El camino progresivo de Rostro del Sol

Luego de un álbum bien recibido en 2022, Rostro del Sol regresó este año con “Blue Storm”, un tema de catorce minutos armado en varias secciones y muy dinámico de principio a fin, en el que, como comienza a ser su costumbre, tenemos el sonido vintage de los años setenta  ahora reforzado por un par de enjundiosos instrumentos de viento, los cuales refrendan la melodía instaurada por una guitarra que no deja de entregarnos momentos blueseros a lo largo del track, así como destellos de hard rock.

Es el primer tema con los hermanos Antonio y Daniel Álvarez en los alientos (quienes fungen como invitados) y Roy Cabrera en la voz, quien canta en inglés y lo hace de manera aceptable en cuanto a su pronunciación. Es casi un cuarto de hora de puro vértigo que la guitarra enciende con sus solos expansivos, cargados de sentimiento y que dialoga con el teclado, antes de que el teclado tome la estafeta y la sección rítmica brinde el soporte necesario.

No falta la parte media que abre con un solo de sintetizador y el arrullo de los saxofones y luego entronca con otro solo de guitarra más lento, pero igualmente intenso, en el que otra vez blues y sicodelia se hacen presentes a partes iguales.

Fotografía: cortesía Rostro del Sol
Fotografía: cortesía Rostro del Sol

Toca a los saxos marcar el cambio de tiempo, el regreso de la voz y del vértigo y es cuando el tono épico y majestuoso se hace presente, para luego regresarnos a la tónica inicial y así concluir esta vuelta por los años setenta, pero actualizado con los sonidos del siglo XXI, aunque antes el sax alto hará de la suyas con uno de esos solos capaces de quitarte el aliento.

Rostro del Sol comenzó a construir en su debut un nicho que les permite explorar el pasado y vivir de él, no como un acto de nostalgia o como un homenaje, aunque algo de ello puede haber, sino como un refugio que les permite mirar al mundo de mejor manera y de paso hacer que lo veamos así.

Fotografía: cortesía Rostro del Sol
Fotografía: cortesía Rostro del Sol

¿En qué tiempo vive Mitch García, el guitarrista de Rostro del Sol? ¿Cómo se le llama a esa sensación o estado en el que los individuos, nacidos en otro momento, miran y parecen sentirse más a gusto en el pasado que en su propio tiempo?

“Kinich ahau” es el más reciente sencillo de Rostro del Sol. Se trata de una composición que data de 2016 y que el guitarrista tocaba y cantaba con una agrupación llamada Rainbow Fish. Dice: “Esa rola se la hice a mi hijo cuando estaba en gestación. No la había sacado porque con los compañeros anteriores que estuvieron en la banda no había encontrado esos sonidos que tenía en mi cabeza. Le conté la idea que tenía de la letra a Roy y él fue quien la hizo y quedó perfecto en lo que yo quería transmitir. Hay unos versos que dicen: ‘La espera terminó, vino de estrellas distantes y de una galaxia incierta donde nacen los soles. Un día llegó para compartir la luz y hacernos recordar emociones olvidadas a como usar el corazón para amarnos’. En ese tiempo no la estaba pasando muy bien que digamos y Kinich, mi hijo, hizo que me diera cuenta de muchas cosas para así cambiar mi forma de ver la realidad”.

El tema empieza como una balada que después de la introducción recibe a los metales que secundan una sensación de placidez y relajamiento para, de pronto, callar y permitir la entrada de la guitarra que con una rápida y agradable melodía nos envía a los territorios del sonido progresivo británico de los setenta –aquí la referencia inevitable es Andy Latimer de Camel–, para luego regresar al tema inicial y juguetear nuevamente con las seis cuerdas, las cuales, luego de entregarnos nuevamente esas líneas vivaces y contagiosas, callan un brevísimo instante para regresar en otro mood, junto con la flauta que marca el ingreso de la voz que con un poco de eco que nos recuerda al Greg Lake de Emerson, Lake & Palmer.

La transición puede parecer extraña, pero está tejida armónicamente, con suavidad y ese sentimiento triste y lánguido se ve complementado por el solo de sax que al concluir marca otro cambio, ahora sí más rápido y que a quien esto escribe lo remitió al fallecido Lake y como colofón el solo de teclado que a estas alturas ya es infaltable en la música de Rostro del Sol, para cerrar con el estribillo de la canción y un último solo de guitarra (sin duda en la chistera García debe tener muchos porque ninguno de ellos cansa).

Para este sencillo, el grupo ha añadido a un nuevo baterista en la persona de David Trejo, pero la solidez se mantiene. En dos cortes, nos entrega casi un segundo álbum. Sin embargo, una legión de seguidores, misma que creo deberá aumentar si el proyecto consigue tener mayor exposición, clama por más; así que a esperar a donde nos lleva de su mano en el 2023.

P.S. La banda anunció la reedición de su primer álbum, ahora con un tiraje mayor y cuatro bonus tracks, dos de ellos inéditos.

Rostro del Sol forma parte del cartel del Mex Prog 2022, Festival de Rock Progresivo y Nuevas Tendencias, al lado de Govea, Chac Mool, Tangerine Circus, Gianni Leone (Il Balleto di Bronzo) y Colin Bass (Camel), a celebrarse el próximo 22 de octubre en el Teatro Ferrocarrilero.

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Publicado en: Reportajes