US3: con la antorcha del hip-hop/jazz en la mano

La historia de US3 comenzó en Londres, Inglaterra, con la sociedad entre Geoff Wilkinson y el tecladista Mel Simpson. Wilkinson era DJ, pero siempre expresó su amor por el jazz. Simpson por su parte estudió en el London College de música, participó con la banda de blues del legendario John Mayall y produjo sesiones de grabación con gente como Mica Paris y el rapero inglés Derek B.

El proyecto de US3 empezó en 1991, cuando grabaron “Where Will We Be in the 21st Century?”, pieza en la que destacaban la pianista Jessica Lauren y el rapero Honey Bee. Este sencillo les permitió negociar con la connotada etiqueta de acid jazz Ninjatune, lo que ese mismo año los llevó a grabar el tema “The Band Played the Boogie”. Esto los condujo más adelante a ser llamados por Blue Note Records y grabar “Cantaloop (Flip Fantasia)”, un jazz rapeado que dos años después llegaría al Top Ten en Norteamérica. Los directivos de Blue Note se entusiasmaron con el grupo desde que lo escucharon por vez primera y continuaron entusiasmados por mucho tiempo más: después de todo, US3 es uno de los proyectos musicales que más ha vendido en la historia de la disquera.

Pioneros y abridores de brechas

Antes de US3, gran parte de la producción de jazz-soul de Blue Note se encontraba a la espera para dar el gran salto. Sin embargo, ante la irrupción del grupo, artistas de la serie Rare Groove como Lou Donaldson y Donald Byrd empezaron a ser muy apreciados por sus trabajos. Y no sólo fue en Blue Note que sucedió esto. Otros sellos empezaron a vaciar sus bodegas con álbumes y recopilaciones de artistas como Boogaloo Joe Jones, Idris Muhammad y el gran Jimmy Smith.

Gracias a US3, el interés por el jazz aumentó en su momento entre los jóvenes. En sus giras, el grupo se presentaba en lugares donde ningún jazzista lo había hecho antes. “Nos encontramos con mucha gente que no había estado cerca de un álbum de jazz y que después de escucharnos compró uno”, comentaba Geoff Wilkinson en aquellos días. “Por ejemplo, un chico que conocimos en Bélgica fue a adquirir mucho material de Herbie Hancock después de escuchar ‘Cantaloop’. Viéndolo ahí sentado. con sus ojos abiertos de par en par, hablando acerca de Hancock, sentí que podía irme feliz a casa”.

No obstante, con el nuevo público vinieron nuevas reglas. Cuatro años después de su disco de larga duración inicial (Hand on the Torch), US3 regresó a un paisaje drásticamente distinto. Trip-hop, funk progresivo, música dance postmoderna. El panorama estuvo en constante transformación a partir de aquel 1993. El acid jazz (en el estilo de Jamiroquai) fue creciendo. El hip-hop/jazz fue aceptado comercialmente, mientras la corriente progresiva se vio influenciada por el método orgánico de los Roots, Brown Fellinis y otros. Sin mencionar a autores como Tricky, DJ Shadow, DJ Premier y Prince Paul, quienes usaron el jazz como parte de un vasto arsenal de sonidos.

Broadway and 52nd

De cualquier manera, en su segundo trabajo (Broadway and 52nd, 1997) US3 continuó con la receta que usó en su primer album, sampleando jazz. rap, algunos solos del saxofonista Steve Williamson, etcétera. Ciertamente hubo diferentes detalles y sonidos nuevos, pero no existió una inclinación por actualizar las tendencias originales. El combo no se salió de su estilo. O como dijo Wilkinson: “¿Para qué cambiar cuando eres el único que hace lo que estás haciendo?”. Sin embargo, sí hubo ciertos cambios en US3. El receso de cuatro años entre un trabajo y otro, debido a su implacable programa de giras, produjo algunas transformaciones y no sólo en el aspecto musical. Eso por no mencionar los procesos legales que llevaron a la disolución de la sociedad entre Wilkinson y Simpson. A este respecto, Wilkinson declaró en una entrevista de fines del siglo pasado: “La presión comercial fue una forma de forzarnos a estar juntos. Decidí que no quería estar legalmente enredado con alguien con quien yo no quería trabajar el resto de mi vida”.

La salida de Simpson consiguió refinar el sonido de US3. Ese refinamiento se extendió más allá del estudio y llegó al escenario. “Las primeras fechas en directo fueron un poco difíciles”, señalaba Wilkinson. Y es que en un principio la banda fue concebida como una entidad de estudio, jamás se planteó la idea de tocar en concierto. No obstante, después de unas cuantas presentaciones “embarazosas”, Wilkinson decidió que sus músicos tomaran las riendas y las cosas funcionaron muy bien. La agrupación mejoró muchísimo, los raperos se sintieron más cómodos en el escenario y Wilkinson empezó a pasar la mayor parte del tiempo en su habitat natural: el estudio. De hecho, Tim Vine, el tecladista, lidereaba al grupo durante las actuaciones de US3 en vivo, interactuando con los nuevos integrantes: Shabaam Sahdeeq y KCB que reemplazaron a Kobie Powell, Rahsaan y Tukka Yoot. Ambos raperos habían crecido dentro del jazz. El padre de Sahdeeq poseía una colección de cinco mil álbumes, muchos de los cuales, irónicamente, eran titulos de Blue Note.

“Somos una banda con vida, improvisamos mucho en el escenario”, decía en ese entonces Shabaam. “La gente nos busca para estar al corriente en el nuevo hip hop/jazz. Si la música es buena y hace vibrar a la gente, entonces todo está muy bien”.

Además de los dos álbumes mencionados, US3, siempre bajo el comando de Geoff Wilkinson, grabó otros siete discos más: An Ordinary Day in an Unusual Place (2001), Questions (2004), Schizophonic (2006), Say What!? (2007), Stop. Think. Run (2009), Lie, Cheat & Steal (2011) y The Third Way (2013). Actualmente, sigue teniendo actuaciones esporádicas.

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Publicado en: Reportajes