Me tocó estar presente en el parto de este libro. Ser testigo de su dolor y de su póstuma redención. El esqueleto, formado por huesos con la textura de canciones, versos y rimas fue desdoblándose, tomando forma, asumiendo su individualidad como obra de arte rumbo al camino de los anaqueles de culto.

Asomó el cráneo fracturado por vez primera en medio de una pandemia que nos obligó a encerrarnos en el lugar donde más miedo nos daba estar: dentro de nosotros mismos. Fue en marzo de 2020 que aparecieron los textos primarios: “Adoptado”, con esas primeras líneas que hacen retroceder hasta a la fiera más sanguinaria: “No sabía si eran abrazos o miradas de borracho / todo era una confusión. / No me acuerdo de mi madre y tampoco de papá / creo que fue con los abuelos donde comencé a vibrar. / […] Adoptado y adaptado a una rumba sin final / a un baile lleno de gente donde nadie es familiar”. Vendrían posteriormente “Aburrido” (primer título tentativo del libro), “Atorrante” y un poema dedicado al protagonista de la película Terciopelo azul (1986) de David Lynch: Dennis Hopper. Borradores acicalados por un spleen de Miami o una saudade muy de Florida que se toma a sorbos de un daiquirí de ausencia por las personas que iba restando el virus. Un sentimiento primordial, un anhelo por un tiempo que se recuerda con cariño pero que difícilmente volverá a ser. Sufrimiento. Pérdida. Nostalgia. Y un impulso por salir disparado de vuelta al mundo, a los escenarios, la luz y la gente. Un sentido contrario, una oposición lógica a la muerte.
En Sentido contrario (Ala Ediciones, 2021), se puede escuchar el Fa Mayor de la Guajira “Guantanamera” de Los versos sencillos (1891) de José Martí, pero también se percibe el lagarto verde con ojos de piedra y agua de Nicolás Guillén y sobre todo, el Inferno (2001) de Reinaldo Arenas, provenientes todos de la Isla de Juana (Cuba), donde nació esta voz única que electrifica el libro como un acorde o requinto imposible, Piro Pendás Kouri, el primer punk que pisó tierras aztecas, fundador de la mítica banda Dangerous Rhythm.
En el libro hay memorias, concordia, ironía, dolor y una fiesta permanente. Las rimas, los versos y las canciones son irónicos, tiernos, escépticos, socarrones, consecuentes. Se lee en ellos el impulso de estar vivo. Un bucolismo original, nunca antes oteado, que se rinde frente a la sensibilidad y la intuición poética más que a la tradición. Técnicamente desabastece de métrica, impera la rima, la repetición de secuencias y fonemas a partir de la sílaba tónica al final, con remates que parten en dos a cualquiera. Pero el arte, el secreto del libro es el ritmo, un ritmo muy peligroso.
Sentido contrario es un libro interactivo que contiene material inédito. Con esta publicación, Piro Pendás y la editorial chiapaneca Ala inauguran la colección “Rock para leer”, con la cual, se pretende publicar letras de canciones de rockeros icónicos del ámbito latinoamericano en formato de poemas.
La índole poética de Sentido contrario radica no sólo en que sus poemas responden a un propósito estrictamente estético, sino místico. A un deseo de contacto: conducir, guiar, ilustrar por los caminos de la luz, como auxiliar el alma al contrariarla. El alma del autor y del lector, la frecuencia de la canción y la reincidencia de la antena de radio por los caminos de la perfección; todo con una estridente música punk de fondo. Piro Pendás encuentra, en el resquebrajamiento de una guitarra eléctrica al estrellarse contra el piso, un factor de entendimiento secreto. Como resultado de esas astillas, queda la poesía.
El poemario se presentará en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL), el próximo 1 de diciembre en el Foro Arcadia, en punto de las 20:00 horas, como parte del programa La otra FIL. Además, se hará una presentación muy especial el 11 de diciembre en el Foro del Tejedor de Ciudad de México, con un concierto acústico de Piro, por primera vez en toda su carrera musical, con Mosy como invitado de lujo. Los puntos de venta de Sentido contrario por el momento son las librerías Educal y los eventos mencionados.
Sentido contrario nos muestra que la poesía puede ser estimada como un modo de pensar y como un orden de armonía arpegiada.