Aguascalientes vive una efervescencia musical. La tierra de bandas como El que ríe al último y El azote ha cobrado actividad en años recientes. Prácticamente no existe una veta sonora del rock de la cual no haya una manifestación concretada en una o más bandas. Una de esas, muy sólida, es La Pingo’s Orquesta, agrupación que, cuenta Claudio Gardea, su baterista, toma su nombre de un integrante “que tocaba el acordeón a quien le decían “El Pingo” y a manera de juego se quedó La Pingo’s Orquesta, como lo hacen los conjuntos de música de banda”.

Hablamos del año 2012, cuando el citado Pingo en el acordeón, Marco Gregoire al contrabajo, Yarib Bautista en violín y Gardea se presentaban en pequeños cafés, en la calle y paulatinamente comenzaron a componer material propio. “Tocábamos covers, música francesa, swing”. Un año después, con algunas variaciones en su alineación, grabaron un álbum homónimo en el cual a los estilos mencionados agregaron música balcánica.

Comenzó la errancia por diferentes sitios y ciudades para promover su disco debut y difundir su trabajo. Asimismo, la nueva formación (Castmu, Gregoire, Bautista y Gardea, más José Lara, trompeta, y Edgar Estrada, clarinete) se consolidó y de esa continua itinerancia extrajeron vivencias, experiencias y anécdotas que plasmaron en 2017, en una segunda producción titulada Peregrino (Ropeadope Sur).

Hay en este disco una mayor definición. Todd Clouser (A Love Electric), quien colaborara en su trabajo anterior, funge ahora como productor y toca en una composición. A los destellos de música balcánica se agrega música klezmer, un poco más de jazz, rock.

A Peregrino, dice Gardea, “le invertimos mucho más, fue una manera de contar todo el peregrinaje que habíamos tenido, cómo se salió el Pingo, cómo entraron Lupe y luego Edgar como miembros base y nuestro girar por toda la república. Aquí hay una cierta madurez en el grupo, un sonido más sólido y amarrado y la experiencia nos permitió hacerlo más relajado. Nos tardamos porque esperamos a tener algo que decir. A mí me gusta definir a la banda como una agrupación que hace música honesta y justo en estas giras y salidas de Aguascalientes componíamos y decidimos esperar hasta tener rolas nuevas y un discurso que contar, no sólo grabar por grabar”.

Hace unos días, La Pingo’s Orquesta puso a circular el EP sica para domar monstruos (Ropeadope Sur), producido por ellos mismos y con Steve Albini como ingeniero (Shellac, Pixies, The Breeders, entre otros) y en el que “cada canción es como una historia”. Se le da la bienvenida a otras inflexiones, como los toques de son arrabalero que aparecen en “La bestia” o la invocación al espíritu del gitano Django Reinhardt que encontramos en “Donner” y también los toques balcánicos permanecen.

“Es curioso, porque nosotros no buscamos, no tenemos un objetivo por una música definida, cada quien tiene su historia, su bagaje, y a la hora de componer sale esta música balcánica con tintes rockeros. Es toda una mezcla de sonidos  la que sale a la hora de tocar. ¿Columna vertebral? Es la música misma, nuestras ganas de trabajar, de decir algo; la emoción de tocar en vivo nos hace desarrollarnos y buscar componer nuevos temas”.

La Pingos Orquesta presenta Peregrino y algo más el 15 y 16 de Noviembre en el Teatro Benito Juárez.