Willy DeVille y las razones del rhythm & blues

Ésta, como muchas historias, comienza cuando un niño de cinco años escucha atentamente la radio. Está fascinado por el doo-woop que oye (“Da Doo Run Run” de las Crystals, un girly group). Es el año de 1958 y el niño comienza a cantar junto con ellas. Ésa es la raíz más antigua de quien a la postre sería Willy DeVille, su primera razón de ser y el fundamento de una larga carrera en la que el rhythm & blues jugó un papel preponderante. Quizá también sea la savia de su magnetismo como artista del canto, uno que como muy pocos lograba en cada actuación mostrar lo que la vida le había enseñado sobre sus matices, cimas y profundidades y lo hacía mientras enriquecía al rhythm & blues con ritmos de distintas latitudes y las más disímbolas referencias. Sensibilidad, inteligencia orquestal y originalidad eran parte de cada pieza que interpretaba.

Fotografía: Eckhard Henkel / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0 DE
Fotografía: Eckhard Henkel / Wikimedia Commons / CC BY-SA 3.0 DE

Willy DeVille nació en Stamford, una localidad cercana a Nueva York, el 25 de agosto de 1950, con el nombre de William Paul Borsey Jr. (de ascendencia irlandesa). Recibió dos tipos de educación: la musical, con la radio, y la callejera, con el ejemplo y enseñanza de su vago hermano mayor. Huyó a temprana edad de su casa y a base de meter los puños y tocar la guitarra la fue librando, hasta que cayó en un reformatorio por tráfico de estupefacientes.

Al salir, en 1970, se dirigió a Londres con la idea de fundar ahí un grupo de rock, atraído por lo que había escuchado en la radio mientras estuvo en prisión. Le resultó más difícil de lo que había imaginado y terminó presentándose como solista en una serie de clubes de baja estofa. Su repertorio consistía sobre todo en el árido menú de los viejos bluesmen. Decidió regresar a Nueva York, pero tampoco encontró trabajo. Entonces viajó a San Francisco, donde se presentó con diversos nombres y estuvo a la búsqueda de músicos para formar su codiciada banda.

En 1975, Willy retornó a Nueva York donde, inspirado por los recién surgidos movimientos punk y new wave, fundó el grupo Mink DeVille. Pese a que sus raíces musicales estaban en la música negra de antaño, se dio a conocer como parte del segundo movimiento. Con la regularidad de un reloj, pasó por todos los clubes del circuito neoyorquino, en especial por el CBGB’s, del cual se volvió banda de casa. Con la agrupación, participó en el disco colectivo Live at CBGB’s, de 1976. A continuación, el grupo firmó un contrato con Capitol Records.

DeVille, fanático de Phil Spector, consiguió a uno de sus más cercanos colaboradores, Jack Nitzsche, como productor para su disco debut de 1977, Mink DeVille, el cual contenía su mezcla de estilos e influencias: rock, rhythm & blues, música afroantillana y soul, todo ello empapado por el típico sonido urbano de Nueva York. El resultado final recuerda a Ray Charles, los Drifters, Van Morrison, Lou Reed y Bruce Springsteen. Ejemplo de todo ello es la canción “Spanish Stroll”, al igual que el siguiente LP, Return to Magenta. Ante la falta de respuesta pública, DeVille deshizo al grupo y se fue a París. Ahí, grabó el álbum Le Chat Bleu. El hecho dio por finalizado el contrato con Capitol.

En 1981, un renovado Mink DeVille realizó una segunda gira por Europa, con un muy capaz combo de músicos que sin dificultades pasaba del rock más exigente a algo romántico y otra vez al rock. Coup de Grace es el álbum magistral con el que Mink DeVille debutó con Atlantic, su nuevo sello, y contiene entre otras cosas una versión maravillosa de “You Better Move On”, de Arthur Alexandre. Emotividad es la palabra clave de este acetato. El LP en concierto Each Song Is a Beat of My Heart (1984) plasmó el sonido del grupo en esa época, aunque primero salió Where Angels Fear to Tread (1983).

Puesto que en los Estados Unidos casi no vendía, Willy DeVille fue dado de baja por Atlantic y contratado por Polydor, con la cual grabó Sporting Life (1985). El sonido fue un poco modernizado, sin perjudicar la intensidad emocional y el ambiente creado por el músico. Éste, entretanto, abandonó una larga adicción a la heroína (que como recuerdo le dejó una marcada cojera) y anunció que de ahí en adelante dejaría de trabajar en grupo para continuar su carrera como solista. Mark Knopfler fue quien con su producción y guitarra impuso su sello distintivo a Miracle (1987). El disco alcanzó gran éxito comercial. No obstante, la insistencia de DeVille para que las grabaciones se ajustaran a su ritmo personal le valió una nueva rescisión de contrato.

A continuación, se estableció en Nueva Orleans, donde con diferentes compañías disqueras realizó una serie de obras eclécticas (rhythm & blues, rockabilly, baladas, country rock, psychobilly, americana, soul y sonidos criollos, con la participación de músicos locales tan legendarios como Dr. John, Allen Toussaint, Jack Dupree y Earl King. Entre los discos de esa etapa, destacan Victory Mixture (Blue Moon, 1990) e In Berlin (Eagle Records, 2002). Crow Jane Alley, de 2004, fue grabado en la ciudad de Los Angeles, California, con músicos locales  como David Hidalgo, de Los Lobos.

Un año antes, Willy había regresado a Nueva York y en 2008 produjo su décimo sexto disco: Pistola, del cual la revista Independent Music dijo: “(Willy DeVille) nunca ha sido más potente artísticamente que en este álbum, enfrentándose a los demonios de su pasado con una honestidad lírica impresionante y una imaginación musical inesperadamente diversa”.

DeVille fallecería al año siguiente, el 9 de agosto de 2009, víctima de cáncer pancreático. Poco antes de morir, había declarado: “Tengo una teoría. Sé que venderé muchos más discos cuando muera. No es una idea muy agradable, pero tengo que acostumbrarme a ella”.

Lamentablemente para él, su teoría resultó cierta.    
 

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Publicado en: Sonidos de Babel