Si hace algunas pocas semanas veíamos aquí una lista con diez espléndidas colaboraciones de músicos de rock, repitamos la experiencia, pero esta vez con una decena de encuentros musicales entre algunos gigantes del jazz. El virtuosismo instrumental o vocal de estos artistas legendarios (como siempre sucede en estos casos, no están todos los que son pero sí son todos los que están) no puede sino llevarnos por un camino más que placentero, el cual queremos compartir con usted, estimado lector, como una manera de encontrar belleza y un poco de alivio en estos áridos tiempos de dura incertidumbre.
Pero dejemos las palabras a un lado y vayamos a lo más importante en este caso: la música acompasada, el beat irresistible, la sensualidad arrebatadora, el toque electrizante del jazz en su más alta expresión.

1.- Louis Armstrong y Duke Ellington. “Mood Indigo” (del álbum Together for the First Time, 1961). Dos de los máximos exponentes del jazz de todos los tiempos se encontraron discográficamente por primera vez apenas en 1961, pero lo hicieron para grabar un par de álbumes excepcionales (el segundo, The Great Reunion, aparecería dos años más tarde. “Mood Indigo” es una composición de 1930 del propio Duke Ellington y Barney Bigard, con letra de Irving Mills. El sensacional clarinete, ejecutado en sus tonalidades más graves, es una idea genial del Duque.
2.- Miles Davis y John Coltrane. “So What” (del álbum Kind of Blue”, 1959). Un clásico absoluto, contenido en el que quizá sea el mejor disco de jazz de todos los tiempos. Davis (trompeta) y Coltrane (sax tenor) se encuentran en esta composición de Miles, un jazz modal de primerísima línea en el que son acompañados por una pléyade de enormes músicos: Bill Evans en el piano, Cannonball Adderley en el sax alto, Paul Chambers en el contrabajo (¡ese riff eternal!) y Jimmy Cobb en la batería. Una joya imperecedera.
3.- Charlie Parker y Dizzie Gillespie. “Relaxing with Lee” (del álbum Bird and Diz, 1952). Considerados como los padres del be-bop, Parker y Gillespie (sax y trompeta respectivamente) realizaron varios discos juntos, todos ellos de altísima calidad. En el caso de Bird and Diz, producido por Norman Granz, estamos frente a un trabajo de muy fina factura y una muestra fehaciente de lo que eran capaces de hacer estos dos monstruos del jazz cuando se encontraban.
4.- Stan Getz y Bill Evans. “Night and Day” (del álbum Stan Getz & Bill Evans, 1973). La inmortal composición de Cole Porter, en un arreglo muy be-bopero de Getz (sax) y Evans (piano). Aunque las sesiones de este álbum en realidad se llevaron a cabo en 1964, la disquera Verve tardó nueve años en ponerlo en circulación. Acompañados por dos grandes como Ron Carter en el contrabajo y Elvin Johns en la batería (su breve solo compartido es portentoso), Stan y Bill brindan una interpretación memorable.
5.- Ella Fitzgerald y Joe Pass. “You Go to My Head” (del álbum Take Love Easy, 1973). Una completa delicia dentro de un álbum que también es una entera delicia. Guitarra acústica y voz. ¿Para qué más, cuando se trata de dos figurones como la divina Ella y el inconmensurable Joe Pass? El disco fue el primero de cuatro en los que estos dos genios compartieron su arte. Sobra decir que los cuatro son más que recomendables.
6.- Dave Brubeck y Paul Desmond. “It’s a Raggy Waltz” (del álbum Time Further Out, 1961). Ciertamente, lo más previsible hubiese sido poner aquí algún tema del disco más famoso que grabaron estos dos músicos excelsos, es decir, el Time Out de 1959 (“Take Five” habría sido la elección más obvia). Preferí evitar el lugar común y dar a conocer un tema igualmente fresco y sonriente. Una preciosidad.
7.- Billie Holiday y Oscar Peterson. “These Foolish Things (Remind Me of You)” (del álbum Solitude, 1956). La inconfundible y maravillosa voz de Holiday y el piano sutil y elegante de Oscar Peterson son una combinación perfecta para una canción ya clásica, compuesta en 1935 por los ingleses Jack Strachey y Eric Maschwitz para un programa radiofónico de la BBC de Londres (así de prosaico es el origen de esta canción tan bella).
8.- Coleman Hawkins y Ben Webster. “Blues for Yolande” (del álbum Coleman Hawkins Encounters Ben Webster, 1957). Un jazz blues en toda la línea es el que abre este fantástico encuentro entre dos mitos del sax tenor, acompañados nada menos que por el trío de Oscar Peterson. Un encontronazo, en el mejor sentido del término.
9.- Thelonius Monk y Sonny Rollins. “The Way You Look Tonight” (del álbum Thelonious Monk and Sonny Rollins, 1956). Monk (piano) y Rollins (sax) realizaron este disco que recopila temas de tres sesiones de grabación realizadas en 1953 y 1954. Hay que decir que Sonny sólo participó en tres de los temas del álbum, uno de los cuales fue esta versión del precioso y archiconocido standard de Jerome Kerns y Dorothy Fields. Los acompañan Art Taylor en la batería y Tommy Potter en el contrabajo. Finura pura.
10.- Chet Baker y Bill Evans. “Alone Together” (del álbum Alone Together, 1959). Una de las pocas (y legendarias) sesiones entre estos dos grandiosos jazzistas; una trompeta y un piano, unidos para hacer arte al más alto nivel. Cuando se grabó el disco, Baker era más conocido como vocalista que como trompetista. Sin embargo, Alone Together es un álbum totalmente instrumental y absolutamente glorioso. En este tema en particular, lucen también el sax barítono de Pepper Adams y la flauta de Herbie Mann, para no hablar de la perfecta sección rítmica, con Paul Chambers al contrabajo y Connie Kay en la batería. Una maravilla.