El 15 de marzo pasado, nuestra tradicional lista de cada dos viernes estuvo dedicada a presentar una decena de ejemplos de música hecha por grupos y solistas nacidos (biológicamente) en el presente siglo. Como suele ser usual en estos listados, hubo comentarios controvertidos (ya se sabe: diez muestras casi siempre serán insuficientes y muchas faltarán de ser incluidas). Varios lectores nos hicieron saber de artistas que según su criterio habían faltado (aunque muchos de ellos y ellas cronológicamente no pertenecen a la Generación Z, por lo cual no podrían estar en la lista) y decidimos hacer esta segunda relación con ocho de esas sugerencias. Seguramente volverá a haber quienes se inconformen. Pero como solía decir el gran José Agustín: así es esto del Bardotodol.
1.- “Welcome to Hell”. black midi (del álbum Cavalcade, 2019). black midi (así, con minúsculas) es una agrupación inglesa surgida en Londres en 2021, con una muy interesante propuesta que combina el math rock con el punk y el jazz. Aunque originalmente fue un trío, suele presentarse con formaciones más numerosas, especialmente como cuarteto o quinteto.
2.- “No me pueden parar”, “Autodidacta”, “Paranoia”, “Betty”. J Noa (del EP Autodidacta, 2023). Estamos ante una muy joven y talentosa rapera nacida en 2005 en San Cristóbal, República Dominicana. Nohelys Jiménez, su verdadero nombre, ha tenido una carrera meteórica. Sus letras son agresivas, claras y desinhibidas. Llamada “La hija del rap”, se le ha etiquetado comercialmente dentro del subgénero “urbano latino”, pero su obra va mucho más allá. Notable.
3.- “The Blades”. Squid (del álbum O Monolith, 2023). También de origen inglés, esta agrupación de post punk surgida en Brighton y con sede actual en Bristol ha logrado gran éxito en Gran Bretaña y va dándose a conocer en todo el mundo. Música intensa, profunda, como un caos sonoro que engloba sin embargo a un buen sentido armónico y melódico.
4.- “Sirencore”. Banshee (del álbum Sirencore, 2024). Rachel Dorothea Knight, nombre real de esta singular cantante del novedoso estilo fairy metal (una combinación de trap, hyperpop, black metal y witch house), posee una voz que para algunos resulta mágica y fascinante y para otros irritante y repelente. Oriunda de la ciudad de Los Angeles, California, sus letras suelen denunciar de manera cruda y sin ambages problemas como el abuso sexual y la misoginia. Una propuesta al mismo tiempo fina, ruda y estridente.
5.– “Teeth”. Speed of Light (sencillo, 2023). Con un sonido muy emparentado con el grunge noventero, este estupendo y joven trío de Santa Monica, California, esta conformado por Cameron (20 años) en la guitarra, Tyler (18 años) en la batería y la carismática Riley (17 años) en la voz principal y el bajo (la información disponible es tan escasa que no fue posible averiguar los apellidos de cada uno de los integrantes). Speed of Light al parecer aún no tiene un disco grabado pero acaba de realizar una gira como grupo abridor de Bad Religion. Un grupo de fascinante aspereza que promete y mucho.
6.- “Hair of Dog”. Die Spitz (del EP Teeth, 2022). Desde Austin, Texas, llega este explosivo cuarteto femenino de rock punk más una pizca de grunge à la Nirvana, con una propuesta desafiante, energética y muy divertida, especialmente en sus presentaciones en directo. Vale mucho la pena.
7.- “Daughters of Witches”. Freeze the Fall (del álbum Thrones, 2024). Este muy joven trío canadiense (la guitarrista y cantante principal Quinn Mitzel tiene 16 años, la bajista Aria Becker 15 y el baterista Jonah Goncalves 15 también) hace un muy buen metal clásico, con oscuros aires sinfónicos y bellas armonías vocales. Este año publicaron su álbum debut, del cual proviene este tema. Un proyecto con gran futuro desde la ciudad de Kelowna.
8.- “Lovesick in Public”. Zoe Ko (sencillo, 2023). Esta joven neoyorquina, exponente del llamado alt-pop, ha logrado gran aceptación masiva gracias a su persistente trabajo haciendo música y promoviéndola de manera intensa en las redes sociales. Su estilo podría parecerse al de muchas otras cantantes, pero tiene un no sé qué que la hace interesantemente distinta.