Jorge Calleja y el preludio de un psiconauta

El guitarrista, compositor, fundador y corazón del grupo de fusión Gallina Negra, Jorge Calleja, nunca está quieto. Cuando su grupo hiberna, se dedica a la composición y cuando ésta no fluye con nuevos temas para la agrupación, lo hace para su trabajo solista, obra en la que ya encontramos buen número de referencias discográficas y a la cual ahora se agrega un par de nuevas producciones: El psiconauta y Preludios.

Se trata de, comenta su autor, “una recopilación de trabajos que han estado encajonados o bien pequeñas piezas que en su momento fueron escritas para documentales o cortos”. Sin embargo, no se crea que por haber estado en el baúl durante un tiempo se trata de obras menores que ahora su creador lanza cual si fuera un estertor agónico. No, ambos discos ven la luz porque al sumar, lograron alcanzar una personalidad propia. En el caso de los Preludios, son, como su nombre lo indica, pequeñas piezas escritas para piano –con excepción de tres en las cuales colabora Jaet Garibaldi en flautas–, cuya orientación es hacia la música clásica. “Originalmente, los preludios eran improvisados y utilizados por los músicos para preparar el instrumento, establecer el tono o probar la acústica del lugar antes de una interpretación. Con el tiempo, se convirtieron en una forma musical independiente, de forma libre y extensión corta. Mis preludios son una recopilación de trabajos hechos desde mi época de estudiante. En la carrera de composición, el estudio del piano es fundamental, pues es la herramienta que general, o tradicionalmente, los compositores utilizan para componer para diversos instrumentos. De esta suerte, acumulé estas pequeñas piezas o preludios desde 1994 y que tenía en el cajón. Hay otras que son pequeñas piezas que fueron compuestas para proyectos fílmicos o audiovisuales. Por eso este álbum las recopila y las da a conocer, para que no queden en el rincón de un archivo de computadora”, dice el entrevistado.

Fotografía: cortesía Jorge Calleja

Como Preludios, El psiconauta es una mezcla de trabajos previos y recientes, pero, a diferencia del primero, posee una tendencia a la experimentación y está más “enfocada a la música electrónica y electroacústica”.

El psiconauta, para quien esto escribe, puede leerse como una narración, una colección de, en su mayoría, pequeñas composiciones. Luego del breve tema que da título al disco entramos a la también corta “Ancestral” en la que las flautas de barro hablan de un deseo por fusionar el folclor con la progresión, deseo que Calleja ha convertido en leit motiv de su trabajo y se extiende a “La esfera transparente” en la cual, en la parte final, hallamos guiños a la electrónica de la vieja escuela que volveremos a encontrar en “Apolo en el lado oscuro de la locura” y en la que echa mano de sampleos de voces.

“Páramo” y “Tenochtitlán del mañana” se decantan por la veta atmosférica y en “El enigmático santuario de Jacqueline”, la vertiente electrónica coquetea con la new age. Esa dicotomía entre lo nuevo-viejo, aflora nuevamente en “Una lucha interior”, de inicio abstracto para después inclinarse más hacia la electrónica, aunque sin dejar de lado componentes orgánicos como la inclusión de la batería o la guitarra y marimba en “La niebla”, en la cual un grupo de voces flota y uno no puede más que imaginar que se trata de esa capa de nubes a ras de piso. Cierra el disco con “Te deseo una feliz navidad”, un tema con reminiscencias ochenteras, una pieza “muy tonal, muy sencilla, electrónica y hasta pop” en palabras de Calleja.

Tal vez por tratarse de un trabajo que recoge composiciones de diferentes momentos y con fines diversos, El psiconauta no se siente tan equilibrado como otras producciones del guitarrista, pero habla de su inquietud por hallar nuevos caminos y no ceñirse a una fórmula. De hecho, es un álbum que bien podría ubicarse al lado de Islas, otro de sus discos con composiciones realizadas para cine y documentales y que forma parte de “la serie de auto rescate” de su obra, a la que se añadirá próximamente otra colección de mini piezas.

Fotografía: cortesía Jorge Calleja

Para Jorge Calleja, no hay una apuesta más importante que otra cuando de música se trata. Su trabajo tiene amplitud de miras y si bien sus raíces están en el rock progresivo y la música popular del país –una vena explotada con su combo Gallina Negra como ya decíamos–, cuando se trata de su trabajo solista mantiene un pie allí, pero gusta de avanzar en diferentes direcciones.

En el velo de la noche es el nombre de su próximo álbum, del cual adelanta: “Serán piezas de fusión en las que la protagonista principal es la guitarra. Música que combinará rock, jazz, algo de progresivo. Bastante neotonal como es mi estilo. Es un tanto una secuela de El interior del plasma (2014). La instrumentación es la clásica del rock (guitarras, batería, bajo y sintetizador), todos interpretados por mí y la computadora (en el caso de la batería)”.

 

David Cortés
Profesor de tiempo completo de la Universidad Pedagógica Nacional

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Publicado en: Entrevista