Rosas y su santo remedio para renovar la trova

Escapar al bosque, caminar al lado del río, ver el sol que se filtra entre las hojas de los árboles, deslizarse por la quietud del ahora y adentrarse en las ramas profundas de uno mismo. Este viaje introspectivo hacia nuestro propio bosque interior se manifiesta cuando Víctor Rosas toma la guitarra y empieza a cantar. Actor, autor y músico, Rosas es un cancionista de neo-trova, trip-hope (sic) o pop experimental, cuya propuesta nace a partir del juego y la experimentación dentro del teatro, el performance y las artes escénicas, áreas en las que se había venido desarrollando desde muy joven en su natal Culiacán.

Inspirado por el fado, la bossa nova, el folk y la música experimental en general, así como por la nueva poesía mexicana, este artista sinaloense acaba de liberar su nuevo material, Santo o remedio, una mezcla de emociones y géneros musicales que van desde el trip hop, y la neo trova hasta la cumbia, el down beat, el r&b, el soul, el techno y la música electrónica, pero sin dejar de lado la búsqueda incesante de su propio estilo en cada propuesta.

Con el interés de conocer más a fondo la propuesta musical de este músico mexicano, desarrollamos la siguiente conversación con él acerca de su nuevo álbum.

Fotografía: cortesía de Víctor Rosas

¿Cómo describirías los sonidos de lo que llamas neo-trova?
Viene de algo que yo me inventé al momento de tener que ponerle género a mis primeras canciones y que ha ido evolucionando a lo que llamo pop experimental. El trip de la neo-trova viene mucho del movimiento de cantautor, del trovador contemporáneo, heredero del movimiento de la llamada nueva canción latinoamericana de los años setenta, con exponentes como Atahualpa Yupanqui, Amparo Ochoa, Violeta Parra, Victor Jara y otros cantautores del continente. Mi trip está inspirado en ese viaje de la tradición de autor y de la trova contemporánea. Esta trova que empecé a hacer tiene que ver entonces con la canción de autor, pero desde una perspectiva más contemporánea; viene de ahí, pero es una fusión. También le puse trip-hope, porque contiene disidencia y esperanza. Podría resumirlo en que es una trova nueva, con sonidos de otros géneros que he ido incorporando.

Fotografía: cortesía de Víctor Rosas

Platícanos de tu nuevo álbum Santo o remedio, ¿por qué este nombre?
Es un álbum en el que he estado trabajando tres años. En el camino trabajé con otros artistas, coescribiendo temas. En ese periodo también estuve haciendo música para teatro con la compañía Arrogante Albino, de Guadalajara. Con ellos hicimos una memoria de la disidencia sexual. Originalmente, el disco iba a ser un EP, pero terminó siendo un álbum completo, porque superó la duración. Son un total de diez temas, con algunos que fueron saliendo como sencillos. El álbum es un juego con la música, porque aunque me preocupo mucho por las letras de las canciones, sigue siendo un juego experimentar con mi persona y con la música, sigue siendo algo muy personal que parte de vivencias mías y procesos personales. Santo o remedio es un viaje entre la trova, la milonga, pero también toques de regional mexicano; tiene trip-hop, rhythm n’ blues, downtempo. Es un viaje en el cual se puede apreciar lo que llamo pop experimental.

¿De dónde sale tu inquietud por hacer un álbum ecléctico?
Viene de ser consecuente. Aunque me siento heredero de lo moderno-trovador, también soy de esta época, en la que se consume todo en chinga y en la que hay muchos cruces de géneros. Para mí era importante desprenderme y explorar otros sonidos, no tanto por pertenecer a algún nicho, sino para jugar con mi forma de cantar y escribir. Siempre hago las cosas con la idea de que me terminen de gustar a mí y que la gente pueda escucharme en los diferentes moods que hay en un espíritu humano.

¿Qué fue lo que más trabajo te costó en este álbum?
Cuando eres independiente y autogestivo, muchas veces no es tan fácil liberar todo de una sola vez. Hay que pagar masters, el productor, etcétera. Entonces pasó algo de tiempo antes de lanzarlo, porque quería que saliera acompañado de videoclips y juntar equipos de trabajo para eso es tardado y costoso. Esa es la barrera con la que de repente me topo, hay que hacer shows para juntar varo y seguir produciendo música, pagar renta y demás. La autogestión siempre implica esa barrera. Hace que los procesos sean un poco más lentos, pero igual lo disfruté muchísimo.

Cuéntanos de tu nuevo videoclip: “Temporal”.
Esa canción es el epicentro del álbum. Es como volver a la raíz de lo que siempre he hecho, con otras influencias. Es muy especial. La idea del video la imaginé desde que estaba haciendo la canción, un roadtrip con amigos para ir a enterrar un libro en un bosque. Está inspirado en el cine de Michel Gondry, de vibras oníricas. También es un guiño a un videoclip de Bjork (varios de sus videos los ha hecho Gondry) que termina con ella encontrando un libro en el bosque.

¿Cuál ha sido tu mayor reto como músico independiente?
Seguir produciendo. Creer en mí a lo largo de los años ha sido un proceso de maduración como persona y como artista. Los procesos en cada etapa son muy diferentes: el trip de salir a tocar, de valorar lo que hago. El reto ha sido seguir siéndome fiel y buscar espacios para compartir lo que hago sin necesidad de estar peleando un lugar en la escena independiente mexicana que es muy vasta. El reto ha sido eso: seguir haciendo lo que hago con fidelidad.

¿Por qué decidiste mudarte de Guadalajara a Ciudad de México?
Lo hice en busca de nuevas posibilidades para el proyecto, para conectar con más artistas del indie y del arte en general, tanto artistas visuales como ilustradores, gente de producciones audiovisuales y tocar en nuevos espacios. Amo Guadalajara y podría vivir toda mi vida allá, pero sentía que migrar ya era una necesidad para crecer, para seguir conociendo gente, tocar con nuevas personas y claro, buscar acercamientos a nuevos productores, nuevos estudios, grabar nuevas canciones. Hay muchas oportunidades con medios digitales, radio, revistas internacionales, hay mucha movida acá. Vengo con el impulso de crecer.

¿Planes que nos quieras compartir?
Me voy dentro de unos días al sur del continente, a Argentina. Voy un mes a realizar un mini tour y grabar algunas cosas, a inspirarme con los músicos de allá. Me gusta mucho la música argentina. Al volver, seguiré tocando en México, con el plan de visitar estados de la república desde la autogestión; entre ellos, Michoacán, Colima, Chihuahua, Jalisco, Querétaro, todo con el tour de Santo o remedio, y al final del año espero poder viajar con músicos. Estoy tratando de armar un ensamble de varios integrantes para que toquen conmigo en el escenario. Toda la información la iremos compartiendo en estos meses.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Entrevista