“Because The Night”, un punto de encuentro

“Because the Night” es una canción emblemática, con una buena dosis de movimiento doble, así como de carga emocional, elementos que cuando es interpretada por sus autores (Bruce Springsteen/Patti Smith) o por otros músicos, provoca un punto de encuentro en el que las palabras se elevan a himno comunitario.

La propuesta apunta a que la música que trasciende es el resultado de tal movimiento doble, en el sentido de que habilita un encuentro (de las personas y las palabras) como punto de partida para una acción artística que tendrá consecuencias expansivas, en tanto acto positivo que se difundirá lo mismo entre coetáneos como a futuro.

En cuanto al contenido lírico de tal canción, resultado de aquel encuentro como enunciado, sabemos que la letra primero será poética individual y luego significará algo para muchos. Los versos de “Because the Night”, anuncian el punto de encuentro entre poetas y rockeros,  su canto hará que el signo épico patentice las palabras tras el inaugural tecleo de las notas, pero será rock, primeramente, porque ambas cosas se fundirán en última instancia y serán representativas del ente genérico mismo.

Patti Smith en 2012. Fotografía de Thesupermat bajo licencia de Creative Commons
Patti Smith en 2012. Fotografía de Thesupermat bajo licencia de Creative Commons

Es lo que también se denomina “iconicidad”: en donde el valor de las palabras reside en el significado y en todo aquello que no sea semántico: el sonido, los acentos, el tono. Pero igualmente portará el aspecto visual de sus intérpretes, su personalidad, su halo y su historia.

En su interpretación habrá vocalización, lenguaje, pero también lo que no lo es. El o la cantante deberá convertir eso que es poesía en un nuevo contexto, el suyo particular, marcado también por la instancia de dos escenarios: el del estudio, en el que grabará el tema, y el escenario en vivo, cuando lo interprete frente a un público fervoroso y con una lengua común: el rock.

En el origen, la canción era un tema que Bruce Springsteen quería incluir en el álbum que estaba grabando en los Record Plant Studios de Nueva York, los cuales contaban con dos salas de grabación, Studio A y Studio B, en el número 321de la West 44th Street. Ahí Springsteen había realizado Born to Run, antes de su parón de varios años por cuestiones legales entre él y su representante. Tras resolver el asunto, el músico quiso entrar a grabar de nueva cuenta el que sería su cuarto disco, Darkness on the Edge of Town.

Reunió a la E Street Band y puso sobre los controles el material que había compuesto mientras tanto, entre el que se encontraban temas como “Bad Lands”, “The Promised Land”, “Racing in the Street”, Adam Raised a Cain”, “Street of Fire” y el que daba título al disco, puro material poderoso que con el tiempo se convertiría en clásico.

Asimismo, quería incluir en el disco “Because the Night”. Sin embargo, tras grabarla no quedó muy satisfecho con el resultado. Estaba encaminada a encajar con el resto de los temas, pero sentía que algo no cuadraba del todo. Jimmy Iovine, ingeniero de sonido y amigo de Bruce, le sugirió que le diera la letra a Patti Smith, quien grababa su álbum Easter en el estudio de junto, y ver qué podía aportarle. Springsteen estuvo de acuerdo.

Ella agregó algunas palabras y corrigió otras. Todos quedaron satisfechos, pero el tema ya no cupo en el disco (aunque Smith quedó inscrita como coautora del mismo). Así que Bruce se la cedió para que la grabara por su cuenta. Así lo hizo, formó parte de su nuevo trabajo discográfico y salió como sencillo del mismo en 1978. Por su parte, Springsteen la interpretó en directo durante sus siguientes giras y quedó como parte del álbum Live/ 1975-1985. Su versión original en el estudio apareció hasta el álbum recopilatorio The Promise (2010).

Para hablar de la interpretación en concierto de Bruce Springsteen, hay que señalar varias cosas: el peso social de su nombre, su presencia escénica y el tono de su voz. Tras sus primeros discos se le había reconocido algo muy difícil en el medio: la autenticidad que es desde entonces su representación y su sinónimo.

El de Nueva Jersey se presenta sin adornos, nunca es sospechoso de hacer ficción sobre sí mismo. Lo que hay es lo que se ve, no hay otro Springsteen por descubrir, es un tipo que ha definido al mundo defendiendo su estancia en él desde que apareció en la música. Es alguien que se comporta como un compañero (no un rockstar) al que acudir, en las grabaciones y aún más en vivo. A partir de su pozo de autenticidad es que este artista se construye y disemina.

Y sólo alguien que sea auténtico puede forjarse una reputación como garante de los valores esenciales del rock and roll en cada concierto. En cada uno de ellos, desde que comenzó, se entrega con toda la energía y el entusiasmo posibles durante tres horas en promedio. Su voz desgarrada e incandescente tiene la cualidad de disminuir la distancia entre él y el público, de trasmitir toda su camaradería e identificación con su mítica presencia, misma que ha quedado reflejada en sus discos en directo, impresionantemente ilustrativos de su prestancia, y en los que “Because the Night” tiene un papel protagónico a la hora de hacer y mostrar comunión.

Por su parte, la versión de Patti Smith tiene sus propias características. En enero de 1977, Patti se cayó del escenario en Tampa, Florida, fracturándose el cuello. Pasó el siguiente año con un aparato ortopédico, sometiéndose a una dolorosa terapia física. Aprovechó el tiempo para escribir un libro de poesía, Babel, una antología de poemas, prosas y canciones.

La sensibilidad de Smith estaba (y está) muy próxima a las heterodoxas y gnósticas ideas y sensaciones que aparecen en la cosmología de William Blake, al virtualismo de Baudelaire, a las iluminaciones de Rimbaud, a las amenazadoras fantasías sexuales de Lautréamont, Bataille y Genet, sin olvidar la incalculable deuda de su programa estético con Artaud. Es decir, conectada a la poesía a la que quiso electrificar desde su aparición en el medio.

En aquellos años, tenía muchas teorías acerca del rock y el lenguaje. Era incontenible en ese sentido (eso siempre le ha fascinado). Soñaba con un tiempo mítico en el que todo el mundo hablara un mismo idioma. Así que sostenía la tesis de que el rock había sido enviado como idioma universal que se entendía en todas partes. Ya se podía demostrar que había grupos de rock en Zimbawe, Japón o Islandia.

Declaraba que las generaciones futuras necesitarían entenderse para poder sobrevivir juntas. Escribió al respecto: “Como la escultura, el rock es el cuerpo sólido de un sueño, es una ecuación de voluntad y visión”. El hecho de haber podido trabajar junto a Bruce Springsteen en la hechura de una canción que simbolizaba todo aquello, confirmó sus esperanzas.

En abril de 1978 fue el lanzamiento de Easter que incluía "Because the Night", la cual se convirtió en un gran éxito. El álbum la proyectó entonces desde la posición de una artista de culto a la de paradigma del rock and roll.

Asimismo, está la versión del grupo 10,000 Maniacs que no tuvo otra pretensión que la de poner en perspectiva la canción, con la finalidad de hacer evidente que cada vez que se ejecutara sería reescrita. Al interpretarla, sin querer variar la forma pero sí la textura, con la voz de Natalie Merchant y los instrumentos del grupo, se llevó a cabo una nueva versión, no un simple cover.

Algo sintomático de la música contemporánea es el papel determinante que se le atribuye a la voz, papel en el que las diferencias entre unos músicos y otros no se encuentran en la música propia sino en el juego de texturas que las diferentes voces ponen en práctica.

Por ello, y a diferencia de lo anterior, quien escuche la propuesta de los Maniacs quedará sorprendido por la presencia del violín al ocupar el lugar de la guitarra eléctrica. El solo de la misma, a través de sus diferentes tonos, traslada al oyente a las redes pasionales que desata la canción en el presente de la versión maniaca, esto es, una especie de conexión entre el modernismo y la posmodernidad, entre el punk y el beat.

En el caso de “Because the Night” de los Maniacs, se deja que la voz sea lo más parecida en su declamación a la de Patti Smith, mientras que el componente instrumental —el violín, sobre todo— será el que juegue con el tono y haga posible la diferencia. El receptor será el que proporcione el visto bueno a tal tentativa. La posición del escucha —es decir, su propia imaginería simbólica al respecto del tema— será finalmente la que elija quién la representa mejor, al cumplir con el esencial movimiento del encuentro.

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Publicado en: Historia de una canción