Las mujeres de Elvis

Elvis Presley no sólo fue el Rey del Rocanrol. También lo fue de muchos corazones femeninos y sus hazañas románticas fueron tanto o más legendarias que sus sensuales movimientos y su canto seductor. Durante su trágica y corta vida, Elvis practicó el galanteo y conquistó a un sinnúmero de hermosas mujeres, desde humildes jóvenes de su pueblo de origen hasta algunas de las más glamorosas estrellas del mundo de la gran pantalla.

Su primer amor, sin embargo, el que duró toda su vida, fue su mamá, Gladys. La adoración y devoción que Elvis profesaba por su madre fue, en efecto, legendaria. Cuando ella murió en 1958, a la edad de 46 años. Elvis quedó deshecho y dijo que nunca se recuperaría por completo de aquella pérdida.

Y sin embargo…

El Rey nunca careció de compañía femenina. Su primera relación formal fue cuando tenía quince años, con Betty McMahan. Poco después le siguió Billie Wardlow, con quien Elvis rompió debido a sus coqueteos con otros hombres, particularmente soldados con los que salía a bailes locales.

La primera mujer con quien Presley estuvo seriamente involucrado fue Dixie Locke, en 1954, en Memphis. Elvis y Dixie tuvieron un inocente y típico romance al estilo de los cincuenta: los fines de semana salían al cine y a la fuente de sodas. La relación continuó hasta que empezó la carrera del cantante, la cual lo obligaba a viajar con frecuencia. Aunque durante los años siguientes Elvis salió con un buen número de jovencitas, una de sus grandes conquistas fue la actriz Debra Paget, con quien actuó en la película Love me Tender. Al mismo tiempo, salía con la bellísima y ya célebre Natalie Wood.

Mientras estas dos relaciones fueron sólo devaneos juveniles, en 1957 Elvis conoció a Anita Wood, animadora de un show juvenil en Memphis llamado Top 10 Dance Party. Llegó a ser su relación más consistente, hasta que se enroló en el ejército y partió a Alemania; poco después, en 1962, conocería a la que sería su futura esposa: Priscilla Ann Beaulieu.

Si bien hubo muchas otras mujeres antes y después de Priscilla, ella fue su única esposa y la madre de su única hija, Lisa Marie (nacida en 1968 y tristemente fallecida apenas el 12 de enero de este 2023), además de la más reconocida y sofisticada de todas. El primer encuentro con Priscilla, quien contaba con escasos catorce años, fue arreglado por un amigo de Elvis Presley, Currie Grant, en Alemania, donde el padrastro de la joven era capitán de la fuerza aérea. Se casaron en 1967.

Poco antes, Elvis había tenido un breve affaire con la hermosa actriz sueca Ann Margret, su coestrella del filme Viva Las Vegas, de 1963. En 1966, anduvo con Debra Walley, su co-estrella en Spinout, y más tarde con Nancy Sinatra (sí, la hija de Frank), con la joven actriz Cybill Shepherd y con la compositora Carol Connors.

En 1985, Priscilla escribió el libro Elvis and Me, en el que relata cómo Presley perdió interés en ella tan pronto como nació su hija Lisa Marie, debido a su aversión –por increíble que parezca– a tener romances con madres. Conforme los años pasaron, la pareja se fue distanciando hasta llegar finalmente al divorcio, en 1972.

Entre el tiempo que finalizó su matrimonio con Priscilla y su muerte, Elvis tuvo, oficialmente, dos relaciones formales más. La primera con Linda Thompson, quien era Miss Tennessee, a la que conoció en julio de 1972 y para noviembre del mismo año se mudó a Graceland. Vivió con Presley hasta 1976, cuando los problemas de drogadicción del cantante la hicieron abandonarlo.

Dos semanas después de que Linda lo dejara, el Rey conoció a Ginger Alden, de veinte años, su último amor. En enero de 1977, Elvis le regaló un anillo de compromiso con un diamante de cuento de hadas. La boda sería el siguiente día de Navidad, pero la muerte del cantante se interpuso en el camino de la pareja, aquel fatídico 16 de agosto.

Por supuesto que hay una lista extraoficial de quienes afirman haber tenido alguna relación con Elvis Presley, como Lucy de Barbin, quien en su libro Are you Lonesome Tonight?, de 1987, asegura haberse acostado más de una vez con Elvis y que su hija Desiree es fruto de tales encuentros.

En fin, como todas las leyendas, se podrán decir mil cosas sobre Elvis Presley. Que fue un hombre muy complicado no cabe la menor duda, sólo basta examinar su vida romántica. ¿Quién y cómo fue verdaderamente el Rey del Rocanrol y qué buscaba en sus más cercanas relaciones íntimas? Tal vez nunca lo sabremos, pero lo que sí conocemos con certeza es que el mito detrás del hombre seguirá extendiéndose más allá de su música.

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Publicado en: Reportajes