Ha muerto Sinéad O’Connor. La controvertida cantante irlandesa falleció sorpresivamente en Londres, el pasado 26 de julio, a los 56 años, sin que se hayan revelado hasta ahora las causas del deceso. Su muerte se produjo tan sólo unos días después de que se mostrara muy ilusionada por regresar a la capital inglesa, ciudad a la que llamaba su hogar, y de revelar que acababa de escribir algunas nuevas canciones. De hecho, hoy se sabe que estaba preparando la grabación de un nuevo álbum, luego de casi una década de ausencia discográfica.

Nacida en Dublin, Irlanda, en 1966, O’Connor tuvo una existencia difícil y debió sobreponerse a muchos obstáculos y padecimientos a lo largo de su vida. En 2007, en una entrevista con Oprah Winfrey, la intérprete confesó haber sido diagnosticada de trastorno bipolar. En esa misma charla, recordó también que en 1999 había intentado suicidarse.
A pesar de haber grabado varios álbumes estupendos, como sus clásicos The Lion and the Cobra (1987) y I Do Not Want What I Haven’t Got (1990), su carrera sufrió un fuerte descalabro luego de que en 1992, durante una actuación en la popular serie estadounidense Saturday Night Live, rasgara ante las cámaras y a manera de protesta una fotografía del Papa Juan Pablo II, mientras exclamaba: “¡Luchen contra el verdadero enemigo”. Eso le valió el repudió de millones de personas en el mundo entero y prácticamente la hundió por muchos años. Sus ocho discos posteriores no gozaron del favor del público y ello, aunado a sus problemas mentales y emocionales, hizo que a pesar de su talento y su extraordinaria voz fuera olvidada por las mayorías.
Hasta este pasado mes de julio, en el que volvió a los primeros planos cuando se anunció que había muerto. Un triste final para la que merecía haber sido una trayectoria mucho más brillante. Descanse en paz Sinéad O’Connor.
Aquí una decena de sus mejores canciones.
1.- “Nothing Compares 2 U” (del álbum I Do Not Want What I Haven’t Got, 1990). Sin lugar a dudas, esta composición de Prince es la canción más popular de Sinéad O’Connor, quien supo interpretarla de una manera estrujante y otorgarle un sentido muy diferente a la original (para empezar, Prince se la escribió a un amor que le había producido una decepción y O’Connor la cantó pensando en su madre, con la que tuvo una relación muy conflictiva, por lo que el dramático y más que emotivo sentimiento que le dio es muy otra cosa). La cantante hizo el tema tan suyo que lo declaraba sin ambages: “En lo que a mí respecta, es mi canción”.
2.- “Troy” (del álbum The Lion and the Cobra, 1987). Hermosa balada en la cual la irlandesa se refiere a una relación amorosa en conflicto y la compara con la guerra de Troya. El arreglo y la interpretación (con esos falsetes tan propios de la canción celta) poseen una fuerza contenida que en momentos estalla con gran poderío y va creciendo conforme se acerca el final. Grandiosa.
3.- “Mandinka” (del álbum The Lion and the Cobra, 1987). Un tema en apariencia alegre (sólo en apariencia), cuyo títolo está inspirado por la tribu africana que menciona el escritor Alex Haley en su libro Roots, el cual dio origen a una serie de televisión de gran popularidad en los años ochenta. Ritmo contagioso y el estilo vocal que Sinéad impuso desde este su primer disco.
4.- “The Emperor’s New Clothes” (del álbum I Do Not Want What I Haven’t Got, 1990). Una canción muy divertida y también muy punzante. El reclamo sardónico a un viejo amante que no supo ser una buena persona (aunque O’Connor contaría que en el fondo el tema de la canción era en realidad una crítica velada a la hipocresía del grupo U2). A saber. Musicalmente, un tema grato y contagioso.
5.- “Black Boys on Mopeds” (del álbum I Do Not Want What I Haven’t Got, 1990). Balada folk con un fuerte cuestionamiento al gobierno británico y la falsa política que ostentaba a fines de los años ochenta, cuando criticaba la represión en otros países y la ejercía al interior de su territorio (“Inglaterra no es la tierra mítica de Madame George y las rosas / Es el hogar de la policía que mata a los niños negros en motocicletas”). Una dura y paradójicamente suave canción de protesta.
6.- “Fire on Babylon” (del álbum Universal Mother, 1994). La canción (e incluso el video) a primera escucha y a primera vista parecerían tener mucha influencia de la Björk del álbum Post, con la salvedad que el trabajo de la islandesa apareció un año después de este tema, es decir, en 1995. La letra es una denuncia contra el abuso infantil dentro de la Iglesia católica y Sinéad la escribió dos años después de su repudiada aparición en Saturday Night Live, lo cual habla de que a pesar de todas las condenas y todos los boicots de los que había sido objeto, sus convicciones se mantenían incólumes.
7.- “The Last Day of Our Acquaintance” (I Do Not Want What I Haven’t Got, 1990). Una canción muy dolorosa (devastadora la han definido algunos críticos y reseñistas), emocionalmente dura, que nos habla acerca del final de una relación amorosa. La pieza va de la inicial suavidad acústica (con voz y guitarra solitarias) para ir escalando poco a poco hasta restallar con batería, bajo y guitarras hasta alcanzar un clímax paradójicamente esperanzador. Aquí una versión en concierto de 1995.
8.- “All Apologies” (del álbum Universal Mother, 1994). En su cuarto álbum, O’Connor incluyó esta composición de Kurt Cobain que grabara Nirvana un año antes en su disco In Utero. Sinéad le dio un toque acústico muy personal, al interpretarla de una manera por demás conmovedora. Es un gran homenaje al atormentado rocanrolero de Seattle, quien se quitara la vida apenas unos meses antes.
9.- “No Man’s Woman” (del album Faith and Courage, 2000). Para muchos, se trata de una especie de manifiesto feminista, un verdadero himno. La declaración de Sinéad de que no quería ser la mujer de hombre alguno porque “un hombre puede mentirte, tomar tu alma y hacerte miserable con tanto dolor” o “tengo otro trabajo que quiero hacer / No he viajado tan lejos para convertirme en la mujer de ningún hombre”. Desde un punto de vista musical, se trata también de una estupenda canción (su beat es contagioso) y el irónico video, con la novia que huye de su propia boda, no se queda atrás.
10.- “Thank You for Hearing Me” (del álbum Universal Mother, 1994). Una canción de agradecimiento a la pareja con la que se acaba de terminar (se dice que está inspirada en la breve relación amorosa que tuvo con Peter Gabriel). Con frases como “gracias por escucharme, gracias por amarme, gracias por verme” o “gracias por quedarte conmigo, gracias por no herirme”, parecería que la letra de esta especie de plegaria habla de un rompimiento amistoso y amable, aunque las últimas líneas (“Gracias por romperme el corazón / Gracias por destrozarme / Ahora soy un corazón fuerte / Gracias por romperme el corazón”) desmentirían todo por completo. Muy de Sinéad, muy O’Connor.