Extraña paradoja la de Nico. Nadie la quería cuando Andy Warhol la impuso en The Velvet Underground. Fue abominada mientras permaneció en el grupo. Lou Reed anduvo con ella sólo para hacerle la vida imposible con sus violencias físicas y sicológicas. John Cale tampoco simpatizaba con ella. Pero al final, todos terminaron de algún modo rendidos a sus pies.