Compilación México 2020, retrato de la experimentación

Arturo Ortega lleva años de trabajo en el subterráneo. Tiene una agrupación a la que bautizó CCOOWWSS, denominación sin significado y cuyo nombre proviene de una anécdota intrascendente: “Un día un amigo y yo circulábamos en carretera y nos estacionamos a un lado de un camión que transportaba vacas y puercos, todos enganchados de la cabeza. Nunca olvidaré los ojos de tristeza y terror que tenía esos animales. Me dieron ganas de llorar, fue algo muy impactante para mí, me di cuenta de lo explotados que son y me parece que son unos animales hermosos y los ojos de las vacas son particularmente especiales y enigmáticos. Un día, al estar escribiendo cows lo escribí mal y de allí me puse ccoowwss”.

Él es fundador de Testing Electronics, un taller que le sirve para fabricar diversos instrumentos y dispositivos para generar sonido y ruido, pues si algo caracteriza el trabajo de Ortega es su compromiso con el ruido, la escena experimental y la difusión de la misma, lo cual ha desarrollado por diferentes frentes. En 2004 fundó amp-records.com, netlabel online y en 2013 Infra Ediciones, dedicada a trabajos completamente físicos y que en los comienzos de este año entró en receso por tiempo indefinido “para dedicarnos a otros proyectos”, dice.

Pero antes de ese receso, Infra Ediciones, cuyas producciones se caracterizan por ser cassettes-objeto elaborados de forma artesanal, lanzó una compilación por invitación (“estos últimos años estaba pensando en sacar algo con artistas mexicanos, faltaron unos cuantos que yo quería que participaran, pero fue complicado para ellos, así que este fue el resultado”)  bajo el título de Compilación México 2020, tres cassettes con 40 grupos y solistas, la mayoría de nuestro país, aunque también se incluyen algunos exponentes de España (Tube Tentacles), Brasil (God Pussy), Chile (Colectivo No, 886VG), USA (Armenia) y Venezuela (Emiliano Hermamdes-Santana).

Fotografías: cortesía Arturo Ortega

El objetivo de la compilación, dice Ortega, es plasmar “un documento en el que puedo retratar un poco los proyectos de esta época. Falta una compilación real de los proyectos en activo que están tocando y dando conciertos.   Todavía no me convencen las compilaciones de ruido experimental de México, en su mayoría son subvencionadas por instituciones y me parecen un poco huecas y falsas. Nos falta un documento más fiel, en fin, me gustaría conseguir un apoyo para hacer alguna impresión nueva”.

La compilación es un viaje por las diferentes tendencias que tienen cabida en el ámbito experimental y quienes se han adentrado en los páramos de lo más arriesgado del sonido encontrarán nombres ya conocidos, pero también estas cintas son una carta de presentación para otros exponentes que apenas comienzan o han visto marginado su trabajo.

El primer volumen está perlado en su mayoría por músicos que encuentran en el noise su carta de presentación. Aquí aparece el trabajo de Ximena Martínez, Audio Jején, Building Burns Bright, Surinx (que dista mucho de ser noise aunque haya algo de ello en su trabajo), Arnold Krumm-Heller.

Concepción Huerta entrega, en “Tratando de hacer contacto”, un corte de un drone de lento pero inexorable movimiento y Pilla, una agrupación de Jalisco que se autodenomina ensamble de jazz, presenta un track cuyos ecos están más cercanos a la música contemporánea; ojO cierra el lado A de la primera cinta con una breve composición que funciona como coda e invita a pasar a un mundo más áspero que arranca con Árboles Mentirosos y continúa 886VG, los veteranos de Armenia, Le Trash Can, Sin Forma, Sima Negra, Good Pussy y comienza a bajar de intensidad con Oritzakiloji que se mueve en el noise pero en “Perros de paja” se acerca también a la electrónica.

Luego de este bloque, viene uno más experimental que abre el lado A de la segunda cinta, en la que Rodrigo Ambriz deja de lado la voz para concentrarse en una pieza abrasiva en la cual la electrónica le tiende la mano al ruido y que también presenta pasajes ambient; Arthur Henry Fork, quien alguna vez tuvo una guitarra, nos muestra cómo hacer de ella, con la ayuda de diferentes procesos, un instrumento de múltiples sonoridades al que le añade un piano (¿o serán sampleos?) por aquí y por allá, mientras Tom Kessler, menos extremista, juguetea con su guitarra, en la que hay reminiscencias de jazz, y la combina con “ruidos”. Algo similar hace Curiel Pérez-Rul, quien crea una base con un monótono ruido sobre el cual despliega una percusión y su guitarra. Emiliano Hernández Santana también construye atmósferas mediante una combinación de electrónicos y el instrumento de seis cuerdas.

Mito del Desierto (“Invoco los aires”) cambia la orientación de la compilación de nuevo a los terrenos ásperos del ruido, yendo de una experimentación abstracta a un acercamiento al cosmos, mientras Attention Whores y Masculino no Identificado se explayan por una vereda una poco más ruidosa, pero sin llegar a lo hiriente, a pesar de que Grave sube el tono un peldaño para luego bajarlo.

Nøvaexpress prosigue en la línea, aunque aquí el ruido es un elemento más que se combina con los sampleos y una electrónica aparentemente sencilla, y el hispano Tube Tentacles construye un track inmersivo, para que luego el anfitrión  CCOOWWSS nos devuelva al ruido más extremo en “RReflects no light”.

OEGF juguetea con el piano y lo salpica de ruidos incidentales y Eduardo Jimenez teje una improvisación experimental; sigue Androide y su interesante fusión de batería y electrónicos y Perfumes RobadoSS hace una mezcla de beats bailables con un poco de noise en el cierre de la segunda cinta.

En el tercer cassette encontramos jazz, improvisación libre, experimentación y se comienza con Histerismo de Masas, proyecto que apenas debutó el año pasado; prosigue con el prolífico Martín Escalante y su sax que hace “ruidos” e incluso comenta en el mismo corte los efectos físicos que esto le produce (vómito) para después continuar como si nada, mientras el tapatío Denhi Rotten entrega una mezcla de jazz-funk-hardcore no sólo atrevida sino también muy energética.

Curvo, del roster de Hole Records, regresa la compilación al ámbito de la electrónica con un logrado tema ambient, atmosférico e inmersivo (“Atorado”) que prosigue, en el mismo tenor aunque con matices, I’m Insane y Puzz Amatizta (“Widow”) crece artísticamente conforme pasa el tiempo y nos sumerge en sus atmósferas y texturas y finalmente Terrence concluye la travesía.

Compilación México 2020 tiene, ya lo decíamos atrás, una presentación austera (fanzine y cubiertas son fotocopias en blanco y negro, todo en una bolsa de plástico sellado) y Ortega reconoce que en el uso de este formato hay algo de nostalgia. “Me parece un objeto muy lindo y duradero y con el tiempo agarra mucha onda; crecí usando cassettes, siempre me han gustado y pienso que en especial al noise y la música experimental les va bien la compresión que tiene la cinta”, concluye.

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Publicado en: Disco de la semana

Un comentario en “Compilación México 2020, retrato de la experimentación

  1. Que tal David, gracias por tu reseña. En referencia a tu duda en relación a las partes de piano en mi pieza, te comento, que tanto la guitarra cómo el piano son ejecutados por mi, no utilizo sampleos. Saludos afectuosos. AHF

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