Reza el lugar común que el viernes 13 es un día de mala suerte, aunque lo mismo se dice del martes 13. Algunos, por el contrario, aseguran que ambos son días de buena fortuna.
Más allá de supersticiones, el viernes 13 se relaciona con la magia negra y el terror debido, sobre todo en el segundo caso, a la célebre saga fílmica slasher que lleva el título de Friday the 13th y cuya primera cinta (después vendría una decena de secuelas) se realizó en el ya lejano 1980, con ese famoso y sanguinario antihéroe y villanazo que es Jason Voorhees.
Pues entre que son peras o son manzanas —o entre que dicho día décimo tercero sea de buena, de mala o de nefasta suerte (“Friday I’m in Love” de The Cure canta a la leyenda que dice que si una persona se enamora en viernes puede romper con la maldición del viernes 13)—, hoy que es precisamente viernes 13 recordamos algunas composiciones que tienen a la magia negra y/o al black friday (connotaciones mercantiles aparte) como tema directo o indirecto de sus letras.
Que las disfrute usted con todo y sus rigurosos escalofríos.

1.- “Friday the 13th Original Theme”. Harry Manfredini (del soundtrack original de Friday the 13th, 1980). Aunque el corte lleva en realidad el título de “Welcome to Crystal Lake”, los fanáticos de la saga lo conocen como el tema original de la primera aparición de Jason en pantalla. Típico instrumental para banda sonora de cinta de horror, pero hoy día plenamente identificada por los jasonistas (¿o jasonlivers o jasonlovers?) de hueso colorado.
2.- “Friday the 13”. Thelonious Monk (del álbum Thelonious Monk and Sonny Rollins, 1956). Jazz en estado puro en este instrumental con el que aquello del viernes 13 se convierte en algo feliz y afortunado, debido al sonido de estos dos genios de la música. Monk en el piano y Rollins en el sax (Sonny era un joven músico de 26 años en ese entonces, mientras que Thelonious frisaba los 40) hacen de una fecha siniestra un caudal de felicidad y bienaventuranza.
3.- “(He’s Back) The Man Behind the Mask”. Alice Cooper (del álbum Friday the 13th Part VI: Jason Lives, 1986). Cuando se realizó la sexta parte de la saga de Jason, el tema principal estuvo a cargo del gran Alice Cooper, quien realizó una canción que tiene más de humor negro que de terror. No es una de las mejores composiciones del músico (la huella ochentera le escurre como sangre), pero encaja a la perfección con esta lista.
4.- “This Is Thirteen”. Anvil (del álbum This Is Thirteen, 2007). Los metaleros canadienses de Anvil, con su sonido denso y pesado, realizaron justamente su álbum número trece hace dieciseis años e incluyeron este temazo que sus seguidores recuerdan con furor de headbangers. La infortunada historia de Anvil fue motivo de un mítico documental realizado en 2009 (Anvil! The Story of Anvil), el cual les dio más fama que todos sus discos y toda su lucha hasta entonces sacrificada e infructuosa por lograr el éxito. Hoy son una agrupación de culto…, gracias al documental.
5.- “Black Friday”. Steely Dan (del álbum Katy Lied, 1975). Todo el sonido de Steely Dan, el grupazo liderado por los enormes Donald Fagen y Walter Becker, en este delicioso tema con el cual abre el cuarto álbum del quinteto neoyorquino. Con una letra que de hecho se burla de las supersticiones relativas al viernes negro, lo que resalta en este corte, como en general en toda la obra de Steely Dan, es su sofisticada perfección musical, su impecable estructura armónica, su irresistible beat cuasi jazzístico, las melodiosas voces y el arreglo instrumental en el que cada elemento resalta por sí mismo, al tiempo que se funde con los demás. Qué buena suerte rescatar del olvido esta grandiosa pieza.
6.- “Friday Angels”. Generation X (del álbum Valley Of The Dolls, 1979). El grupo de punk británico del que surgió Billy Idol grabó este tema para su segundo álbum. Con un sonido que tiene más que ver quizá con la new wave inglesa, se trata de un tema agradable y simpático, sin muchas referencias terroríficas que digamos (lo que más se le acerca es la estrofa “Mum and dad think you’re a maniac / To walk the streets dressed up like that / When you go out you won’t be back / You’ll risk the vampires on a friday night”). Muy disfrutable.
7.- “Black Magic Woman”. Santana (del álbum Abraxas, 1970). Pasando al tema de la magia negra, esta es quizá la canción más representativa de todas las que se han acercado a ella. Una canción absolutamente mágica que en su momento representó toda una novedad por su singular, irresistible y sensual sonido. Aunque la versión original era del Fleetwood Mac de Peter Green (el grupo la grabó en 1968), no fue sino cuando Carlos Santana y su grupo la hicieron suya dos años después, con esos elegantes arreglos entre rocanroleros y afroantillanos, que renació como un ave fénix voluptuosa y llena de misterio. Una clásica de todos los tiempos.
8.- “Black Magic”. Slayer (del álbum Show No Mercy, 1983). Una de las agrupaciones señeras del heavy metal más oscuro, salvaje y subterráneo y esta canción que habla sobre un grupo de satanistas que practica la magia negra y la utiliza para matar gente y que cuenta con todos los elementos malignos que se requieren para satisfacer a los metaleros más aferrados al sonido thrash de este grupo surgido en California en 1981 y cuya larga carrera culminó apenas en 2019. Peculiar agrupación con dos músicos fundadores de origen hispanoamericano: el cubano Dave Lombardo y el chileno Tom Araya. En su música, sin embargo, no hay la menor traza de esos orígenes. Es thrash metal absoluto.
9.- “That Old Black Magic”. Frank Sinatra (del álbum Come Swing With Me!, 1961). Vieja composición de 1943 escrita por Harold Arlen y Johnny Mercer para el musical Fantasía de estrellas que a partir de entonces ha tenido cientos de versiones, desde la de Glen Miller hasta la de Rod Stewart, aunque posiblemente la más popular sea la de Sinatra. No es un tema precisamente de horror, sino uno que concluye con la frase: “Aquella vieja magia negra llamada amor”. Sin motivos para confundirse.
10.- “Friday I’m in Love”. The Cure (del álbum Wish, 1992). Una clásica del repertorio de The Cure y su característico rock pop de tintes oscuros. La pieza tiene la particularidad de haber sido grabada en un ritmo más lento que el que le conocemos, mas por un error técnico se reprodujo con una velocidad un poco mayor, lo cual la volvió más “alegre”. No es un tema que le haya gustado del todo a Robert Smith y sin embargo dio al grupo una enorme popularidad en plena época grunge, con la que hace un gran contraste. Aunque muchos la consideran una canción de amor, en realidad la intención de su letra es sarcástica, algo que no todos entendieron. Como sea, no olvide lo que ya mencionamos líneas atrás: si usted se enamora en viernes, puede romper con la maldición del viernes 13.