Viajar es una de las experiencias más enriquecedoras de la vida: nos permite expandir nuestros horizontes, descubrir nuevos destinos y asombrarnos con las maravillas que el mundo tiene para ofrecernos. Cualquier viajero experimentado sabrá que un complemento perfecto para andar en el camino siempre es la música y la nueva entrega discográfica de Castelo es una opción para añadir a los playlists de los trotamundos.
Castelo es un proyecto conformado por los hermanos Raúl y Ervey Castelo, originarios de Ciudad Obregón, Sonora. En su música podemos encontrar una fusión del rock de los años setenta, el folk-country y la música sierreña tradicional del noroeste de México, un género que han decidido nombrar como rock sierreño o sierrock. Decidimos entrevistar a este par de sonorenses para profundizar en su historia, su música y su nueva entrega sonora.

¿Cuándo y dónde empezó este proyecto? Me comentaban que son de Sonora pero llevan un rato residiendo en Morelia.
Castelo surgió en el 2018, año en que empezamos a tocar canciones propias. Desde morros tocábamos juntos, pero fue hasta septiembre del 2018 que empezamos el proyecto con más formalidad, en Morelia y Sonora. Desde entonces hemos estado tocando mucho en el centro del país, en ciudades como Querétaro, Guanajuato, Morelia y Ciudad de México.
¿Cuál ciudad les ha gustado más?
Morelia. Es raro, porque somos un proyecto foráneo de esa ciudad, pero la gente nos ha adoptado muy bien. Aquí nos hicimos y nos han dado gran hospitalidad. Como aquí empezó el proyecto, hemos ido creciendo junto con el público, muchas personas fueron viendo esta evolución. Primero iban a vernos compas, pero ahora ya va gente desconocida, cada vez más, que le gusta nuestra música. Podría decirse que nos aceptaron.
¿Cómo es que llegaron a ese sonido como de western romántico con toques mexicanos al que han denominado sierrock?
Siempre hemos tenidos dos influencias muy marcadas: el rock clásico de Led Zeppelin, The Beatles, los Creedence, pero por otro lado somos de rancho. Mis tíos escuchaban Miguel y Miguel, mucho sierreño, entonces fue crecer con esas dos influencias que se fusionan en nuestro estilo. Lo hemos ido formando sobre la marcha. Nosotros empezamos al revés, primero tocando en vivo, sin nada en plataformas, y la gente empezó a ir y nos preguntaba donde podían escuchar nuestras canciones y se las mandábamos por Whatsapp; las grabábamos con una guitarra eléctrica aunque fuera sierreño. Ya después un compa nos hizo el paro y nos ayudó a grabar un álbum en vivo y luego empezamos a grabar el EP en estudio Música para viajar que recién estrenamos este mes de julio. Además, en Sonora hay una cura que dice “Hazlo así, a lo sierreño” que significa hacer las cosas como salgan. Por ejemplo: “Me amarré el pantalón a lo sierreño, con mecate”. Como que, aunque no tengamos los mayores recursos, pues le damos con lo que hay.
Antes publicaron un disco en concierto con ocho de sus canciones, ¿dirían que ha habido una evolución de Castelo en el proceso entre ese disco y el lanzamiento de sus sencillos “Juntando yerbas” y “Diluvio”?
Al definir el concepto se ha dado esa evolución, al decidir cómo nos queremos presentar, al ponernos de acuerdo en la visión de la imagen. Siempre han existido las ganas de hacer muchas cosas. En el camino vas aprendiendo mucho y llegamos a un punto donde entendimos eso: que teníamos que sacar nuestra música grabada en estudio, porque las tocadas en vivo están bien, pero la música producida te ayuda a llegar más lejos. Ha sido un proceso de profesionalización, en cuanto a organización y desarrollo del proyecto, para presentarlo de una manera más formal y profesional. Aparte de las canciones, también nos preocupamos por el show, que el público esté contento y conecte con nosotros de una forma auténtica, a lo que siempre nos apegamos, en lo que creemos, porque no por tener likes vamos a ensuciar nuestra esencia. Nuestra forma de interactuar con el público nos ha definido mucho, porque tratamos de acercarnos a la gente con mucha calidez. No hay barreras entre el espectador y nosotros, es más como un compa que anda con su guitarra y tú lo estás escuchando. Siempre tratamos de enviarle saludos a toda la raza que vemos en los conciertos, los conciertos son como una peda en la que todos somos conocidos. Siempre buscamos que la gente que nos escucha sean compas de verdad, tener una convivencia chida con todos.
Platíquenos de Música para viajar que acaban de estrenar en todas las plataformas.
Música para viajar lo grabamos con un amigo que se llama Victor Herrera, en el Estudio 510 de Morelia. El EP, al igual que el nombre del proyecto, lo decidió el público. Les rolamos nuestra música a amigos y familiares y generalmente todos decían lo mismo: sus canciones me gustan para cuando ando viajando, son para andar solo en el carro manejando. Entonces le pusimos ese título, partiendo del concepto de que cada canción te lleva a una situación, a un momento: es un viaje. El EP es una introducción a lo que es el sierrock. Son cinco canciones en ese género que estamos fusionando, es nuestra carta de presentación, anuncia lo que ha de venir. Está conformado por las canciones más populares que tenemos, las cuales ya estaban publicadas en concierto y ahora las lanzamos en estudio. En la producción estuvi Victor Herrera. Pablo Díaz Magaño nos ayudó con el bajo eléctrico y nuestro amigo “El Doc” metió arreglos de guitarra en algunas piezas.
¿Qué otros planes tiene Castelo para este año?
Hay presentaciones en varias partes del país. Estamos planeando una gira en Sonora para noviembre y diciembre. Hay varias presentaciones que todavía no podemos revelar, pero hay muchos shows próximos que nos tienen muy contentos. Con la pandemia entramos en un punto de pausa y hasta ahora en marzo nos presentamos por primera vez después de la pandemia y fue un gran comeback; estuvo increíble. Ahora planeamos seguir trabajando en más música, para producir un álbum completo de diez a doce canciones. También vienen colaboraciones que en su momento daremos a conocer.