Descartes a Kant, atemporal e ingobernable

La pandemia, como es de sobra conocido, imprimió una pausa en la vida de todos los seres humanos y los grupos musicales no fueron la excepción. Es el caso de Descartes a Kant, el cual vio interrumpida su actividad discográfica en 2019, cuando acababa de promover su álbum  Victims of Love Propaganda (2017) y se aprestaba a trabajar en el paso siguiente.

Descartes a Kant. Fotografía: David Paniagua
Descartes a Kant. Fotografía: David Paniagua

Sandrushka Petrova, vocalista y fundadora de la agrupación, habla de este proceso: “Hubo miembros que decidieron tomar otro rumbo, mudarse a otro país o iniciar carreras distintas a la música. Cada quien tomó su camino y eso al interior generó un caos, un duelo enorme, porque esa alineación venía desde 2010. Replanteamos si Descartes a Kant debía seguir y los que estábamos optamos por continuar y eso fue algo muy bonito, porque trajo las ganas de tocar. Decidimos tener una especie de reinvención: salieron tres miembros y entonces  integramos a un nuevo baterista y una máquina. Fue un proceso que nos llevó al disco After Destruction de 2023. Reconstruirnos nos llevó aproximadamente un año, porque veníamos decididos a hacer algo grande”.

Descartes a Kant vivió su duelo y de esa “etapa de introspección y catarsis”, como ellos la definen, surgieron las composiciones que dan vida al mencionado After Destruction, trabajo en el que hablan “de esta crisis existencial contemporánea de vivir en una sociedad híper comunicada, quizás emocionalmente aislada, más relacionada con sus dispositivos que con los seres humanos”.

El grupo, ahora formado por Sandrushka Petrova, guitarra, voz; Ana Cristina Mo, guitarra, voz, sintes; Memo Ibarra, bajo, sintes; Leo Padua, batería y sampler, se ha caracterizado a lo largo de su trayectoria por crear un universo paralelo alrededor de sus canciones y After Destruction no es la excepción. En esta nueva producción, uno de los “integrantes”, novel e inesperado, es DAK, una máquina-robot con la cual se puede interactuar y que, en palabras de Sandrushka, “viene a representar nuestro celular, nuestros dispositivos, y jugando con la idea de la Inteligencia Artificial y las predicciones del futuro, nos dijimos por qué no unir ese tema con la salud mental. Este podría ser el disco más filosófico que tiene la banda, porque también nos inspiramos en el trabajo de un filósofo que habla de la sociedad del cansancio y las nuevas patologías mentales (Byung-Chul-Han). Al final, la temática del disco es la salud mental, pero aunque estuviéramos hablando de máquinas, para nosotros era muy importante que hubiese un hilo emocional muy fuerte y DAK fue el mejor pretexto para llevarlo a cabo. Es un concepto nuevo que incluso nos planteó el reto de darle vida a este interlocutor en el escenario”.

Hace casi dos décadas, en 2007, Descartes a Kant hizo llegar Paper Dolls, un álbum debut radical, de contenido sonoro iconoclasta, revolucionario, con una portada que varios consideraron escandalosa. Es un trabajo del que Enrique Blanc asentó en el libro 200 discos chingones del rocanrol mexicano lo siguiente: “Es quizás uno de los discos más radicales, lírica y musicalmente, que se hayan producido en el horizonte del rock mexicano. Un drástico ejercicio de vena punk, de veinticinco y medio catárticos minutos, que arropa letras que desde una rabiosa perspectiva femenina hablan de la disfuncionalidad entre sexos y, a su modo, hacen un tajante ajuste de cuentas”.

Descartes a Kant. Fotografía: David Paniagua
Descartes a Kant. Fotografía: David Paniagua

Sin duda, a Paper Dolls, marcado por la vanguardia, el tiempo le ha hecho justicia, pero con el paso de los años  la semilla plantada por Descartes a Kant germinó y hoy día es más sencillo encontrar agrupaciones con un contenido similar.

¿Es el sonido del grupo moneda corriente en la actualidad? Para el bajista, Memo Ibarra, “es muy positivo que haya propuestas más radicales. Hay muchos exponentes jóvenes haciendo música a la que no estábamos acostumbrados antes; sonidos arriesgados, disonantes, estridentes; es una evolución natural. No siento que Descartes a Kant esté perdiendo el filo, a lo mejor lo que pasa es que en aquel tiempo éramos pocos y resaltábamos más. Incluso ahora hay festivales de nicho para esto”.

Para Petrova, “hay una idea de la esterilización musical actual, que el rock murió ya, pero la música está en constante movimiento. Lo que define mucho a estos tiempos es la diversificación, la convergencia y la deconstrucción de las estructuras establecidas. Sin embargo, no creo que haya muchos grupos que suenen como nosotros. Descartes a Kant ha sido muy atemporal y nunca ha obedecido a una tendencia musical”.

En los cuarteles de la agrupación se dan los últimos detalles para su próxima gira europea, un continente al que no han regresado desde 2019. Cuando hablan del tour, su emoción es notoria. Dice Memo: “Vamos a estar mes y medio. Tenemos algunos festivales confirmados en Alemania y Dinamarca. Vamos a alternar con bandas grandes como Smashing Pumpkins y Queens of the Stone Age, entre otras. Es una oportunidad que ni en México se nos ha presentado y estamos contentos por eso”.

Ha sido un largo trecho el recorrido por los tapatíos y,  luego de cuatro álbumes, la dominante es la satisfacción.

“Estoy muy orgullosa de haber podido aprender tantas cosas. Que el grupo como concepto nunca se haya tenido que adaptar a una tendencia. Descartes a Kant siempre ha vivido en su propio mundo y se rige desde éste y el contexto externo lo acepta de diferentes maneras. Podría decirse que Descartes a Kant es el antigénero”, dice Sandrushka Petrova para concluir.

 

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Publicado en: Reportajes