La producción editorial, en especial la bibliográfica, no vive sus mejores momentos, sobre todo a partir del bajón que tuvo la economía en los años de la pandemia. Además de ello, el crecimiento de los medios virtuales y de plataformas como Kindle y Kobo, entre otras, ha hecho que los libros en papel hayan perdido una importante parte de su mercado y que las nuevas generaciones prefieran leer (cuando leen) en sus tabletas o sus celulares.
Si la industria del libro físico se ha visto afectada, la de los libros especializados en música ha corrido quizás una peor suerte, ya que están dirigidos a un público muy focalizado y, como suele decirse en el argot editorial, de nicho. Con todo, las editoriales siguen porfiando y produciendo libros, incluso de música. He aquí tres ejemplos recientes que no dudamos en recomendar a nuestros lectores.

Arte Sonora
Santiago Auserón
Anagrama, 2022
Un libro insólito. Santiago Auserón, famoso por haber sido el líder de agrupaciones españolas tan legendarias como Radio Futura y Juan Perro, nos sorprende con esta obra altamente erudita sobre un tema poco tratado incluso por los historiadores más expertos: qué relación pudo haber entre la música y la danza con la filosofía y el pensamiento de la Grecia Antigua. ¿Cómo era esa música tan emparentada además con la poesía? Auserón trata de dar respuesta a estas y otras cuestiones y se ocupa de la antigüedad griega desde la época arcaica hasta el periodo clásico y lo hace con un detenimiento y una cantidad de información verdaderamente asombrosa (el libro tiene 750 páginas).
En Arte sonora se analizan los vínculos de la palabra con el ritmo y la melodía a través de los poemas de Homero, fragmentos de los textos presocráticos y por supuesto los diálogos de Platón. Una obra deslumbrante, escrita con una pluma elegante y amena, muy alejada de cualquier aridez académica. Como el propio Santiago Auserón comenta: “El libro parte de la inquietud de conocer el rastro de las sonoridades musicales que asistieron el nacimiento de la filosofía”. Un librazo.

Infancia y juventud
Fito Páez
Planeta, 2022
Primera parte de las memorias del músico y cantautor argentino, quien con sabroso estilo nos narra las dos etapas iniciales de su vida, la infancia y la juventud, en un periodo que abarca de mediados de los años cincuenta a finales de los ochenta del siglo pasado. Dice Fito Páez que el título del libro se lo sugirió su hermana Alina Gandini, aunque muy posiblemente esta lo haya tomado de las memorias de León Tolstoi, llamadas Infancia y adolescencia. Para el caso, da lo mismo. Lo importante es que estamos ante un libro muy entretenido, sobre todo para aquellos y aquellas que gustan de la música del rosarino, aunque también puede resultar muy ameno e interesante para quienes no gusten particularmente de ella.
Páez escribió esta autobiografía durante la pandemia de 2020-2022, tiempo de confinamiento que le permitió no sólo recordar sus años de niñez, pubertad y temprana adultez, sino profundizar en ellos y pulir la escritura de los mismos para conseguir una obra muy recomendable que al terminar con la palabra “continuará”, de seguro va a proseguir en un segundo tomo que debe resultar igual de revelador y divertido.

200 discos chingones del rocanrol mexicano
David Cortés y Alejandro González Castillo
El otro rock / Rhythm and Books, 2022
Cortés y González Castillo se dieron a la titánica (algunos dirían que imposible) tarea de recopilar dos centenas de discos grabados por agrupaciones y/o solistas mexicanos de rock a lo largo de sesenta años, es decir, el periodo que va de 1960 a 2020. Para ello, convocaron a una cincuentena de periodistas, críticos y reseñistas de los más diversos orígenes y lograron con ello crear una historia discográfica del rock que se hace en México. El libro abarca diversas vertientes del género, desde el rock urbano que surgió después del festival de Avándaro y el popero que se impuso comercialmente por medio de la marca “Rock en tu idioma” hasta otros más específicos y minoritarios como el metal, el punk, el synth pop, el dark, el progresivo, el rock electrónico y un largo etcétera.
No podemos asegurar que todos los discos incluidos en el libro (de hermoso diseño y formato, por lo que también vale como libro-objeto) son realmente chingones o si todas las reseñas resultan suficientemente críticas o algunas caen en la clásica complacencia porrista del periodismo roquero mexicano, pero dejemos abierto el beneficio de la duda. Un trabajo muy recomendable.