Corrían los primeros meses de 1963, cuando Brian Wilson y Gary Usher cimentaban su amistad. Gary ya trabajaba con las producciones de los Beach Boys, gracias a su experiencia con otros músicos californianos como los Byrds y Dick Dale o los ficticios grupos de surf (el ritmo de moda) para las producciones cinematográficas de serie B o de filmes para adolescentes. David Crosby (de los Byrds) se lo había recomendado a Brian y desde entonces se habían vuelto inseparables.
Un día, sabiendo de la afición de Brian por la lectura, le regaló un ejemplar en inglés de Voyage autour de ma chambre (Viaje alrededor de mi habitación) del escritor francés Xavier de Maistre que un maestro de la universidad le había sugerido.
Pasaban los meses y los Beach Boys se preparaban para entrar al estudio con las canciones para su nuevo álbum, Surfer Girl. Unos días antes, Brian le mostró a Gary la letra de una de ellas que recién había escrito y que quería incluir en el repertorio del disco. Inmediatamente se pusieron a trabajar en ello: Gary en el bajo y Brian en el órgano, pero siempre con la melodía de Brian en primer plano.

Aún después de la medianoche continuaban en ello, a pesar de los reclamos de los papás de Brian (las reglas en esa casa eran estrictas). Sin embargo, les mostraron el producto ya casi terminado y tras escuchar la pieza, les dieron permiso para terminarla. Una vez que lo hicieron, Brian le comentó a su colega que el libro que le había regalado le había servido de inspiración para escribir la letra de “In My Room”.
Le contó que el libro le recordó la época de su infancia en la que él y sus hermanos Dennis y Carl vivían en Hawthorne. Todos dormían en la misma alcoba. “Una noche les canté una canción y les gustó. Luego, un par de semanas después, me puse a enseñarles a ambos cómo cantar las partes de la armonía. Les tomó un poco de tiempo, pero finalmente aprendieron a hacerlo. Luego la cantamos de esa manera noche tras noche. Nos traía paz y tranquilidad. Esa habitación desde entonces fue mi reino”.
(En el documental de 1998 Endless Harmony, Brian describió esta canción como “estar en algún lugar donde puedes bloquear al mundo, ir a un pequeño lugar secreto, pensar, ser, hacer lo que tengas que hacer”.)
Hay un mundo
donde puedo ir y
contar mis secretos
En mi habitación
En mi habitación.
“In My Room” es un pequeño milagro musical interpretado por los Beach Boys. Puede ser considerado un relato polifónico, por su enfoque de la “armonía estrecha” que resulta cálidamente pegadiza, obsesivamente minuciosa y plena de ingenio, como su autor, y como suele suceder con las cosas bellas: parece sencilla hasta que se le empieza a diseccionar y se descubren las finas capas que la componen y hacen de ella un ejemplo discreto y delicado de perfección.
Por ello, fue todo un reto para quienes se empeñaron en hacer su propia versión: Linda Ronstadt, Jacob Collier, Tammy Wynette, David Crosby o Jakob Dylan junto a Beck.
Con esta pieza, Brian Wilson hizo un parteaguas en su obra. Del campo lúdico y de despreocupado divertimento en sus letras, avanzó hacia el cambio de perspectiva y la introspección. Una primera lectura sobre el tema indica un acto reflejo de la tendencia adolescente hacia el retraimiento y la búsqueda de un espacio propio para pensar en su existencia, sus fantasías y deseos.
No cabe duda de que el libro que recibió como regalo abrió en él la puerta de la imaginación, de lo cual resultó otra forma de percibir las cosas. Quedaron relegados los autos, el sol, la playa y el mar (el exterior), para trasladarse hacia su propio hábitat (el interior: su cuarto, su mente) y buscar en él tanto preguntas como respuestas. Su obra creció en profundidad y experimentación. Por diversas razones, Viaje alrededor de mi habitación ejerció un gran arrebato en el creador californiano. Brian no había sido un joven que se hubiera aventurado mucho y la posibilidad que le daba su habitación para abrir su alma y decirle al mundo lo que realmente estaba pensando y cómo se sentía era algo insospechado en esa época.
Esa concatenación de hechos culturales comenzó con la lectura de los Pensamientos de Pascal por parte del francés Xavier de Maistre. Éste había leído en 1790 un pasaje que lo puso a reflexionar: “…toda la desgracia de los hombres procede de una sola cosa, que es no saber permanecer en reposo en una habitación”.
Con aquella cita en mente, Maistre (nacido en 1763 en Chambéry) emprendió una odisea por su propio cuarto y tituló la crónica como Viaje alrededor de mi habitación, en la cual comentaba que había dos maneras de abordar un viaje: la primera requería de infinidad de planes y preparativos; la segunda, sólo de la pijama.
Fue mientras vivía en Turín, en una modesta habitación de un bloque de apartamentos, que se le ocurrió la idea y con ella inauguró un nuevo tipo de periplo. No intentaba menospreciar las hazañas de los viajeros famosos ni nada por el estilo, sino mostrar una forma infinitamente más práctica para quienes carecieran de la audacia y la riqueza necesarias para realizarlas.
“¿Vacilaría el ser más indolente en ponerse en camino conmigo para procurarse un placer que no ha de costarle ni trabajos ni dinero?”, escribió. Recomendaba el viaje por la habitación a los pobres y a los temerosos. De esta manera, en la obra de Meistre brotó una intuición profunda y sugerente: que el placer que obtenemos de los viajes depende en mayor medida de las condiciones anímicas con las que vamos y no tanto del destino del propio viaje.
Debería bastar con abordar nuestros escenarios habituales con la disposición del viajero, para que estos enclaves revelen el mismo interés que los desfiladeros y las selvas. La gente, según el escritor galo, se ha habituado a considerar tedioso su universo cercano y éste terminó por plegarse a sus expectativas. Habría que mirar hacia el rededor, como si jamás se hubiera estado en él, y qué mejor que hacerlo con la propia habitación.
Eso hizo Brian Wilson y de ello surgió “In my Room”, esa diminuta maravilla musical de cuya letra se puede hacer una segunda lectura, conociendo la biografía del músico.
En este mundo
guardo todas mis
preocupaciones y mis miedos
En mi habitación
En mi habitación
De tal suerte, se le puede considerar igualmente como una temprana llamada de atención sobre cómo comenzaba él a sentirse (sufría de agorafobia –o miedo a los espacios abiertos–, una enfermedad que con el tiempo se volvería más severa y le causaría graves problemas mentales).