La música de My Bloody Valentine tiene una cualidad neblinosa, humeante, borrosa. Es como si cada elemento instrumental se fundiera en una sola masa amorfa e informe, inasible, confusa; como si todo flotara y se moviera y las estructuras variasen tanto que ritmos, armonías y melodías tuvieran dificultades para encontrar su sitio… y, sin embargo, […]