Dieciséis años después de su último disco, Aidan Moffat y Malcolm Middleton, quienes conforman la dupla escocesa conocida como Arab Strap, están de regreso con As Days Get Dark, su primer álbum en estudio desde la aparición de The Last Romance en 2005. En entrevista con The Guardian el año pasado, Middleton declaró que “no tendría sentido volver a estar juntos para hacer un disco mediocre” y podemos decir que la nueva grabación es todo menos mediocre. “El álbum trata sobre la desesperanza y la oscuridad, pero de una manera divertida”, expresó Moffat en la misma entrevista y tenía razón.

Los cortes del plato son ásperos y sin contemplaciones, ya que abordan temas que van desde el sexo anal hasta el auge del racismo, utilizando una combinación de líneas de guitarra pulsantes y atmósferas densas. Moffat dice: “El tema general del álbum es a qué recurren las personas en momentos de necesidad y cómo pueden esconderse en la noche”.
El disco abre con “The Turning of Our Bones”, una pieza que lleva al escucha a un trance con sus baterías oscilantes, cuerdas fascinantes y un coro de sonido ominoso que se vuelve aún más auténtico con la voz semi-cantada de Moffat. Mientras tanto, el ritmo irregular y la guitarra punteada en “Compersion, Pt. 1” realza la letra espontánea de la canción: “He visto todas las formas en que funciona tu cuerpo encogido / los éxitos y los fracasos, todas sus torceduras y peculiaridades / He olido todos sus aromas, he oído todos sus sonidos / Ahora abre tu corazón si hay suficiente para seguir adelante”.
Quizá la pista más sombría del álbum es “Tears On Tour”, con sintetizadores que resultan tan tristes como la letra: “¿Cómo llamarías a lo opuesto de un comediante? / Sea lo que sea, eso es lo que yo quería ser / El público se uniría a mí en un largo grito colectivo / Todos lloraríamos juntos como un solo individuo”.
En otra parte, “Kebabylon” nos golpea con líneas de saxofón sinuosas y lamentos después del coro, un poco que recuerda a eso en “Dollar Days” de David Bowie y las cuerdas hacen su mejor aparición en “I Was Once a Weak Man”, la cual tiene una atmósfera irónica, ligeramente menos umbría que el resto de las canciones.
Musicalmente, algunos de las temas de As Days Get Dark podrían correr el riesgo de confundirse entre sí, pero la letra se destaca lo suficiente como para compensarlo. El álbum es “pesimista”, pero de una manera que hará que los escuchas quieran escucharlo más de una vez.