La muerte de B.B. King nos tomó desprevenidos, como siempre que suponemos que los grandes artistas son inmortales. Pero el gran bluesman se fue la semana pasada, luego de una vida más que fructífera, en la que se convirtió en uno de los grandes difusores universales del blues, en su embajador más importante.

b-b-king-01

Decir que era el rey del género es una exageración, a pesar de que su apellido fuera King, al igual que el de Albert King y Freddy King, otros dos excelentes blueseros. Pero Riley Ben King (su verdadero nombre) no se encuentra entre los diez mejores del blues de todos los tiempos. Artísticamente, no se puede comparar con Robert Johnson, Willie Dixon, Muddy Waters, Bessie Smith, Howlin’ Wolf, John Lee Hooker, Lightnin’ Hopkins, Memphis Slim, Sonny Boy Williamson, Memphis Minnie o Buddy Guy, por sólo mencionar a algunos. No obstante, su popularidad y su carisma fueron de gran ayuda para que esa música primigenia se universalizara e influyera de manera determinante en el rock, el jazz, el country, el soul, el funk, el hip hop, el reggae, el skiffle y otros géneros populares. No olvidemos aquella frase atribuida al gran Willie Dixon: “El blues tuvo un hijo y éste se llamó rock’n’roll”.

b-b-king-02

Contar la vida de B.B. King sería repetir la historia de tantos blueseros nacidos cerca del delta del río Mississippi, crecidos en campos algodoneros, participantes en coros religiosos de góspel, instrumentistas precoces, migrantes hacia grandes ciudades como Memphis o Chicago, etcétera. Como todos ellos, él también creó sus propias leyendas personales, como que sus iniciales quieren decir Blues Boy o que (dato poco difundido) nunca aprendió los acordes de la guitarra y sólo sabía requintear (véase cualquier actuación del músico y se descubrirá que jamás toca la guitarra de acompañamiento, mucho menos mientras canta) o que bautizó a su instrumento con el nombre de Lucille a raíz de un incidente en el que dos tipos se pelearon por una prostituta que llevaba ese nombre y causaron un incendio en un antro de mala muerte en el que King se presentaba: B.B. rescató su guitarra a riesgo de morir quemado y decidió nombrarla con ese apelativo que la acompañaría siempre.

b-b-king-03

Como homenaje a este gran personaje del blues y de la música toda, enlistamos doce temas fundamentales, a fin de que usted se introduzca en su repertorio o, si ya lo conoce, recuerde esta docena de absolutas maravillas blueseras, algunas de ellas composiciones del propio B.B. King. Buen provecho.

1.- “How Blue Can You Get”
2.- “The Thrill Is Gone”
3.- “Why I Sing the Blues”
4.- “Paying the Cost to Be the Boss”
5.- “Hummingbird”
6.- “Three O’Clock Blues”
7.- “Sweet Sixteen”
8.- “Sweet Little Angel”
9.- “Ghetto Woman”
10.-“Into the Night”
11.- “Rock Me Baby”
12.- “Everyday (I have the Blues)”