MXTX, destruir muros y construir puentes

2017: Graham Reynolds y Felipe Pérez Santiago se conocen desde hace tiempo; ambos, además de ser amigos, forman parte del proyecto Golden Hornet. Sin embargo, en esta ocasión Reynolds propuso al mexicano hacer una colaboración diferente; no entre ellos, sino con músicos de ambos lados de la frontera. Cuenta Pérez Santiago: “Él empezó con esta idea de la biblioteca virtual; de allí se extendió a comisionar obras y hacer un disco, videos y conciertos”.

Esa idea finalmente fructificó en el álbum MXTX: A Cross-border Exchange (Six Degrees), obra que al ser concebida en la era Trump, propició el slogan: “Mientras unos quieren construir muros, nosotros hagamos puentes”.  Añade el compositor mexicano: “Empezamos a tirar ideas, logramos hacer una curaduría de la biblioteca de audio que estará disponible en breve para cualquier músico del mundo que la quiera usar y de allí surgió el hacer un disco. Llamamos músicos mexicanos y texanos, con un rollo de equidad de género, de estilo, de raza, obviamente mitad mexicanos y mitad texanos. Así fue como se hizo una segunda curaduría para tener a los músicos que invitamos y de allí ya se sacó el disco”.

Fotografía: cortesía Golden Hornet
Fotografía: cortesía Golden Hornet

Trece compositores de ambos lados fueron seleccionados y se procuró ser lo más inclusivos y balanceados en cuanto a género y estilos musicales. Una vez completada la curaduría, se formó un par de ensambles: uno en Austin que constaba de piano, batería, acordeón, trombón, violín y otro en México (Vórtice Ensamble Vórtice), cuya dotación instrumental se compuso por piano, violín, percusión, saxofón y guitarra. “Entonces, a los compositores se les daba la opción de elegir entre esos diez instrumentos que podían usar como ellos quisieran, sin necesidad de emplearlos todos. Pero la premisa obligatoria era usar la biblioteca de audio para crear tu composición”, señala Pérez Santiago, quien agrega: “Aquí en México grabamos con el Vórtice Ensamble y cuando ya estaban todos los archivos alineados, se le pasaron a Camilo Froideval, quien hizo la producción; entonces el proyecto llegó hasta Argentina”.

El sencillo elegido como punta de lanza de MXTX: A Cross-border Exchange es “Mundo en extinción”, tema en el que los saberes de Ramón Amezcua, Golden Hornet y Ruben Albarrán se cruzan. Es un corte de turbio inicio,  hasta que aparece el ritmo y por allí se desprende un ligero toque étnico, una característica del proyecto en general, donde con frecuencia se advierten los tonos de folclor propios de la región fronteriza; sin embargo, como en “Belonging” (Darío González), estos tonos no se tratan con exotismo, sino de una forma más elegante. Hay detalles cinemáticos (“Colmena”, “La sombra del CauDJ”, de Reynolds y Pérez Santiago, respectivamente), toques experimentales en la colaboración con Microhm (“Proliferation”) y destellos de vanguardia (“Impermanencia involuntaria” de Alina Maldonado; “Human Mechanics” de Gabriela Ortiz y Alejandro Escuer; “Melancolía en primavera” de Susie Ibarra).

Fotografía: cortesía Golden Hornet
Fotografía: cortesía Golden Hornet

En resumen, se trata de un disco más orientado a la vanguardia, en el cual el sencillo funciona como cebo. Al respecto dice Pérez Santiago: “Obviamente tienes que lanzar a la niña bonita de frente para que funcione. Lo que me gusta de este disco es que todo habla de lo que es la frontera, de la colaboración, pero a la vez es increíblemente ecléctico. Tenemos una pieza bien funkera, como la de Darío (González) o superfolclórica, como la de Orión García, o una pieza de corte casi noise como la de Leslie García (“Proliferation”). La mía es entre folclórica y electrónica. Creo que, curiosamente, el eclecticismo de este disco es lo que le da unidad”.

Para finalizar, independientemente de que Donald Trump ha cedido la silla presidencial a Biden, la pertinencia de MXTX: A Cross-border Exchange se mantiene: “He tenido mucho contacto con la frontera y me fascina ir a Ciudad Juárez, porque hay ahí una cultura muy distinta. Si bien es una zona conflictiva y lo será toda la vida, también ha creado esta nueva cultura que no es gringa ni mexicana, es realmente la cultura chicana, tal cual, la cultura chola y eso me parece fascinante. El concepto de la frontera siempre va a estar ahí. Es un disco transfronterizo. El logo trae el borde de la frontera entre los dos países. La vigencia de la colaboración y de la hermandad entre países por medio de la música es algo que no va a caducar nunca”, concluye Felipe Pérez Santiago.

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Publicado en: Disco de la semana