John_GrantPor Sergio Monsalvo C.

John Grant es un tipo que tiene en sus genes la languidez y el decadentismo romántico de la muy beat ciudad de Denver, de la que es originario. Si Kerouac la puso en el mapa literario, Grant lo ha hecho en el musical de la última década. Ahí nació, se crió y educó en lo básico: la dureza de la vida contra los que son diferentes. Sin un panorama factible en dicho entorno, John prefirió abrirse los horizontes, emigrar a Alemania con su diploma universitario en Lengua Inglesa y buscar trabajo como traductor de poesía.

Tras una larga estadía en el país teutón (donde se empapó de la escritura de Schiller y Goethe, además de las visiones y los aromas de la Selva Negra), optó entonces por seguir otro de sus deseos: regresar a Denver y formar un grupo. Una vez que pisó de nuevo aquella urbe al comienzo de los años noventa, llamó para colaborar con él a dos antiguos amigos, Chris Pearson (bajista) y Jeff Linsenmaier (baterista). Con ellos integró al iniciático Titanic, de muy efímera duración y muchos cambios de personal. A pesar del fracaso, decidieron continuar con su ecléctico proyecto de rock alternativo, sin etiqueta definida. Cuando sintieron que por fin tenían a la formación ideal para llevarlo a cabo, cambiaron el nombre de la banda por el de Czars, con el cual debutaron en 1994.

Lidereados por Grant en la voz y las composiciones, este quinteto (complementado con Andy Monley y Roger Green en las guitarras) fue in crescendo con cada uno de los seis discos que publicó durante los siguientes  diez años: del Moodswing (1996) al Goodbye (2004). En ellos la agrupación desplegó un estilo indie que jugó con los interludios electrónicos, con el folk, el country-rock, el soul, el academicismo del jazz, con los pasajes agridulces, sin brumas turbias, muy cristalinos y haciendo una música atemporal, impregnada igualmente de un art-pop muy clásico, heredero de la mejor tradición del mismo.

Luego del álbum Goodbye, uno a uno de los miembros del grupo fueron desertando, hasta dejar solo a Grant (la última producción de The Czars se llamó Sorry I Made You Cry, del 2005, en la que sólo participan los miembros originales y el violinista David Devine, quien se les había unido en el 2003).   Tras la disolución del sexteto, John Grant (de quien se llegó a decir que poseía el canto de un ángel drogado) se mudó a Nueva York y allí participó en las giras de bandas como The Flaming Lips y Midlake. Estos últimos se lo llevaron consigo a Denton, Texas, durante varios meses y allí grabaron su disco debut como solista, Queen of Denmark, de forma paralela al tercer álbum del grupo, The Courage of Others.

En el primer álbum como solista del músico de Denver, del 2010, bastante autobiográfico y en el que Grant exorciza a varios demonios de su infancia y juventud, se puede escuchar de entrada una sublime tripleta de canciones como apertura a la solidez romántica de Grant, en un prodigioso ascenso emocional que se legitima en cada track: curativos arpegios de guitarra y voces, vibraciones otoñales en el canto, atmósferas creadas por el piano que ceden el paso a flautas pastorales, límpidos y delicados sentimientos a flor de piel que hablan con arte del desmayo.

Queen of Denmark es un álbum de medios tiempos en clave alternativa de soft-rock, de dream pop, de alt-country; en él se escuchan las referencias y evocaciones (muy FM) de grupos o solistas como Supertramp, Clifford T. Ward, Jackson Browne o Harry Nilsson, entre otros. Grant posee una voz pura, transparente, de ensoñadora melancolía, que emite señales ambiguas (sentimientos angelicales proyectados con los ecos de un sucio callejón del ríspido Denver) en una obra que resulta una exquisitez para los oídos.