10 canciones acerca de París

Para Damiana, avec amour.

París. La ciudad luz. La ciudad del amor. La ciudad de la vida en rosa. La ciudad de la bella época. La ciudad de los impresionistas y los surrealistas. De Manet y Monet. De Toulouse Lautrec y Henri Rousseau. De Renoir y Degas. La ciudad de la libertad, la igualdad y la fraternidad. La ciudad de la Enciclopedia y de la ilustración. De Diderot y Voltaire. La ciudad de la toma de la Bastilla y del movimiento estudiantil de 1968. La ciudad, también, de la guillotina y del Terror de Robespierre. La ciudad de los héroes y los antihéroes. De Juana de Arco y Luis XIV. De Napoleón y Charles De Gaulle. La ciudad de la gran literatura. De Corneille y Moliere. De Víctor Hugo y Zola. De Dumas y Verne. De Flaubert y Stendhal. De Balzac y Proust. De Baudelaire y Apollinaire. De Marguerite Duras y Colette. De Sartre y Camus. De George Sand y Simone de Beauvoir. La ciudad de la nouvelle vague. De Truffaut y Godard. De Bresson y Chabrol. De Rohmer y Malle. La ciudad de la chançon francaise. De Edith Piaff y Charles Aznavour. De George Brassens y Serge Gainsbourg. La ciudad cosmopolita por excelencia. La ciudad de los inmigrantes célebres. De Cortázar y Picasso. De Diego Rivera y Modigliani. La ciudad de los museos y los monumentos. Del Louvre y el Arco del triunfo. De la torre Eiffel y el Musée D’Orsay. La ciudad de las grandes avenidas y las calles laberínticas. De Les Champs-Élysées y el boulevard Saint Michel. La ciudad de los grandes barrios. De Le Marais y Montmartre. Del Quartier Pigalle y el Quartier Latin (y La Sorbona). La ciudad de las iglesias medievales. De Notre Dame y la Saint Chapelle. La ciudad de los panteones elegantes y sus sepulcros célebres. Del Père-Lachaise con  Oscar Wilde y Jim Morrison. Del Montparnasse con los mexicanos Porfirio Díaz y Carlos Fuentes. La ciudad de la resistencia. La ciudad de la vanguardia. La ciudad de la moda. París, oh París. Tal vez la ciudad más idealizada del mundo. La que mayores fantasías e inspiraciones ha despertado y sigue despertando. París. Con sus problemas y su burocracia. Con sus zonas lujosas y sus periferias marginales. Con su historia apasionante y su presente contradictorio. Pero, al fin y al cabo, París con su belleza.

He aquí una decena de canciones, de artistas franceses y extranjeros, inspiradas en la que para muchos (quien esto escribe incluido) es la capital histórica del mundo.

Ilustración: David Peón
Ilustración: David Peón

1.- Ella Fitzgerald. “I Love Paris”. La entrañable composición de Cole Porter, escrita en 1953, ha sido interpretada por voces tan notables como las de Bing Crosby, Screamin’ Jay Hawkins y Frank Sinatra, entre muchas más. Sin embargo, nadie ha superado la mágica manera como la hizo suya la gran diva del jazz. Incluida en el álbum Ella Fitzgerald Sings the Cole Porter Songbook, de 1956, la canción es un rendido homenaje de su autor a la capital de Francia. “Amo a París cada momento / cada momento del año / Amo a París, ¿por qué, oh, por qué amo a París? / Porque mi amor está cerca”.


2.- Edith Piaff. “Sous le ciel de Paris”. Un clásico de la chanson française más tradicional. “Bajo el cielo de París” fue compuesta por el letrista Jean Dréjac y el músico Hubert Giraud y apareció por primera vez en la película homónima, dirigida por Julien Duvivier en 1951. La versión más famosa, qué duda cabe, es la de Piaff. La diosa de la canción francesa le imprimió todo su estilo con esa voz chirriante pero apasionada que siempre la caracterizó.


3.- Joe Dassin. “Les Champs-Élysées”. Otra canción emblemática de París, aunque ya de los años sesenta. Tonada feliz y sonriente que canta a los no menos emblemáticos Campos Elíseos, esa avenida que va del Arco del Triunfo en la plaza de la Estrella al Obelisco de la Plaza de la Concordia. La melodía la recorre a plenitud “bajo el sol, bajo la lluvia, al mediodía o a la medianoche”, porque “hay todo lo que buscas en los Campos Elíseos”. La versión clásica es la de Dassin (un franco-estadounidense nacido en Nueva York, por cierto), quien la interpreta con un entusiasmo bastante parisino.


4.- Jacques Dutronc. “Il est cinq heures, Paris s’eveille”. Un tema muy original que canta a la ciudad a la hora del amanecer. “Son las cinco de la mañana, París se despierta” es la traducción del título de esta curiosa pero popular canción, cuya música fue compuesta por el propio Dutronc en 1968 (como apunte curioso, la letra, escrita por Jacques Lanzmann, está inspirada en una canción de 1802, “Tableau de Paris à cinq heures du matin”, de Marc-Antoine-Madeleine Désaugiers). La pieza comienza hablando de una de las plazas más pequeñas y discretas de la urbe: la Place Dauphine, un lugar encantador situado en el corazón de la Ile de la Cité, en el primer distrito, muy cerca de Notre Dame. La canción habla lo mismo de los repartidores de leche y los panaderos que de travestis, stripers y amantes agotados tras una noche de juerga y pasión (es París, después de todo). “La gente se levanta adormilada a la hora en la que yo apenas me voy a la cama”, canta Dutronc con ironía. Una preciosidad.


5.- Mad in Paris. “Paris a le blues”. Cambio total de estilo para cantarle a París desde la crítica y el hip-hop. Con un sonido cercano al funk y un delicioso beat jazzero, Mad in Paris, grupo de rap parisino formado en los años noventa del siglo pasado, realiza una cruda descripción de una época, una ciudad y una sociedad. El tema muestra no sólo la vida cotidiana en los suburbios de la urbe, sino también la violencia física y psicológica que había que enfrentar cada día y que hoy sigue bajo el mismo estigma, acentuado por la creciente inmigración, la marginación, el desempleo y la carestía.


6.- Elliot Smith. “Place Pigalle”. El entrañable y añorado Elliot Smith vivió unos meses en París en 1999, luego de una gira mundial. “Place Pigalle” es una breve composición suya, muy poco conocida, en la que canta a la bella plaza del distrito 9, en pleno barrio bohemio de Pigalle, y a una muchacha francesa que conoció en esos días y con la que tuvo una relación fugaz. El cantautor estadounidense, quien se suicidara en 2003, grabó esta dulce y melancólica pieza poco antes del lanzamiento del que sería su último álbum, Figure 8, aparecido en abril del año 2000.


7.- Joni Mitchell. “Free Man in Paris”. Parte de su célebre álbum Court and Spark, de 1974, es este uno de los mejores temas compuestos por Joni Mitchell. La canadiense lo escribió inspirada en el magnate David Geffen, quien en ese entonces dirigía la disquera Asylum Records y con quien tenía un amorío. Juntos viajaron de vacaciones a París y ahí él le confesó que en la capital francesa se sentía libre de las ataduras de su cargo como ejecutivo discográfico. “Soy un hombre libre en París / Me siento libre y vivo / No hay nadie llamándome por favores / y no tengo que decidid el futuro de nadie”, dice una parte de la letra cantada por Joni. Musicalmente cadenciosa y con el toque armónico y melódico que es el sello de Mitchell. Una joya.


8.- St. Vincent. “Paris is Burning”. Extraña temática la de esta canción de Annie Clark (mejor conocida con el alias de St. Vincent), contenida en su extraordinario disco debut Marry Me, de 2006. La pieza imagina a una capital de Francia bajo las llamas de una revuelta popular (¿inspirada en la Comuna de París de 1871 quizás?). Algunos piensan que en realidad todo se trata de una metáfora para referirse a una relación amorosa destruida. A saber. Llena de  vericuetos musicales, lo cierto es que se trata de una maravilla.


9.- La Unión. “Lobo hombre en París”. Para los amantes del rock pop en español, aquel que surgió con la leyenda mercantil de “Rock en tu idioma”, va esta canción de 1984, dedicada a la Ciudad Luz por el grupo español La Unión. Se cuenta que su ambigua letra está inspirada en el cuento “El lobo hombre”, del escritor (y compositor y chanteur) francés Boris Vian. Se trata de un tema que, querámoslo o no, prácticamente todos conocemos y/o hemos escuchado al menos una vez. O eso creo.


10.- Zaz. “Paris sera toujors Paris”. Para terminar, una canción deliciosamente fresca, interpretada por una de las cantantes actuales de mayor popularidad y simpatía en Francia: Isabelle Geffroy, mejor conocida como Zaz. “París será siempre París” es un divertido himno-homenaje a esa ciudad, una alegre melodía de ritmo contagioso con reminiscencias de la música de Django Reinhardt y del jazz de los años veinte (del siglo pasado, no los actuales) que dice en algunas parte de la letra, con intenciones casi turísticas: “Descubre todos nuestros museos / Sacude los Campos Elíseos” o “¡París siempre será París! / La ciudad más hermosa del mundo / A pesar de la profunda oscuridad / su brillo no se puede oscurecer / ¡París siempre será París! / Cuanto más se atenúa su luz / más vemos brillar su coraje, su buen humor y su espíritu / ¡París siempre será París!”. Mais Oui!


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Publicado en: Listas