar que al fallecer, el buen Wolfgang Amadeus estaba trabajando en su solemne y majestuoso Requiem, mismo que dejaría inconcluso.

He aquí una decena de sus más hermosas arias, todas ellas pertenecientes a diferentes óperas. Un regalo para el oído y el buen gusto musical de nuestros lectores.

Retrato de la familia Mozart
Retrato de la familia Mozart hacia 1780, obra de Johann Nepomuk della Croce. De izquierda a derecha, Nannerl, Wolfgang y Leopold. El retrato de la pared es de Anna Maria, la madre de Mozart, que falleció en 1778. Dominio público, Enlace

1.- “La reina de la noche”, de La flauta mágica (1791). Esta aria es todo un tour de force para cualquier cantante soprano. Conocida por sus notas extremadamente altas y sus rápidas coloraturas, en esta pieza el personaje de la reina de la noche expresa su furia y su deseo de venganza, proporcionando un momento de intenso drama a esta obra de amable talante.


2.- “Deh vieni, non tardar”, de Las bodas de Fígaro (1786). En esta aria, el personaje de Susanna espera a su amado Fígaro en el jardín y expresa su deseo de reunirse con él. La música es suave y refleja el amor de la joven enamorada. Es un momento de tranquilidad y belleza pura en medio de las intrigas de la trama.


3.- “Voi che sapete”, de Las bodas de Fígaro (1786). Esta breve y preciosa aria, cantada por el jovencito Cherubino, trata sobre los sentimientos de amor que este experimenta sin saber cómo manejarlos. Interpretada habitualmente por una mezzosoprano, la melodía captura la confusión y la efervescencia de la juventud. La melodía es ligera y juguetona y refleja la inexperiencia y la ingenuidad del personaje.


4.- “Crudele!.. Non mi dir”, de Don Giovanni (1787). Doña Anna canta esta aria en el segundo acto de la obra, para expresar su dolor por la muerte de su padre y su lealtad a Don Ottavio. La música es solemne y llena de nobleza, mostrando la determinación y la fuerza de esta mujer.

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5.- “Madamina, il catalogo è questo”, de Don Giovanni (1787). Esta famosa aria cómica, también conocida como “El aria del catálogo”, es interpretada por Leporello, el sirviente de Don Giovanni. En ella, enumera las abundantes conquistas amorosas de su amo y proporciona un momento de humor a la ópera. La música es animada y enérgica, perfecta para acompañar aquella lista delirante de seducciones (“In Italia seicento e quaranta / In Almagna duecento e trentuna / Cento in Francia, in Turchia novantuna / Ma in Ispagna, ma in Ispagna son già mille e tre”).


6.- “Porgi amor”, de Las bodas de Fígaro (1786). Maravillosa aria en la que la condesa Almaviva, llena de tristeza por la infidelidad de su esposo, canta al dolor que la invade y lo hace de la manera más conmovedora. Mozart logró en esta breve aria un momento de enorme profundidad emocional.


7.- “Come scoglio”, de Così fan tutte (1790). En “Como una roca”, Fiordigili declara la firmeza de su amor por su adorado Guglielmo. Dice que su fidelidad es tan sólida que resistirá cualquier prueba, “como un escollo en plena tempestad marina”. Sin embargo, las continuas oscilaciones en la música de Mozart parecerían contradecir o poner en duda esa firmeza. Se trata de un aria sumamente difícil de interpretar para cualquier soprano.


8.- “Dies Bildniß ist bezaubernd schön”, de La flauta mágica (1791). En esta muy gustada aria, Tamino le canta al retrato de su adorada Pamina. La música es etérea, muy expresiva, y captura el amor que siente el personaje y su admiración por la belleza de la joven. Un pasaje de  contemplación y devoción en esta magna opera de Mozart.


9.- “Pallid’ombre”, de Mitridate, re del Ponto (1770). Aria de otra ópera temprana de Mozart, escrita a sus 14 años. Se estrenó en el Gran Teatro Ducale de Milán. La trama narra un episodio imaginario de la historia de Roma, aunque su interés se centra más en los líos amorosos que en los hechos supuestamente históricos. Las elegantes arias se suceden con aires un tanto barrocos en esta obra que sirvió al joven Amadeus para darse a conocer fuera de su patria.


10.- “Non più di fiori”, de La clemencia de Tito (1791). Esta aria para soprano casi siempre es cantada por una mezzosoprano, debido a que está escrita para una soprano con ribetes dramáticos y en casi toda la ópera su tesitura roza la de mezzo. Vitellia es una mujer ambiciosa, celosa y plagada de culpa. Su ansia de poder la ha llevado al intento de matar al emperador y es su pretendiente, Sesto, quien está a punto de pagar el precio. ¿Qué debe hacer ella? El arrepentimiento asoma en esta sublime aria, una de las últimas que escribió Mozart antes de su muerte.


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Publicado en: Listas