Hace unos meses, el tecladista Lalo Mariné decía acerca de Nova Enterprise, su proyecto paralelo: “Es el álbum que me ha tomado más trabajo, pero estamos a semanas de terminarlo”. El plazo se ha cumplido y hace una semana comenzó a circular The Everlasting Paradox of Spacetime, la prometida placa.

El grupo nació en 2014. Originalmente estaba integrado por el mencionado Mariné y Jorge Mayer (Ex Dogma, PoliSonte y The Last Minutes, entre otros) en la batería y su nombre sólo era Nova, pero al darse cuenta de que éste era usado por más agrupaciones en el mundo, se convirtió en Nova Enterprise. “El término –dice el tecladista–, nace posteriormente al ingreso de Francesc (Messeguer, guitarra) en 2015, ya que habíamos decidido llevar el álbum hacia lo conceptual y el nombre de uno de los iconos más importantes de nuestra historia es la nave espacial llamada The Nova Enterprise”.
Prosigue: “Fue en 2015 cuando me acerqué a Francesc, con la intención de que grabara un solo de guitarra para la canción ‘The Celestial Equator’. En principio, la idea era tener varias colaboraciones tanto vocales como instrumentales; pero después de un par de años de trabajar juntos en Tangerine Circus, me di cuenta de que no había nadie en mi radar musical que entendiera el propósito guitarrístico de la banda más que él, así que de esa forma nos convertimos en trío”.
El proyecto nació mientras el grupo nodriza de Mariné y Messeguer, Tangerine Circus, se encontraba paralizado. Cuenta Mariné: “Creativamente, me sentía con el impulso de hacer un proyecto en el cual pudiera llevar el género progresivo al extremo. De ahí surgió la conversación con Jorge Mayer, a quien admiré en demasía la primera vez que lo escuché tocar la batería. En un inicio, pensamos en colaborar al estilo Liquid Tension Experiment, pero después de diversas conversaciones consideramos que la música podría lucir aún más con un elenco de voces. Ahora, ¿cómo diferenciarlo lo suficiente de Tangerine Circus? Hagámoslo una rock ópera. Ese propósito se enfatizó una vez que Francesc se unió como integrante oficial, ya que con él terminamos de cuadrar los detalles de la historia que estamos contando”.

The Everlasting Paradox of Spacetime es una rock ópera cuya trama básica es que, en un futuro distópico, un grupo de humanos ha huido del planeta Tierra, creando una civilización avanzada, la cual se encargará de salvar a la humanidad; una historia similar a la contada por los franceses de Magma en sus primeras producciones. Acerca de ellos, dice el compositor: “Siempre estamos partiendo de premisas establecidas para contar historias, mas lo que cambian son las inflexiones y los detalles. Más allá de Magma, la inspiración de la temática fue la película Interestelar, de Christopher Nolan, la cual cuenta esa misma historia pero con un ángulo muy interesante. El objetivo es ese: el detalle sobre el arco argumental general o el contexto del desarrollo de la historia. De por sí, el metal progresivo siempre ha tenido ese interés por explorar la ciencia ficción (en proyectos como Ayreon), así como el power metal tiene la fijación con la Tierra Media de Tolkien y sus distintas adaptaciones e inspiraciones”.
El álbum es, efectivamente, un viaje en el que se reflejan aventuras, sentimientos, encuentros-desencuentros. En ese sentido, hay momentos de orientación clásica, algunos en los que impera una excelente amalgama entre el progresivo y el metal (“Gravity Lies”), otros completamente épicos en los cuales la agrupación se escucha como si hubiera sido propulsada al espacio (“Escape from the Planet Mist”, “Infinite Premonition”). Aquellos en los que intervienen las voces femeninas, como “Living the Dream” o “Feelings in the Stars”, alcanzan momentos en que lo onírico se funde con lo etéreo. También hay virtuosismo, pero el trío no llega a regodearse en ello, sabe contenerse lo suficiente para beneficiar a las canciones, a la historia; pequeños interludios, pasajes atmosféricos (“Constellation Growing”), algunos muy contemplativos como “The Water Planet”, para culminar con la épica “The Celestial Equator”, un extraordinario colofón para cerrar un álbum que se tardó mucho en hacerse, pero bien valió la pena.

En el disco, los personajes principales de la historia son encarnados por el propio Mariné y Messeguer, pero las partes femeninas corren a cargo de Lindy Damen (“una voz dulce, melodiosa, gentil y honesta que encajaba perfectamente con nuestra idea del personaje Lily Bloom”) y Anna Fiori (“tenía la voz, la actitud y la personalidad ideal para hacer contrapeso a la dulzura de Lindy, por lo que interpretó al personaje Barbara Carr. No ha sido nuestra única colaboración, ya que también tuvo una aparición importante en The Conspiracy Chronicles, de Tangerine Circus”).
The Everlasting Paradox of Spacetime sigue la tendencia marcada por otros grupos de presentar el álbum en un formato doble. Por una parte, la versión cantada y por el otro, una completamente instrumental “para hacerle justicia a nuestra idea original de que Nova Enterprise sería una banda instrumental y porque nos interesa convivir y encajar con el creciente gremio del metal progresivo mexicano con bandas como Glass Mind u Obesity, además de que queremos tener la flexibilidad de poder presentar nuestra obra como una rock ópera y también como un trío de metal progresivo en un escenario”.
El disco inició su circulación en formato digital, pero en el último trimestre del año aparecerá en formato físico en un lanzamiento que incluye el libreto de la ópera, así como una novela. “El libreto atiende a la estética del álbum que es mostrar el precioso arte en el que hemos trabajado durante este par de años, las letras de las canciones y demás información valiosa. A pesar de que hicimos lo posible por contar la historia exclusivamente en forma de letras, el detalle del relato va a poder entreverse de maneras mucho más aterrizadas en la novela. Ésta solamente complementa, porque me era importante que nuestra audiencia entendiera que nuestra historia va mucho más allá de lo que relatan las canciones”, concluye Mariné.